lunes, 9 de febrero de 2015

EL ÑAME

El ñame silvestre es una planta originaria del Norte y Centro América que puede desarrollarse en cualquier país de clima tropical o templado.

Las partes de la planta que se utilizan con fines terapéuticos son el tubérculo y la raíz, que se presenta en forma de  rizoma leñoso. Para la extracción de sus principios activos, sólo se utilizan los ejemplares jóvenes que tengan menos de un año, porque a partir de entonces el rizoma va perdiendo progresivamente sus  componentes activos.

Entre ellos encontramos saponinas esteroideas como la dioscoretina, la dioscina y la diosgenina. Esta última es un precursor de hormonas como los estrógenos yla dehidroepiandrosterona (DHEA). Por esta razón el extracto de esta planta ha sido utilizada durante un tiempo como alternativa a la terapia  hormonal en mujeres menopáusicas o que padezcan el síndrome premenstrual.

No obstante es importante remarcar que esta conversión química solo se puede llevar a cabo en el laboratorio, porque el organismo está incapacitado para tal acción. Por lo tanto, contrario a lo que se pensaba, el extracto de esta planta no es útil para dichas alteraciones.
Por otra parte, varios estudios científicos  atribuyen a la citada diosgenina otro tipo de efectos: colagogos y hepatoprotectores, lo cual hace de esta  planta un valioso remedio para los cólicos biliares y los trastornos hepáticos.

La antigua civilización azteca utilizaba esta planta para curar dolencias relacionadas con el dolor articular, reumático y ginecológico, ya fuera menstrual o de parto. Estas poblaciones, a través de la observación y la intuición, entendieron que en el ñame hay sustancias que actúan relajando el sistema nervioso autónomo, dotando a esta planta de una elevada actividad antiespasmódica. Hoy sabemos que este principio activo es la dioscoretina, un alcaloide que relaja la musculatura abdominal. En caso de dolores reumáticos y artríticos se pueden aprovechar los efectos antiinflamatorios del ñame tanto por vía interna como por vía externa, aplicando la pulpa fresca machacada en la zona a tratar.

El ñame es también rico en fitoesteroles, sustancias presentes en sus membranas celulares, que  bloquean la absorción intestinal de colesterol. El  resultado de esta acción es la de favorecer la bajada del colesterol total y el aumento de los niveles de HDL, el “colesterol bueno”.

El tubérculo del ñame se encuentra fresco en muchos mercados. Se puede consumir hervido, asado, frito o en crema. Es rico en hidratos de carbono complejos, principalmente almidones. Su contenido en proteínas es escaso y su aporte lipídico casi inexistente. Esta composición de sus macronutrientes hace  del ñame un alimento energético y moderado en calorías. Aporta  vitaminas del grupo B, sobretodo la B1 y la B3. Contiene minerales y oligoelementos , entre ellos: potasio, fósforo, magnesio, sodio, hierro, cinc, cromo, cobalto, silicio, boro y  mangneso.

Dosis y precauciones
La dosis recomendada para el extracto seco de ñame, que se encuentra en forma de cápsulas o comprimidos, es de 570 a 1500 mg diarios, repartidos en tres dosis, junto con las comidas. De extracto líquido, generalmente en forma de tintura, se recomienda tomar de 2 a 3 ml diarios, también  repartidos en tres tomas. Muchos  herbolarios venden la raíz seca de ñame para hacer infusiones o decocciones. En este caso podemos utilizar una cucharadita por taza de agua.

Al ñame no se le conocen interacciones con alimentos ni con  otras hierbas o suplementos. No se recomienda su uso en caso de embarazo, lactancia y, por precaución, en cánceres hormonodependientes y en mujeres que estén tomando una terapia de sustitución hormonal o la píldora anticonceptiva.

Montserrat A 

THE YAM
Wild yam is native to North and Central American plant that can develop in any country of tropical or temperate.

The plant parts used for therapeutic purposes are the tuber and root, which is presented as a woody rootstock. For the extraction of active ingredients, only juveniles who have less than one year are used, because thereafter the rhizome is gradually losing its active components.

Among them are steroidal saponins as dioscoretine, the dioscin and diosgenin. The latter is a precursor to hormones such as estrogen andthe dehydroepiandrosterone (DHEA). For this reason the extract of this plant has been used for a time as an alternative to hormone therapy in postmenopausal women or suffering from PMS.

However, it is important to note that this chemical conversion can only be performed in the laboratory, because the body is incapable of such action. Therefore, contrary to what was thought, the extract of this plant is not useful for these alterations.
Moreover, several scientific studies attribute to that diosgenin other effects: colagogos and hepatoprotective, which makes this plant a valuable remedy for gallstones and liver disorders.

The ancient Aztec civilization used this plant to cure ailments related to joint pain, rheumatic and gynecological, whether menstrual or childbirth. These populations, through observation and intuition, yams understood that there are substances that act by relaxing the autonomic nervous system, giving this plant a high antispasmodic activity. Today we know that this active ingredient is dioscoretine, an alkaloid that relaxes the abdominal muscles. In case of rheumatic and arthritic can be exploited Yam anti-inflammatory effects both through internal and external approach, applying fresh crushed pulp in the treatment area.

Yam is also rich in phytosterols, substances in their cell membranes, which block the intestinal absorption of cholesterol. The result of this action is to promote the lowering of total cholesterol and increased HDL, the "good cholesterol".

The yam tuber is fresh in many markets. It can be eaten boiled, grilled, fried or cream. It is rich in complex carbohydrates, mainly starch. Its protein content is low and its lipid supply almost nonexistent. This composition of macronutrients Yam makes an energetic and moderate calorie food. Provides B vitamins, especially B1 and B3. Contains minerals and trace elements, including: potassium, phosphorus, magnesium, sodium, iron, zinc, chromium, cobalt, silicon, boron and mangneso.

Dosage and precautions
The recommended dose dry yam extract, which is in the form of capsules or tablets is 570-1500 mg daily, divided into three doses, with meals. Liquid extract, usually in tincture form, it is recommended to take 2-3 ml daily, also divided into three doses. Many herbalists sell the dried root of yam to make infusions or decoctions. In this case we can use one teaspoon per cup of water.

Al Yam no known interactions with foods or with other herbs or supplements. Is not recommended for use during pregnancy, lactation and, as a precaution, in hormone-dependent cancers and women taking hormone replacement therapy or birth control pills.


Montserrat A