martes, 30 de julio de 2013

MARIA CALLAS: MUJERES EXCEPCIONALES

MARIA CALLAS

Nacimiento 2 de diciembre de 1923
Ana María Cecilia Sofía Kalogeropoúlou  (Nueva York, 2 de d
iciembre de 1923 – París, 16 de septiembre de 1977), conocida como María Callas, fue una soprano griega nacida en Estados Unidos, considerada la cantante de ópera más eminente del siglo XX. Capaz de revivir el bel canto en su corta pero importante carrera, fue llamada (como antes la célebre Claudia Muzio) «la Divina». Su nombre está asociado en la memoria colectiva a Aristóteles Onassis, el gran amor de su vida.

Nacimiento y primeros pasos
Era hija de Evangelia Dimitriadis y George Kalogeropoulos, una pareja de emigrantes griegos que llegaron a Estados Unidos en agosto de 1923, asentando su domicilio en la ciudad de Nueva York.

En 1929 George Kalogeropoulos, farmacéutico de profesión, abrió un negocio familiar en un barrio griego de Manhattan y, por la complejidad del apellido, lo cambió por Callas.

Tras la separación de sus padres, Maria viajó a Grecia en 1937 con su madre y hermana, volviendo a adoptar su apellido original, Kalogeropoulos. Comenzó su formación en el Conservatorio Nacional de Atenas, y para inscribirse tuvo que falsear la edad, ya que no tenía los 16 años mínimos. Estudió con la soprano Maria Trivella, y después bel canto con Elvira de Hidalgo, que la formó en la tradición del belcanto romántico italiano. En 1938 hará su debut no profesional como Santuzza en Cavalleria rusticana, en Atenas.

La relación entre Maria y su madre era difícil. La madre presionaba a Maria con sus clases, solicitando a sus profesores que le informasen de todos sus avances; y por otro lado comparaba a Maria con su otra hija, calificándola de «gorda», poco agraciada y únicamente atractiva por su voz. Años después, Maria confesaría a la prensa que su madre la apoyó solamente para tener algún sustento económico y que, si bien admiraba su
fortaleza y agradecía ese apoyo, nunca se había sentido querida por ella.
Maria Callas mostró tener un carácter muy fuerte y determinante en sus decisiones, que se evidenciaría en el trato con su madre y más tarde con Aristóteles Onassis. Su voz en los pianos era bellísima, pero acusaba un timbre metálico que no sabía anular con técnica. En sus tiempos fue llamada una soprano assoluta o soprano sfogato. La rápida pérdida de peso en la mitad de su carrera, el cambio constante de repertorio tan variado y a la vez sus problemas personales, son citados como posibles causas del deterioro de su voz.
Consolidación y plenitud
Maria conoció en Nueva York al tenor italiano Giovanni Zenatello, director de la Arena de Verona, quien la contrató para cantar La Gioconda, de Ponchielli, en ese anfiteatro. Viajó entonces a Italia en compañía de la esposa de Bagarozy, Louise (hermana de Adriana Caselotti) y allí conoció a quien sería su primer esposo: un acaudalado industrial de la construcción llamado Giovanni Battista Meneghini (Verona, 1896 – Desenzano del Garda, 1981), treinta años mayor que ella y decisivo en la gestión de la incipiente carrera de la soprano.
Su debut italiano en la Arena de Verona fue en 1947, bajo la batuta de Tullio Serafin. Su trabajo en la ópera de Ponchielli fue un éxito pero no se reflejó inmediatamente en nuevos contratos. Así, Callas se encontró nuevamente sin empleo, pero gracias al apoyo brindado por Meneghini logró continuar con sus estudios privados de canto, haciendo luego una audición para Serafin en el difícil papel protagonista de Tristan e Isolda, de Richard Wagner, que se iba a presentar en el teatro La Fenice de Venecia en la siguiente temporada. Logró el papel y debutó en el teatro veneciano, obteniendo un clamoroso éxito que le permitió cantar Turandot, de Puccini, y el personaje de Brünnhilde en Die Walküre (La valquiria), en las temporadas de 1948–1949.
En 1949 se casa con Meneghini y cambia su nombre a Maria Meneghini Callas.
En Venecia se iba a representar la ópera I puritani, de Vincenzo Bellini (el llamado «Chopin de la ópera»), con Margherita Carosio en el papel de Elvira. Una tarde Maria se había cansado de interpretar el papel de Brünnhilde y comenzó a leer la música del personaje de Elvira. Cuando la esposa de Serafin la escuchó, se lo dijo a éste y pidió a Maria que lo cantase. Además la Carosio estaba enferma y era necesario sustituirla. La mañana siguiente Maria cantó para el director musical del teatro, quien decidió que ella sería la mejor elección como Elvira. Se le dio una semana para aprender la ópera entera, una semana que además incluía tres representaciones de Die Walküre. Después de la primera representación de I puritani el 19 de enero de 1949, Maria Callas se convirtió en «la voz de Italia».
Mujer alta y muy corpulenta, en esa época decidió bajar de peso para «hacer justicia a Medea», papel que interpretaría en La Scala dirigida por Leonard Bernstein en producción de Margarita Wallmann.

Entre 1953–1954 bajó más de 36 kilos (80 libras). Cuando reapareció como la tísica Violetta junto a su gran amigo y frecuente compañero de escena - el Tenor Siciliano Giuseppe Di Stefano en la puesta en escena de Luchino Visconti de La traviata, en un primer momento ni el director orquestal Carlo Maria Giulini la reconoció. Era «otra mujer», y Visconti había hallado la cantante-actriz ideal para sus escenificaciones cinematográficas. Visconti la convertirá en ideal Violetta y luego Ifigenia, Elisabetta, Anna Bolena y Amina en La sonnambula, de Bellini.

En 1954 hace su debut en Estados Unidos, en la Lyric Opera of Chicago, como Lucia di Lammermoor.
Durante la gira de la compañía, primero a Colonia y luego al Festival de Edimburgo, ante el éxito de las representaciones de La sonnambula, se agrega una quinta función a las cuatro programadas.[4] Maria, aduce no estar contratada y deja Edimburgo por Venecia, donde la espera una fiesta de su amiga Elsa Maxwell donde —según Maxwell— la columnista le presentó al magnate Aristóteles Onassis. Se sucede otro escándalo y la entonces desconocida Renata Scotto, de 23 años, en dos días aprende la parte para consagrarse internacionalmente.

Un año legendario: 1958
Desgraciadamente, Maria contrajo un resfriado y se informó al teatro de que se le debía substituir, pero La Scala se negaba a sustituirla. Maria, contra las órdenes de los médicos, salió a escena pero tuvo claro desde la primera nota que su voz estaba en mala condición. Al final del primer acto, media audiencia no se mostraba satisfecha. Maria huyó rápidamente por una puerta trasera, y anunció que lo había hecho porque no estaba a la altura del público milanés. Al avisar al teatro de su situación vocal, el teatro había respondido «Nessuno può sostituire la Callas» («Nadie puede sustituir a la Callas»), lo que enfureció al público milanés. El público estaba rabioso, pero Maria fue excusada cuando recibió la llamada de la señora Gronchi, quien le aseguró que ni ella ni su marido se habían ofendido.

Tres meses después, Maria cantaría junto al joven tenor canario Alfredo Kraus en Lisboa una de las representaciones más aclamadas de La traviata, de Verdi. Esta función dirigida por Franco Ghione el 27 de marzo de 1958 es considerada, pese a su sonido precario, como la mejor grabación de esta ópera. Se han descubierto fragmentos filmados de esas funciones

Relación con Onassis y declive vocal
El 3 de noviembre de 1959, Maria Callas dejó a su marido Giovanni Meneghini por el magnate naviero griego Aristóteles Onassis, un idilio que la prensa de la época difundió exhaustivamente. Esta tortuosa relación sentimental se convertiría en una «tragedia griega».

La soprano se retiró durante un breve tiempo mientras duraba su relación con Onassis, y a su regreso (por falta de práctica y excesiva vida social) a nadie se le escapó que su voz había perdido fuerza y evidenciaba los signos de decadencia que ya se habían advertido años antes.
El 20 de octubre de 1968 Onassis abandonó abruptamente a Callas para casarse con Jacqueline Kennedy, la viuda del presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy, asesinado en Dallas. Callas, herida en lo más profundo de su orgullo, nunca pudo superar el mal trance por el abandono de Onassis y jamás se lo perdonó a pesar de que Onassis, más tarde la buscaría repetidas veces cuando su matrimonio con la viuda estadounidense se había convertido en un martirio.
Se había instalado definitivamente en París en la más completa soledad hasta su muerte a los 53 años en su apartamento de la Avenue Georges Mandel 36 (y Rue des Sablons) cerca del Arco de Triunfo (hoy esa sección lleva el nombre Allée Maria Callas).
El 16 de septiembre de 1977 María se despertó en su casa de París. Desayunó
en la cama y fue hacia el cuarto de baño. Tenía un dolor punzante en el costado izquierdo y se desmayó. Fue llevada otra vez a la cama y bebió un café fuerte. Reclamaron la presencia del médico del mayordomo, que salió inmediatamente hacia la residencia de Maria, quien murió antes de que llegara. Su funeral tuvo lugar el 20 de septiembre y su cuerpo fue incinerado en el cementerio parisino de Père Lachaise. Las razones de su muerte quedan poco claras: oficialmente se trató de una «crisis cardíaca», pero no se descarta que se suicidara ingiriendo una dosis masiva de tranquilizantes[cita requerida]. Su urna fúnebre fue robada y encontrada unos días más tarde. Tras su recuperación se dispersaron sus cenizas en el Mar Egeo.
Fuente: Wikipedia


MARIA CALLAS
 Born December 2, 1923
Ana Maria Sofia Cecilia Kalogeropoulos (New York, December 2, 1923 - Paris, September 16, 1977), known as Maria Callas, Greek soprano was born in the United States, considered the most eminent opera singer of the twentieth century. Able to revive the bel canto in his short but important career, was called (as before the famous Claudia Muzio) "Divine". His name is associated in the collective memory of Aristotle Onassis, the great love of his life.

Birth and first steps
She was the daughter of George Kalogeropoulos and Evangelia Dimitriadis, a couple of Greek immigrants who came to the United States in August 1923, settling his home in New York City.

In 1929 George Kalogeropoulos, a pharmacist by profession, opened a family business into a Greek neighborhood of Manhattan and the complexity of the name, changed by Callas.

After the separation of his parents, Maria traveled to Greece in 1937 with his mother and sister, again adopting his original surname, Kalogeropoulos. He began his training at the National Conservatory of Athens, and to register had to distort age, as he had no minimum age 16. Studied with soprano Maria Trivella, then bel canto with Elvira de Hidalgo, who formed in the romantic Italian bel canto tradition. In 1938 amateur will debut as Santuzza in Cavalleria rusticana, in Athens.

The relationship between Mary and her mother was difficult. Pressured Mother Mary with their classes, teachers requesting to inform him of all his progress, and on the other hand compared to his other daughter Maria, describing it as "fat" and unattractive attractive only by his voice. Years later, Maria confessed to the press that supported her mother only to have some financial support and that although he admired his strength and appreciated this support had never felt loved by her.
Maria Callas was shown to have a very strong and decisive in his decisions, which would be evident in dealing with her mother and later with Aristotle Onassis. His voice was beautiful pianos, but accusing a bell metal annular technique did not know. In his time was called a soprano or soprano assoluta sfogato. The rapid weight loss of half of his career, constantly changing as varied repertoire while personal problems are cited as possible causes of the deterioration of his voice.

Consolidation and fullness
Maria met in New York to Italian tenor Giovanni Zenatello, director of the Arena in Verona, who hired her to sing La Gioconda by Ponchielli, at the amphitheater. He then traveled to Italy in company Bagarozy wife, Louise (sister of Adriana Caselotti) and met her future first husband, a wealthy construction industry called Giovanni Battista Meneghini (Verona, 1896 - Desenzano del Garda, 1981) thirty years older than her and decisive in managing the fledgling career of soprano.
His Italian debut at the Arena of Verona in 1947, under the baton of Tullio Serafin. His work in Ponchielli's opera was a success but was not immediately reflected in new contracts. So, Callas was found unemployed again, but thanks to support from Meneghini managed to continue singing his private studies, then doing an audition for Serafin in the difficult title role of Tristan and Isolde, by Richard Wagner, which was to be submitted Teatro La Fenice in Venice in the next season. He won the role and debuted at Venetian theater, earning a resounding success that allowed him sing Turandot, Puccini, and the character of Brünnhilde in Die Walküre (The Valkyrie), in the 1948-1949 seasons.
In 1949 Meneghini marries and changes her name to Maria Meneghini Callas.
In Venice he was going to represent the opera I Puritani by Vincenzo Bellini (the 'Chopin Opera "), with Margherita Carosio in the role of Elvira. One afternoon Maria was tired of playing the role of Brünnhilde and began to read music Elvira character. When Serafin's wife heard it, I told him and asked Maria to sing it. Besides the Carosio was sick and needed to be replaced. The next morning Maria sang for the theater's music director, who decided she would be the best choice as Elvira. He was given a week to learn the entire opera, a week that also included three performances of Die Walküre. After the first performance of I Puritani on January 19, 1949, Maria Callas became "the voice of Italy".
High and very stout woman, at that time decided to lose weight to "do justice to Medea ', a role that would play at La Scala conducted by Leonard Bernstein in Margarita Wallmann production.

Between 1953-1954 dropped more than 36 kilos (80 pounds). When he reappeared as the consumptive Violetta with his great friend and frequent scene partner - the Sicilian tenor Giuseppe Di Stefano in the staging of Luchino Visconti La traviata, at first neither the orchestral director Carlo Maria Giulini recognized. Was "other woman", and Visconti had found the singer-actress to her film performances. Visconti Violetta become perfect and then Iphigenia, Elisabetta, Anna Bolena and Amina in La Sonnambula, Bellini.

In 1954 he made his American debut at the Lyric Opera of Chicago, as Lucia di Lammermoor.
During the tour of the company, first to Cologne and then to the Edinburgh Festival, with the success of the performances of La Sonnambula, adds fifth four-programmed function. [4] Maria, argues not be employed and left Edinburgh for Venice, where the party expects her friend Elsa Maxwell where, according to columnist Maxwell presented the magnate Aristotle Onassis. It happens another scandal and the then unknown Renata Scotto, 23, in two days to devote learn the internationally.

A legendary year: 1958
Unfortunately, Maria caught a cold and was informed that theater should replace him, but La Scala refused to replace it. Maria, against doctors orders, took the stage but was clear from the first note that his voice was in bad condition. At the end of the first act, not average audience was satisfied. Maria ran quickly through a back door, and announced that he had done because it was not up to the Milanese public. By advising the theater of their situation vowel, the theater had answered "Nessuno può sostituire Callas" ("Nobody can replace Callas"), which angered the public Milanese. The public was outraged, but Maria was excused when he received the call from Mrs. Gronchi, who assured him that neither she nor her husband had offended.

Three months later, Maria would sing with the young tenor Alfredo Kraus canary in Lisbon one of the most acclaimed performances of La traviata by Verdi. This feature directed by Franco Ghione on March 27, 1958 is considered, despite its poor sound, as the best recording of this opera. Fragments have been discovered of these functions filmed

Relationship voice Onassis and decline
On November 3, 1959, Maria Callas left her husband Giovanni Meneghini by Greek shipping magnate Aristotle Onassis, an affair that the press of the time spread extensively. This tortuous affair would become a "Greek tragedy".

The soprano retired for a short time while it lasted her relationship with Onassis, and on his return (for lack of practice and excessive social life) no one escaped his voice had lost strength and evident signs of decay that had already been warned years earlier.
The October 20, 1968 Onassis left Callas abruptly to marry Jacqueline Kennedy, widow of U.S. President John Fitzgerald Kennedy, assassinated in Dallas. Callas, deep wound his pride, could never overcome the bad situation by abandoning Onassis and never forgave him even though Onassis later repeatedly seek when his marriage to American widow had become martyrdom.
He had settled permanently in Paris in complete solitude until his death at age 53 in his apartment in the Avenue Georges Mandel 36 (and Rue des Sablons) near the Arc de Triomphe (now that section Allée named Maria Callas).
The September 16, 1977 Mary was awakened at his home in Paris. Breakfasted in bed and went to the bathroom. I had a sharp pain on the left side and passed out. She was taken back to the bed and drank strong coffee. They called the doctor's presence Butler, who immediately went to the residence of Mary, who died before it arrived. His funeral took place on September 20 and his body was cremated in the Parisian cemetery of Père Lachaise. The reasons for his death are unclear: officially it was a "heart attack", but it is possible to commit suicide by ingesting a massive dose of tranquilizers [citation needed]. His funeral urn was stolen and found a few days later. After his recovery, his ashes were scattered in the Aegean Sea.

Source: Wikipedia