jueves, 3 de octubre de 2013

EL FIN DEL SEDENTARISMO

EL FIN DEL SEDENTARISMO
Siempre hablamos del sedentarismo como la enfermedad del
siglo y en realidad, lo es. Pero no seremos capaces de cambiar esto si no hacemos el esfuerzo de empezar a pensar en el ejercicio como una actividad más en nuestra agenda.
Se bien lo que digo. Yo siempre sufro de contracturas de espalda, cervicales, tengo tendencia a aumentar de peso… y una buena profesional me dijo, hasta que no seas capaz de incluir en tu agenda la dieta, el ejercicio NO intenso como algo diario, como algo necesario y no quiero utilizar la palabra obligación pero… al final debería serlo con la mejor de las intenciones.
Por fin, hice caso y la verdad es que si regulo todo a la vez , las contracciones desaparecen, los dolores musculares también y puedo mantener el peso de forma más constante y menos dura pero lo primero, lo esencial que tuve que hacer fue hacer un clean up en mi cabeza y re educarme, si , si , re educar mi cerebro para olvidar viejos vicios no demasiado sanos y adoptar nuevas costumbres que me aportan bienestar.
Hoy expondré el sedentarismo y en breve hablaremos de algo tan importante de lo que casi nadie es consciente que es de los cerebros gordos!!, divertido pero cuando os lo explique veréis mis razones y quizás alguna de vosotras se una.

Practicar una actividad deportiva como parte de nuestra rutina no solo nos beneficia a nivel físico , sino también en el plano psíquico. Un paseo en bici, un grupo de carreras, una clase de yoga o una caminata aeróbica, elige la que más te guste o beneficie. Intenta no optar por un ejercicio duro y tortuoso porque parece que tendrás más beneficios, no un ejercicio para que sea beneficios debe ser diario y moderado para que el cuerpo lo acepte como una rutina y lo pida.

Sabemos que la falta de tiempo, el exceso de trabajo o las tareas de la casa, son las excusas más  comunes a la hora de justificar nuestra falta de motivación para comenzar a practicar alguna  actividad física. Sin embargo, estos pretextos  dan lugar a uno de los grandes males de nuestro tiempo: el sedentarismo.

Según las estadísticas de la OMS, América Latina registra 2 millones de muertes anuales a causas de enfermedades propiciadas por el sedentarismo, convirtiéndose en el cuarto factor de riesgo más importante de la mortalidad mundial.

Los beneficios principales de comenzar a practicar un deporte son:
Reducir el estrés
Estabilizar la tensión arterial y el colesterol
La glucemia y establecer un peso ideal

Pero para comenzar, es necesario UN RECONOCIMIENTO MÉDICO. Si el paciente está apto para practicar la actividad física elegida y después arrancar.

La natación optimiza el sistema cardiopulmonar de los enfermos asmáticos o enfisematosos. Es muy recomendable para los paciente con hernias discales.

Los paseos en bicicleta son muy importantes para mejorar el sistema cardiopulmonar y estimular el retorno venoso.

El yoga es excelente para los problemas de columna porque conciencian sobre las posturas y la elongación musculo-ligamentaria, igual que disminuye  el estrés y las contracturas musculares.

Los pacientes diabéticos también se benefician de la práctica deportiva, ya que la actividad física mejora sus valores de glucosa en sangre y los baja, no solo al momento, sino durante las 24 horas posteriores.
Valentina Kogan, coordinadora de Team D, el primer running team:” realizar actividad física es uno de los pilares para el tratamiento médico de esta enfermedad, y hacerlo en grupo lo vuelve más fácil, más divertido, y bajo al contención de especialistas.” El grupo entrena dos veces por semana, con una rutina de caminatas carreras, natación, bicicleta y hasta remo; incluyen trabajos aeróbicos bajos, y medios, complementados con ejercicios de fuerza para incrementar la masa muscular y el metabolismo. “Siempre que empezamos a entrenar nos medimos la glucosa y, si está bajo el azúcar en sangre, comemos algo, comenta Valentina, quien sabe de lo que habla por ser paciente diabética.

Si practicar un deporte nunca formó parte de la agenda diaria, ya es hora de comenzar a sumarlo a nuestra rutina para el bienestar de la salud. Una buena opción para arrancar pueden ser las caminatas aeróbicas.

Caminar es nuestra forma natural de locomoción, por eso las caminatas aeróbicas constituyen una forma de entrenamiento de bajo impacto y con múltiples beneficios para la salud. William Quintero, entrenador profesional afirma que “la caminata aeróbica mejora la función del sistema cardiovascular-respiratorio, activa y mejora la eficiencia del metabolismo y de nuestro sistema locomotor, e impide el avance de los problemas de osteoporosis, artrosis, artritis y tensión.

Por otro lado, entre sus grandes virtudes, esta actividad también contribuye a combatir los trastornos de presión arterial. “ Se sabe que actualmente los etilos y hábitos de vida sedentarios, la mala alimentación, el alcohol, el tabaquismo y el estrés son causantes directos de la presión arterial. Practicar caminatas aeróbicas diarias, durante no menos de 30 minutos pero a su propio ritmo.
Esta actividad disminuye todos los factores de riesgo de la presión arterial, que incluyen la enfermedad cardiaca o coronaria, los accidentes cerebro-vasculares, los fallos renales…