lunes, 31 de agosto de 2015

PAUL STAMETS: LAS SETAS SALVARAN EL PLANETA

En un par de ocasiones he hablado de Paul Staments y de su punto de vista sobre la naturaleza y el mundo. Hoy os escribo un artículo que he visto en XLsemanal del 22 de Agosto donde Paul nos cuenta lo que ve cuando contempla una hongo. Su pasión en el bosque. Este artículo que presentare en fragmentos ha sido escrito originariamente por María García.

Donde usted ve una seta, Paul Stamets ve un universo. Este prestigioso micólogo asegura que los hongos pueden limpiar desde los vertidos de petróleo hasta las fugas nucleares. Afirma también que son eficaces pesticidas no tóxicos y que tienen propiedades medicinales aún no exploradas. A muchos les parece un excéntrico, pero Bill Gates y Jeff Bezos ya apuestan por él.
.. En uno de esos paseos que Paul hacía por el bosque probó un día los hongos psicodélicos de la psilocibina. Además de tener una experiencia alucinógena inevitable, ocurrió otra cosa: dejó de tartamudear. Para siempre. Stamets, impresionado por semejante efecto colateral, se dedicó al estudio del hongo al que atribuía el cambio y decidió que quería convertirse en micólogo.

Hoy en día es uno de los mayores expertos del mundo en esta materia. No está , sin embargo, vinculado a ninguna universidad o institución al uso y financia casi todas sus investigaciones con el dinero generado por su propia compañía, Fungi Perfecti cuyo negocio consiste en comercializar setas para gourmets o para uso terapéutico. Dirige así su propio centro de investigación y ha publicado varios libros sobre los hongos, entre ellos Mycelium running: how mushrooms can help sabe the world.
En su opinión, los hongos productores de setas pueden alterar radicalmente el paisaje de la medicina, la industria forestal, los pesticidas y el control de la contaminación.
Sus ideas despiertan cada vez mayor interés entre los científicos convencionales, los especialistas en el medioambiente, los funcionarios del Gobierno e incluso los inversores de Silicon Valley.

“Nuestros cuerpos y nuestros entornos son unos hábitats con sistemas inmunológicos”, escribe en Mycelium running, y los hongos “son el puente que comunica los unos con los otros”.
Stamets describe el micelio –el entramado de tejidos fibrosos del que surgen los hongos- como “la red neurológica de la naturaleza”, cuyo objetivo es “garantizar a largo plazo la buena salud del entorno en el que se desarrolla”-

Se calcula que hay un millón y medio de especies de hongos, incluidos levaduras y mohos junto con los macrohongos productores de setas.
Todos estos organismo comparten con los animales determinados rasgos fundamentales: inhalan oxígeno y exhalan dióxido de carbono, lo mismo que nosotros ,y son susceptibles a muchos de los mismos gérmenes.
Al igual que nosotros, consiguen la energía mediante el consumo de otras formas de vida y no a través de la fotosíntesis.

Cuando colonizaron el planeta hace mil millones de años, y con el objetivo de defenderse de los patógenos, los hongos desarrollaron un arsenal de compuestos antibacterianos y antivíricos… un recurso que el ser humano tradicionalmente ha explotado en forma de infusiones de setas y otros preparados alimenticios.
Alexander Fleming lo explotó de forma más moderna en 1929, al aislar la penicilina del moho Penicillium Rubens. El ser humano lleva milenios utilizando los microhongos ( mohos y levaduras) para la producción de alimentos y bebidas como el queso, el pan, la cerveza y el vino.
Pero Stamets considera que la cultura occidental ha ignorado los poderes de los macrohongos en lo fundamental, una actitud que describe como “micofobia” o “racismo biológico”. Y eso que sus usos son sugerencias espaciales…
El micólogo cree que, por su utilidad para crear suelos fértiles y por la tolerancia que muchas especies tienen a la radiación, los hongos podrían ser cultivados por viajeros interestelares y empelados para terriformizar otros mundos.
Es decir, podríamos sembrar una mezcla de esporas de hongos y otras semillas para crear una huella ecológica en un nuevo planeta y, de esa manera, hacer “habitable” la galaxia.

Montserrat A


Paul Stamets
PAUL STAMETS: MUSHROOMS SAVED PLANET
On a couple of occasions I have spoken of Paul Staments and his view of nature and the world. Today an article I've seen in XLSemanal August 22 where Paul tells us what he sees when he contemplates a fungus I write. His passion in the forest. This article has been filed in fragments originally written by Maria Garcia.

Where you see a mushroom, Paul Stamets sees a universe. This prestigious says mycologist fungi can be cleaned from oil spills to nuclear leaks. Also states that no toxic pesticides are effective and have medicinal properties unexplored. A lot of them seem eccentric, but Bill Gates and Jeff Bezos and bet on it.
.. In one of those trips that Paul was in the forest he tested a day psychedelic psilocybin mushrooms. Besides having an inevitable hallucinogenic experience, something else happened: he stopped stuttering. Forever. Stamets, impressed by such a side effect, he devoted himself to the study of fungus which attributed the change and decided he wanted to become a mycologist.

Today it is one of the world's leading experts in this field. It is not, however, bound by any university or institution to use and almost all research funded with money generated by his own company, Fungi Perfecti whose business is to market or gourmet mushrooms for therapeutic use. And runs his own research center and has published several books on fungi, including Mycelium Running: how mushrooms can help the world know.
In his opinion, the mushroom-producing fungi can radically alter the landscape of medicine, forestry, pesticides and pollution control.
His ideas aroused increasing interest among mainstream scientists, environmental specialists, government officials and even investors in Silicon Valley.

"Our bodies and our environments are few habitats with immune systems," writes Mycelium running, and fungi "are the bridge to one another".
Stamets describes the mycelium-the web of fibrous tissue that mold-emerge as "the neurological network of nature", which aims to "ensure the long-term health of the environment in which it operates" -

There are an estimated half a million species of fungi, including yeasts and molds with macrofungi mushroom producers.
All these organisms share certain fundamental features animals: inhale oxygen and exhale carbon dioxide, the same as us, and are susceptible to many of the same germs.
Like us, they get energy by consuming other forms of life and not through photosynthesis.

When they colonized the planet billions of years ago, and in order to fend off pathogens, fungi developed an arsenal of antibacterial and antiviral compounds ... a resource that humans have traditionally operated in the form of infusions of mushrooms and other food preparations .
Alexander Fleming exploded as more modern form in 1929, to isolate the penicillin mold Penicillium Rubens. The human being has millennia using microfungi (yeasts and molds) for the production of foods and beverages such as cheese, bread, beer and wine.
But Stamets believes that Western culture has ignored the powers of macrofungi in essence, an attitude he describes as "mycophobia" or "biological racism". And that their uses are spatial suggestions ...
Mycologist believes that, by their utility to create fertile soil and tolerance that many species have radiation, fungus may be grown by interstellar travelers and terriformizar empelados to other worlds.
That is, we could plant a mixture of fungal spores and other seeds to create a footprint on a new planet and, thus, make "living" the galaxy.


Montserrat A