martes, 24 de noviembre de 2015

VINOS ECOLÓGICOS DE CALIDAD

Hoy la palabra “ecológico” parece que esté de moda. Lo sorprendente es que todo lo de antaño, que era normal, ahora es signo de calidad y motivo de aumento de precio por ser “bio”, “eco” o natural. Parece que volver a las raíces, a lo no contaminado, sea algo excepcional por lo que se deba pagar un precio especial pero vayamos al tema de hoy.
Federico Oldengurb escribía hace unos dias un artículo sobre los vinos “naturales, auténticos y saludables” el mundo 4 de octubre, que me ha parecido muy interesante y por ello lo comparto con vosotros.
---Los últimos años, en consonancia con los anhelos de las nuevas generaciones de consumidores –más sensibles a los desafíos que impone la coyuntura ecológica de este sufrido plante-, los argumentos de la viticultura bio también han encontrado eco en este país.
Así es como hemos asistido, primero, a la reivindicación de los vinos ecológicos también llamados biológicos, que luego dio paso a la expansión de los biodinámicas, amparados en la visión cosmo-ecológica del suizo Rudolf Steiner. Y hoy, finalmente, los amantes de los vinos verdes pueden apuntarse al consumo de los llamados “vinos naturales”.

Más allá de la ambigüedad del nombre que pone en entredicho la condición natural de cualquier vino elaborado con otros métodos, lo cierto es que esta nueva tendencia enoecologista es mucho más que una moda pasajera, porque tiene como objetivo ofrecer la expresión más pura y noble del vino, amén de ser una alternativa muy saludable para los enófilos que prefieren disfrutar del vino de la manera más natural, evitando todo tipo de añadido químico.
En el escalafón de la viticultura bio, el primer grado corresponde a los vinos biológicos, también denominados orgánicos o ecológicos, que se caracterizan por proceder de viñedos “limpios” de herbicidas, pesticidas y otros productos químicos de síntesis. Además, para ser coherentes con los principios que  pregonan, las bodegas que elaboran este tipo de vinos adquieren el compromiso de respetar el equilibrio medioambiental en todos sus procesos desde la manipulación de los residuos hasta la selección de los insumos, aprovechando los recursos naturales.
En España, son numerosas las bodegas que en los últimos años se han sumado a la viticultura orgánica, aunque no todas ellas tienen certificación ecológica.

Los vinos biodinámicas van aún más lejos que los biológicos, ya que están elaborados con una metodología que cumple con los requisitos de la viticultura orgánica, pero además incorpora otras prácticas, acordes a la filosofía que elucubró el filósofo y educador suizo Rudolf Steiner (1861-1925).
Ante el avance de los métodos de la industrialización de la agricultura, Steiner planteó las bases de un nuevo tipo de explotación que considera a la naturaleza como un conjunto donde prevalece la armonía entre el mundo animal, el vegetal y el mineral. Según esta teoría, la eliminación de insectos presuntamente dañinos para ciertos cultivos tendría consecuencias negativas en el equilibrio natural. Además, Steiner afirma que los planetas y, sobre todo, la luna y el sol, influyen considerablemente sobre el desarrollo del viñedo. Así es como la biodinámica tiene en cuenta el calendario lunar para cada intervención agrícola o enológica.
Los viticultores que defienden la biodinámica son, a menudo, bastante excéntricos, y muchos de ellos ponen en práctica métodos que llegan a sonrojar a los bodegueros más tradicionales pero es cierto que , por ejemplo, el vino tinto borgoñón de La Romanée Contí, se elaboran bajo los preceptos de Steiner.

El añadido de anhídrido sulfuroso es lo que marca la frontera entre los vinos orgánicos y biodinámicas de los naturales. El añadido de sulfitos , según la legislación europea, los límites varían entre 40 y 400 mg/l, dependiendo del tipo de vino. El “peligro” de la eliminación por completo de sulfitos pude producir expresiones nítidas, por parte del vino, de los matices propios de la variedad de uva y el terruño, pero también son más vulnerables a la contaminación bacteriológica y a los efectos nocivos del oxígeno, la luz y la temperatura.
Sulfitos: compuestos químicos que están en muchos alimentos de manera natural, el vino entre ellos. Se añaden como conservantes puesto que tienen un efecto protector o antioxidante frente al deterioro que produce el oxígeno, y también un efecto antimicrobiano que impide las alteraciones de origen microbiológico.

Sin embargo, hay un pequeño grupo de personas especialmente sensibles a su presencia, habitualmente aquejadas de asma, a los que la ingesta de sulfitos en determinadas concentraciones les puede ocasionar reacciones alérgicas. Por eso desde el 2005 la legislación obliga a incluir en la etiqueta de las botellas de vino o cualquier otro alimento.
Parecía un reclamo más de los circuitos enoturísticos pero el tiempo ha demostrado que la vinoterapia aporta beneficios reales al organismo. Laboratorios de importantes bodegas han descubierto que los polifenoles de la uva son el antioxidante más importante que se puede encontrar en botánica, hasta veinte veces superior al de la vitamina C.

Por eso hoy no hay balneario o spa que se precie, especialmente si se enclava en tierra de vino y bodegas, que no cuente entre su abanico de tratamientos con un protocolo facial o corporal a base de uva.

Montserrat A


Quality organic wines
Today the word "organic" seem to be fashionable. The amazing thing is that all of yesteryear, which was average, is now a sign of quality and reason for price increase to be "bio", "eco" or natural. It seems that back to the roots, to unpolluted, is exceptional so it must pay a premium but go to the theme.
Federico Oldengurb few days ago wrote an article about the "natural, authentic and healthy" wines the world on October 4, which I found very interesting and I share it with you.
--- In recent years, in line with the aspirations of the new generations of consumers-more sensitive to the challenges posed by the ecological situation of this suffering plante-, the arguments of the bio viticulture have also found an echo in this country.

That's how we have seen, first, to the claim of organic wines also called biologics, which then led to the expansion of biodynamic, protected by the cosmo-ecological view of Swiss Rudolf Steiner. And today, finally, the green wine lovers can join the consumption of so-called "natural wines".
Beyond the ambiguity of the name that calls into question the natural condition of any wine made with other methods, the fact is that this new enoecologista trend is much more than a fad, because it aims to offer the most pure and noble expression wine, besides being a very unhealthy for wine lovers who prefer to enjoy the wine in the most natural way, avoiding all kinds of chemical added alternative.

In the ranks of the bio viticulture, first grade corresponds to organic wines, also called organic or ecological, which are characterized as coming from "clean" vineyards of herbicides, pesticides and other synthetic chemicals. In addition, to be consistent with the principles they preach, the wineries that produce this type of wine acquire the commitment to respect the environmental balance in all processes from the handling of waste to the selection of inputs, using the natural resources.
In Spain, numerous wineries in recent years have added to the organic viticulture, although not all have organic certification.

The biodynamic wines go even further than the biological ones, because they are made with a methodology that meets the requirements of organic viticulture, but also incorporates other practices, in line with the philosophy speculated Swiss philosopher and educator Rudolf Steiner (1861- 1925).
With the advance of the methods of the industrialization of agriculture, Steiner laid out the foundations for a new type of exploitation that considers nature as a set where the harmony between the animal world, the vegetable and mineral prevails. According to this theory, the removal of allegedly harmful insects for certain crops would have negative consequences on the natural balance. In addition, Steiner says that the planets and, above all, the moon and the sun, have considerable influence on the development of the vineyard. Here's how biodynamics takes into account the lunar calendar for each crop or enological intervention.

The defending biodynamic winemakers are often quite eccentric, and many of them put into practice methods that reach blush more traditional winemakers but it is true that, for example, red wine Burgundy La Romanee Conti, are made under the precepts of Steiner.
The addition of sulfur dioxide is what marks the border between organic and biodynamic wines natural. The addition of sulfites, under EU law, the limits vary between 40 and 400 mg / l, depending on the type of wine. The "danger" of the complete elimination of sulphites could produce sharp expressions, from the wine, the nuances of the grape variety and terroir, but are also more vulnerable to bacterial contamination and harmful effects of oxygen, light and temperature.
Sulfites: chemicals that are in many foods naturally, including wine. They are added as preservatives because they have a protective or antioxidant effect against oxygen deterioration occurs, and also an antimicrobial effect which prevents alterations of microbiological origin.

However, a small group of people especially sensitive to its presence, usually suffering from asthma, the intake of sulphites in certain concentrations can cause them allergic reactions. So since 2005 the law requires to be included in the label of bottles of wine or any other food.
It seemed a claim over the wine tourism circuits but time has shown that wine therapy brings real benefits to the body. Laboratories major wineries have found that grape polyphenols are the most important antioxidant that can be found in botany, to twenty times that of vitamin C.

So today no spa or spa that price, especially if they are situated in the land of wine and wineries, that does not have between its range of treatments with a facial or body grape-based protocol.


Montserrat A