jueves, 31 de julio de 2014

RESERVA DE MARASHA (PERU)

La segunda experiencia empezó el segundo día. Nos dirigimos al embarcadero de Leticia y allí esperamos la barcaza con la que nos llevó a la Reserva de Marasha. Durante la espera de la embarcación, tuvimos la oportunidad de observar el lugar y todo lo que rodeaba al mismo. Un Amazonas poco caudaloso por la época y que, por tanto, dejaba ver  la vida del día a día, casas, palafitos (estructuras esenciales para las épocas de subida del nivel del rio, aproximadamente 7 u 8 metros) con todos los peligros que conlleva eso.
Pero todo el mundo está acostumbrado a esa vida, esos peligros, esa vida  sencilla viviendo con lo básico… No voy a entrar en más detalles ni en opiniones puesto que hay que tener en cuenta que hablamos de culturas diferentes, por tanto, solo queda escuchar, mirar, oir y respetar pero dejad que os diga algo, la felicidad y satisfacción que vi en esas caras la he visto en pocos lugares en el mundo y creo que con eso es suficiente.

Retomando el tema, al llegar y después de 1h de camino, nos esperaba el guía. Nos pusimos las botas de caucho  y empezamos nuestra aventura ; tomamos un sendero en plena selva que duraría 1.30h hasta llegar a la propia reserva. Así que con nuestras mochilas con lo imprescindible para dos días, nos adentramos a la selva.
La caminata fue dura por barrizales, tocando poco y observando mucho. El guía nos iba explicando los árboles y plantas que íbamos viendo por el camino, sus propiedades  y usos, los cuales apunte y en otros post os iré explicando. Fue muy interesante.

Nos moríamos de calor, sudábamos a mares pero no podíamos quitarnos nada por miedo a los mosquitos, orugas, cienpies y posibles serpientes que podíamos encontrar.
Yo iba asustada pues vimos, entre otras cosas, orugas preciosas de colores llamativos (cabeza y cola naranja, cuerpo rallado en negro y amarillo) pero peligrosas ya que podrían producir erupciones cutáneas fuertes e intoxicaciones.

Hormigas gigantes negras, que aunque eran “inofensivas” los extranjeros debíamos ir con cuidado. En cuanto a las serpientes, eran difíciles de ver por el horario y el lugar pero el consejo era mirar primero y asegurarnos antes de tocar algo y sentarnos pero sobretodo el suelo debía ser revisado antes de dar un paso.
Por el camino nos iban explicando sobre anacondas pequeñas (4 metros) que se movían e iban al lago o el río junto con pirañas rojas carnívoras, caimanes, peces que por defensa podían descargar de 300 a 400 voltios… vamos una lindeza tras otra y yo iba que no me tocaba la camisa al cuerpo.

La caminata prosiguió hasta llegar al campamento y al llegar se puso a llover a cantaros. Eso duro una hora más o menos y luego salido el sol, ese maravilloso sol que da la vida pero que te la puede quitar si no vas con precaución.
El campamento era agradable y totalmente integrado en el paisaje. Nosotros estábamos en una habitación que era un palafito, con agua corriente, cubiertos por la noche por una tela y con luz de 19h a 22h, luego debías alumbrarte con linternas y vigilando el suelo por si acaso se colaba “algo”.
Al día siguiente nos levantamos pronto y fuimos a pescar pirañas y avistar pájaros. Yo lo de las pirañas  pensé  que eran un chiste pero amigas, son de verdad grandes, rojas, hermosas y vistosas con una dentadura como la mía. Cuando los vi, me quedé helada. Los indígenas las comen pero son complicadas porque se componen de muchas espinas y no son fáciles de comer.

Luego avistamos pájaros, maravillosos. Pudimos ver: loros, guacamayos, Tucanes, aves del paraíso, micos, ranas etc… fue muy bonito, sobre todo ver a esas aves llenas de color sobre una inmensidad verde intenso y brillante. No sé cómo la naturaleza puede crear esas maravillas.
Regresamos y descansamos en las hamacas a la orilla del rio. Fue una experiencia increíble donde puedes vaciarte y llenarte de energía, donde todo carece de importancia menos tu y tu vida. Mereció la pena.
Por la noche y después de la cena, nos fuimos a capturar caimanes. Bueno, al principio me pareció una turistada  pero debo reconocer que la experiencia hizo revivir nuestro fuero interno. Cogimos la canoa, los chalecos que de poco servirían si nos caíamos al agua ya que nuestras amigas las pirañas allí estarían expectantes, en caso de algún suceso… y salimos con linternas y remos en mano. Yo nunca había remado pero ahí aprendí. Ya os contaré más adelante.

Bien, fuimos buscando por orillas del lago, yo no veía nada, la verdad pero el guía si y nos lo demostró. Nos acercamos, después de 25 minutos a un barrizal y allí había un caimán. Yo iba delante con Antonio pero claro pensé que sacaría un caimán pequeño del agua pero el animal no tenía fin.
Yo pensé, maldita mi idea de ponerme delante porque si “aquello” se escapaba nos iba a poner finos al guía , a mi y a Antonio, anyway….

Pues bien, allí que el guía saca al animal bello y hermoso, azul casi, con unos dientes 3 veces más grandes que los mios. Lo sujetaba fuerte para hacer las fotos y de repente , se le escapa dentro de la barca.
Lo único que vi conscientemente, fue al animal en la parte de delante de la barca subiendo a uno de los bancos y saltar al agua asustadísimo, gracias a Dios.
Regresamos a la reserva y la aventura terminó por el día. Al día siguiente nos levantamos pronto y la idea era llegar al embarcadero de regreso.

Teníamos que estar sobre las 9h de la mañana, máximo, en el embarcadero para poder coger otra barcaza y seguir con nuestro viaje pero  salíamos un poco tarde debido a un cambio de canoa de última hora.
Nos montamos todos (14 personas) para bajar por una manga del lago y así llegar antes.  Yo cuando salimos dije, “creo que vamos muchos en la barca” pero los guías me comentaron  que no, que todo estaba bien. Al coger la manga  resultó que el nivel de agua había bajado y nos quedamos encallados. Yo creía morir, en medio de la nada, agua mezclada con fango, hojas limo , pirañas, caimanes, peces descargadores de electricidad, peces con sierras laterales capaces de cortarte la carne de un brazo ( hablamos de peces de rio, que da la impresión que no son tan feroces como los de mar) y nosotros allí, nos dieron remos para ayudar a mover la canoa pero aquella pesadilla duró  25 minutos; mi corazón saltaba y mi sangre daba la vuelta al cuerpo cada dos minutos.
Al final todo terminó bien y llegamos al embarcadero que nos estaban esperando. Desde allí, reanudamos nuestro viaje.

Montserrat A


The second experience began the second day. We went to Pier Leticia and waited there with the barge that took us to the Reserve Marasha. While waiting for the boat, we had the opportunity to observe the place and everything around to it. A little time by the mighty Amazon and therefore kept on life everyday, houses, stilt houses (essential structures for times of river level rise, about 7 or 8 meters) with all the dangers that.
But everyone is accustomed to that life, those dangers, the simple life living with the basics ... I will not go into details or reviews since we must bear in mind that we talk about different cultures, therefore, is just listen , look, listen and respect but let me tell you something, happiness and satisfaction I saw in those faces I've seen in a few places in the world and I think that's enough.

Returning to the theme, and arriving after 1am way, we expected the guide. We put on rubber boots and started our adventure; take a path in the jungle that would last until 1:30 a.m. to the reservation. So with our backpacks with the essentials for two days, we went to the jungle.
The hike was hard for muddy, playing and watching little much. The guide was explaining to us the trees and plants we were seeing along the way, their properties and uses, and other points which post I'll explain. It was very interesting.

We were dying of heat, sweated profusely but we could not take away anything for fear of mosquitoes, caterpillars, centipedes and snakes possible that we could find.
I was scared that we saw, among other things, lovely brightly colored caterpillars (orange head and tail, shredded body in black and yellow) but dangerous because it could produce strong rashes and poison.

Black Giant ants, although they were "harmless" aliens we should be careful. As for the snakes, they were hard to see the time and place but the advice was to look first and make sure before you touch something and sit down but above the ground should be checked before taking a step.
Along the way we were explaining about small anacondas (4 meters) that moved and went to the lake or river with carnivorous red piranhas, alligators, fish that defense could download 300 to 400 volts ... come una lindeza after another and I was not touching the shirt body.

The walk continued to the camp and get it started raining heavily. That lasted an hour or so and then when the sun, the wonderful sun that gives life but you can take it if you're not careful.
The camp was nice and fully integrated into the landscape. We were in a room that was a stilt, with running water, covered at night by a light fabric and from 19h to 22h, then you had to light thee with lanterns and watching the ground seeped in case "something".
The next day we got up early and went piranha fishing and birding. Piranhas I thought it was a joke but friends are big, red, beautiful and colorful true with teeth like mine. When I saw them, I froze. The Indians eat them but are complicated because they are composed of many thorns and are not easy to eat.

Then we spotted birds, wonderful. We saw parrots, macaws, toucans, birds of paradise, monkeys, frogs etc ... was very nice, especially to see these colorful birds on a bright and deep green immensity. I do not know how nature can create such wonders.

We went back and rest in hammocks on the banks of the river. It was an amazing experience where you can empty you and fill you with energy, where everything is irrelevant unless you and your life. It was worth it.
At night after dinner, we went to catch alligators. Well, at first I thought was a touristic show but must admit that the experience revived our inner self. We took the canoe, the jackets of little use if we fell into the water because our friends would be there expectantly piranhas, if some event ... and went with flashlights and paddles in hand. I had never rowed but learned there. I will tell you later.

Well, we were looking at the lake, I saw nothing but the truth and we guide if proved. Approached, after 25 minutes there was a quagmire and an alligator. I went ahead with Antonio but then I thought it would take a small alligator in the water but the animal had no end.
I thought, damn my idea of ​​getting in front because if "that" is going to put us escaped fines to guide me and Antonio, anyway ....

Well, there shows the guide to beautiful and beautiful animal, almost blue, with teeth 3 times bigger than mine. She held strong for taking pictures and suddenly, out of his hands inside the boat.
All I saw consciously, the animal was in the front of the boat up to one of the benches and jump into the water scared to death, thank God.
We returned to the reservation and the adventure ended for the day. The next day we got up early and the idea was to get back to the pier.

We had to be about 9 o'clock in the morning, up in the dock to catch another ferry and continue our trip but we left a little late due to a change last minute canoe.
We rode all (14 people) for a sleeve down and reach the lake before. When I left I said, "I think we are many in the boat" but the guides told me that no, everything was fine. Upon taking the manga turned out that the water level had gone down and we were stuck. I thought he died in the middle of nowhere, water mixed with mud, silt, leaves, piranhas, alligators, fish unloaders electricity, fish with side saws able to cut the flesh of one arm (talk about river fish, which gives the impression they are not as fierce as the sea) and we there, we got to help move paddle the canoe but that nightmare lasted 25 minutes My heart jumped and my blood turned around the body every two minutes.
In the end everything ended well and got to the pier we were expecting. From there, we resumed our journey.


Montserrat A