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miércoles, 14 de agosto de 2013

TESTOSTERONA FEMENINA

TESTOSTERONA Y COMPORTAMIENTO HUMANO

Hay una hormona que es conocida por su relación con el comportamiento
humano agresivo, sin embargo, esta no es la única forma en la que esta sustancia química afecta la conducta de las personas. Se trata de la Testosterona.
Es importante recordar que la testosterona es una sustancia química que se encuentra también en insectos y mamíferos, siendo asociada en todos los casos con la selección del género masculino en los embriones. Asimismo se produce en los ovarios de las hembras y en pequeñas cantidades por las glándulas suprarrenales.
Entre las muchas funciones conocidas de la testosterona está la formación de los huesos y los músculos, el desarrollo de las características masculinas secundarias como el cambio en el tono de la voz, crecimiento de la barba, entre otros.
la testosterona ha alcanzado su mayor fama por su relación con la conducta agresiva, las conductas de riesgo y el egoísmo en los sujetos. No obstante investigaciones recientes han mostrado la “cara positiva” de esta hormona. Un estudio realizado por M. Kabbaj en la Universidad Estatal de Florida, Estado Unidos, publicado en la revista Biologycal Psychiatrya, ha mostrado que existe una región en el hipocampo, el cual está relacionado con la memoria y la respuesta al estrés, que se corresponde con el efecto positivo de la testosterona en contra de la depresión.
Un segundo estudio, realizado por los neurocientíficos C. Eisenneger y M. Naef, de la Universidad de Zurich (disponible en http://www.nature.com/nature/index.html) ha mostrado que esta hormona por sí misma no genera conductas como la agresión, conductas de riesgo o egoísmo y que podría fomentar, también, comportamientos positivos y más sociales que faciliten a los sujetos asegurar su estatus y posición en las sociedades humanas.
Un tercer estudio realizados por M. Wibral y A. Falk, de la Universidad de Bonn, mostró que individuos que habían recibido un suplemento para aumentar sus niveles de testosterona mentían menos que aquellos a quienes solo se les dio un placebo, los resultados de esta investigación contradicen a los que han relacionado a la testosterona con el comportamiento antisocial y afirman que es posible que de manera conjunta esta hormona aumente el sentido de orgullo y la necesidad de proyectar una imagen personal positiva.
 
En este mismo sentido, otros estudios recientes proponen que existe un mecanismo fisiológico subyacente de la testosterona que provoca una menor actividad de la corteza orbitofrontal cerebral, la cual se relaciona con la mentira, lo que se vería reflejado en una conducta más honesta de las personas.

Según lo expuesto hasta aquí, es la interacción entre el medio ambiente social y la testosterona la que podría marcarla diferencia entre los comportamientos calmados y honestos frente a los agresivos en los seres humanos.
Texto de Juan David Giraldo Rojas (fuente: giroforense.blogspot.com)


TESTOSTERONE AND HUMAN BEHAVIOR
There is a hormone that is known for its connection with aggressive human behavior, however, this is not the only way in which this chemical affects people's behavior. Testosterone is.
It is important to remember that testosterone is a chemical that is also found in insects and mammals, being associated in all cases with male gender selection in embryos. Also occurs in the ovaries of females and in small amounts by the adrenal glands.
Among the many known functions of testosterone is the formation of bones and muscles, the development of secondary male characteristics as the change in the tone of voice, beard growth, among others.
Testosterone has achieved his greatest fame for his relationship with aggressive behavior, risk behavior and selfishness in subjects. However recent research has shown the "positive side" of this hormone. A study by M. Kabbaj in Florida State University, U.S., published in the journal Biologycal Psychiatrya has shown that there is a region in the hippocampus, which is related to memory and stress response, which corresponds to the positive effect of the Testosterone against depression.
A second study, conducted by neuroscientists C. Eisenneger and M. Naef, University of Zurich (available in http://www.nature.com/nature/index.html) has shown that this hormone by itself does not generate behaviors as aggression, risk behavior or selfishness and could encourage also positive and social behaviors that facilitate individuals secure their status and position in human societies.
A third study conducted by M. Wibral and A. Falk, University of Bonn, showed that individuals who had received a supplement to increase testosterone levels lying less than those who were given only a placebo, the results of this study contradict those who have linked to testosterone with antisocial behavior and say it is possible that this hormone jointly increase the sense of pride and the need to project a positive self-image.

In this sense, recent studies suggest that there is an underlying physiological mechanism of testosterone that causes decreased activity of the orbitofrontal cortex brain, which is associated with lying, which would be reflected in more honest conduct of people .

As stated so far, is the interaction between social environment and testosterone which might mark difference between calm and honest behaviors against the aggressive humans.
Text David Giraldo Juan Rojas (source: giroforense.blogspot.com)