James Reed dijo: “Mientras estés
vivo, viajar es obligatorio”. Y estoy totalmente de acuerdo con él. Viajar es
lo mejor que se puede hacer si nos gusta, claro, pero también lleva sus
pequeñas complicaciones, las cuales nos obliga a proveer y pensar en
supuestos posibles y avanzarnos a
teóricos acontecimientos que de vez en cuando estresan.
Os cuento como debería ser el
botiquín naturista, el cual me ha parecido muy interesante y curioso.
El ritmo de una vida saludable se
conjuga en movimiento y reposo, trabajo y descanso”. Desde siempre las
personas se tomaban unos días para el
sosiego, los viajes solían ser más próximos al campo, a la playa o a casa de un
familiar. La burguesía solía disponer de una Villa a las afueras de la ciudad y
la clase con más recursos realizaba largos viajes trasatlánticos.Viajar o tomar
unas vacaciones regularmente beneficia la salud. En la actualidad, estudios
científicos lo confirman. Viajar influye de forma positiva en nuestra apertura
mental, mejora nuestras habilidades de comunicación, planificación y
adaptabilidad.
“El Mundo es un libro abierto y
los que no viajan leen sólo una página” (San Agustín).
Cuando llegamos a destino al estar lejos de las situaciones cotidianas,
tendemos a pensar de forma abstracta surgiendo nuevas formas de entender o
resolver conflictos. Y es que viajar nos expone a nuevas formas de pensar y ver
el mundo. Al cambiar de panorama y medio ambiente creamos “nuevos caminos
neuronales” y n
os abrimos a la posibilidad de
nuevas formas de entendimiento. Los adultos vivimos menos en el presente,
estamos más hipotecados al futuro y empeñados con el pasado, tenemos una
percepción o el sentido del tiempo más comprimido que los niños. Es decir que
al viajar nuestro cerebro regresa al estado de asombro en el que vivíamos
cuando veíamos las cosas por primera vez, cuando todo era nuevo.
Viajar nos da la oportunidad de
asombrarnos y que el sentido del tiempo se expanda. Unas semanas de viaje por
el lejano Oriente podrían parecer una vida en si misma.
Un cambio de ambiente nos puede
conducir fácilmente a un cambio de hábitos, pues un cambio radical de paisaje o
panorama es una forma de romper y deshacernos de hábitos del pasado y si es
necesario, de romper patrones de conducta perjudiciales. Cuando viajamos no
sólo tenemos la posibilidad de explorar sino también de ser totalmente ajenos
sin una historia para quienes no conocemos. “El cambio de ambiente ayuda al
cambio de hábitos”. Cuando viajamos , experimentamos otras culturas, y esto
conlleva ampliar nuestro marco de visión, nos hace más humildes y nos da un
sentido de la horizontalidad. Nos ayuda a ponernos en la piel de otros, pero
también contribuye a que valoremos lo que tenemos, a mejorar las relaciones
familiares, a colocar en verdadera perspectiva nuestra vida.
Sin embargo, si cuando viajamos
trasladamos nuestra ajetreada agenda al viaje, planificando actividades para
todos los días cronometradas, obligamos
al organismo a que se adapte al
nuevo tipo de vida, que incluye cambios en la alimentación, adaptación al clima
, y el nivel de ejercicio que se realice durante el viaje, podemos someterlo a
un estrés innecesario.
Botiquin primeros auxilios naturista
Todos estos artículos de pequeñas
dimensiones no llegan a pesar 250gr y ocupan un volumen mínimo equivalente a
dos juegos de cartas.
·
Puro de Moxa
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Trozo de jengibre
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Sopas de miso en sobre
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Té kukicha en filtros
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Pastillas de Umeboshi
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3 ciruelas de umeboshi
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3cucharadas de agar agar en polvo
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Aceite esencial de árbol del té
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Aceite de citronela
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3 clavos de olor
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Filtros de té de valeriana
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Flores de Bach de rescate
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Algas nori en copos
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Tamari en un cuenta gotas 20ml.
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Pequeña cantidad de arroz tostado
·
Una toallita pequeña de algodón
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Equinacea en atomizador
·
Aceite de sésamo en un cuenta gotas 20ml
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Manteka de Karité en pequeño.
Y me diréis: -“ y para que sirve
todo esto, que parece un engorro y difícil de encontrar?” y la respuesta a
continuación:
ü Arroz
Tostado: Útil en casos de diarrea, de resfriados o simplemente como complemento
en un desayuno cuando llevamos varios días viajando y notamos que la energía
empieza a decaer. Su preparación es sencilla, tostar un puñado de arroz
integral en una cazuela de acero inoxidable y a fuego medio hasta que obtenga
un color dorado. Apagar y dejar enfriar fuera de la cazuela. Su uso es
añadiendo a un vaso de agua caliente, dejar reposar añadiendo unas gotas de
Tamari.
ü Puro
de Moxa: Se trata de un cigarro de artemisa prensado. Lo venden en herbolarios
para aplicar calor. El puro de artemisa tiene múltiples beneficios dependiendo
del lugar donde se aplique, se enciende la punta como quien enciende un
cigarro, se sopla la punta para avivar la artemisa y se aplica
intermitentemente muy cerca de la piel. Para diarreas o contagio por E. Coli
bactery, común cuando viajamos a sitios donde las prácticas de higiene al
manipular los alimentos son diferentes a las nuestras, también cuando la
calidad del agua cambia. Se debe aplicar en el área del ombligo, de 6 a7 veces
hasta calentar muy bien la zona. Las diarreas son generalmente enfriamiento de
los intestinos y suele suceder en los viajes cuando comemos muchos alimentos
que enfrían como, bebidas con hielo,
excesos de fruta y verduras tropicales, bebidas azucaradas o helados. La
práctica externa de suministrar calor por medio de la moxa contribuye a la
mejoría.
ü La
sopa de miso: Junto con las friegas corporales son lo primero que haríamos al
llegar a destino para combatir el jet lag. La sopa de miso alcaliniza
rápidamente la sangre, genera vitalidad. Su uso es instantáneo, se disuelve el
contenido del sobre en una taza de agua caliente, deja reposar 2 minutos. Se le
puede añadir también algunos granos de arroz tostado. Podríamos tomar una cada
mañana para desayunar si no disponemos de una buena dieta.
ü Filtros
de té Kukicha: También tienen una acción alcalinizante, mantienen la sangre limpia, pero además son
útiles en caso de hacer enjuagues
bucales o lavados de ojos si hemos sido picados por algún mosquito, si
tenemos alguna congestión visual o en
lugares de mucha humedad si tenemos la tendencia a retener líquidos o nos
despertamos con bolsas, en este caso se aplicaría directamente el filtro de te
después de haberlo usado, en los párpados inferiores. Como infusión, se añade a
una taza de agua hirviendo.
ü Pastillas
de Umeboshi: Son un extracto de las ciruelas de umeboshi, esferas pequeñas que
nos sirven para mantener el organismo despierto y alcalino. Se chupan 2 o más
pastillas a manera de prevención. Ayudan como
antibióticos, para calmar un dolor de muelas, en caso de descomposición
intestinal, bajada de presión arterial, para las agujetas después de una actividad física intensa o para subir
la vitalidad en momentos de desgaste.
ü Agar
agar en copos: Son muchas, las personas que cuando cambian su entorno habitual
sufren de estreñimiento transitorio, el agar agar sirve de laxante natural.
Disolver una cucharada en un vaso de agua tibia, dejar reposar unos instantes y
beber. También se podría aplicar moxa en la unión del dedo gordo y el dedo
índice para estimular la evacuación. Repetir todos los días hasta que los
intestinos se regulen.
ü Aceite
esencial de árbol del te: Es un aceite antiséptico que se utiliza para prevenir
y tratar infecciones tiene propiedades antimicrobianas especialmente para
infecciones fúngicas. Aplicar cada día en las plantas de los pies concretamente
entre los dedos de los pies. También es posible aplicar en encías inflamadas o
molestias bucales.
ü Aceite
de citronela: Es un excelente repelente natural contra los insectos y mosquitos
junto con el aceite de árbol del té que tiene propiedades antifúngicas. Aplicar
directamente en la piel.
ü Flores
de bach de rescate: Son útiles cuando nos exponemos afrontar situaciones en
donde nos sentimos angustiados, temerosos, o incluso presos del pánico. Para
las personas que se sienten intranquilas volando, no tiene ningún efecto
secundario con lo que incluso con intervalo de minutos podemos tomar varias
gotas.
ü Manteca
de karite: útil como protector de la piel tanto para el frío como para el sol.
Tiene un increíble acción en pieles deshidratadas. Cuando viajamos a climas
extremos muy secos, reconstituye e hidrata los labios partidos o el
enrojecimiento de la nariz por es uso
continuado de pañuelos tras un resfriado.
ü Aceite
de sésamo: En caso de rozaduras, talones pelados, piel seca, pero sobre todo es
conocido como un excelente filtro solar natural ante las radiaciones UV y para
favorecer el bronceado.
Bien espero haber ayudado con
estas pequeñas notas y que os haya
gustado. Alguna de estas ideas es muy buena y ayuda a limpiarnos por dentro.
Montserrat A
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