domingo, 28 de julio de 2013

UN NUEVO PROYECTO ES TU RESPONSABILIDAD.

UN NUEVO PROYECTO ES TU RESPONSABILIDAD.
  
- Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los
comentarios de los demás, que dicen "ésa es más bonita" o "aquélla es más fácil". Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo y, por lo tanto, eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.

- Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya; la responsabilidad, también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

- Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar: cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay endiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitalos.

- Respeta tu alma: no te repitas todo el rato "voy a conseguirlo". Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo y, además, termina por echar a perder el placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas "es más difícil de lo que pensaba", pues eso te hará perder la fuerza interior.

- Prepárate para caminar un kilómetro más: el recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas. No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.

- Alégrate cuando llegues a la cumbre: llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el polvo de tu corazón. Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo conseguiste.

- Haz una promesa: aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas a utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura..

- Cuenta tu historia: sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas.

Texto: Paulo Coello.

CLIMBING MOUNTAINS. Paulo Coelho

- Choose the mountain you want to climb: do not be misled by the comments of others, they say "that's more beautiful" or "it is easier". You spend a lot of energy and enthusiasm to reach your target and, therefore, you are the only one responsible and you should be sure of what you're doing.

- Learn from one who has walked in there: no matter how unique you feel, there is always someone who had the same dream before you, and left marks that can facilitate the tour, places to hang the rope, trails, broken branches to facilitate gait. The climb is yours, responsibility, too, but do not forget that the experience of others help much.

- The dangers watched closely, you can control: when you start to climb the mountain of your dreams, pay attention to your surroundings. There are cliffs, of course. There are almost imperceptible slits. There are stones so polished by storms that become slippery as ice. But if you know where you put your foot, you will notice the traps and how to Avoid them.

- Respect your soul: do not keep repeating all the time "I get it". Your soul already knows. What she needs is to use the long journey to grow, stretch along the horizon, touch the sky. Useless to an obsession with the pursuit of a goal, and also ends up spoiling the pleasure of climbing. But beware: do not repeat yourself "is harder than I thought", because that will make you lose your inner strength.

- Be prepared to walk a mile: the way to the top of the mountain is always higher than you thought. Do not kid yourself, the time must come when what seemed close is still far away. But as you're willing to get there, that should not be a problem.

- Be happy when you reach the top: cry, clap your hands, shout to the four winds that you did it, let the wind above him (because there at the top always windy) purify your mind, refresh your sweaty feet tired, open your eyes, clean the dust from your heart. Think that what was once just a dream, a distant vision, is now part of your life. You got it.

- Make a promise: exploiting you have discovered a force that did not even know, and tell yourself that from now on, and for the rest of your days, you're going to use. And, if possible, also promise to discover another mountain, and part in a new adventure ..

- Tell your story: yes, tell your story. Give your example. Tell everyone that it is possible, and other people feel the courage to face their own mountains