domingo, 3 de febrero de 2013

HUERTOS EN EL TEJADO: ANNIE NOVAK


Os quiero informar de la idea puesta en marcha por Annie Novak , la creadora de la huerta en el tejado.
Su idea,pareció una locura , pero creyó en su proyecto y en mostrar al mundo que la gran ciudad con sus pros y contras puede ser compatible con la agricultura y la naturaleza . Me ha parecido interesante e instructivo. he dejado links por si os interesa complementar la informacion.
espero que os guste. un saludo
ANNIE NOVAK
Montserrat A
(Fotos: Isaac Hernández)
Los tallos de las coles y los palos de las tomateras se levantan a los pies de Annie Novak como un sugerente "skyline" vegetal, con el Empire Sate y todos los "totems" de Manhattan rasgando el cielo a lo lejos, recordándonos lo cerca que queda la "civilización"...
Estamos realmente en Brooklyn, sobre el tejado/granja de Eagle Street, recogiendo la cosecha tardía a cinco pisos de altura. El cinc caliente dejó paso hace dos años a la felicidad de la tierra, con el sudor de Annie Novak y su tropel de voluntarios, que cargaron con sacos y más sacos por las escaleras hasta "rellenar" los 2.000 mil metros cuadrados que ocupa la huerta en las alturas.
"Esto era un tejado inhóspito y sellado con alquitrán como cualquier otro", recuerda Annie Novak. "Hizo falta mucho esfuerzo y un poco de imaginación para convertirlo en lo que ahora es. Pero cualquiera puede cultivar en una azotea: basta con un buen aislamiento y un puñado de semillas".
Nacida en Chicago hace 28 años y forjada como agricultura en Ghana, Annie pertenece a esa nueva generación de granjeros urbanos inmortalizada en el documental "The Greenhorns". Las mujeres llevan la voz cantante en este movimiento que está  reverdeciendo desde muy dentro a las ciudades americanas...
"Recogemos el testigo de la generación que clamó por la vuelta a la tierra ("back to the land")", explica Annie. "Pero no queremos aislarnos del mundo en una comuna o en una granja lejana. Somos jóvenes y no sólo nos atrae la cultura urbana, sino que queremos ser parte de ella y transformarla si es posible".
"A mí me tira particularmente Nueva York por su diversidad, por su bombardeo constante de ideas y estímulos", añade la hortelana en las alturas, rodeada de gallinas, conejos y abejas en su tejado-granja. "Aqui llevo una vida sana: como lo que yo misma cultivo, reparto la cosecha en bicicleta, tengo una comunidad de gente con mismas inquietudes... No hace falta renunciar a la ciudad para estar en contacto con la tierra. Hay que traer el campo hasta el asfalto".
La mayor parte de la cosecha de verduras y hierbas comestibles las distribuye Annie en los restaurantes locales de Greenpoint en Brooklyn. El sobrante se vende en la misma huerta o en los mercados locales de granjeros (más de 25 en Nueva York). Durante el invierno se dedica a la cocina natural ("Growingchefs") y a la docencia "verde", con un arte especial para contagiar su amor a la naturaleza a grandes y pequeños.
Aunque el grupo Earth Pledge labró los primeros surcos en las azoteas de Nueva York (con su proyecto Greening Gotham), lo cierto es que Annie fue pionera a gran escala, mano a mano con Ben Flanner, que ahora ha creado a tiro de piedra la mayor granja/tejado del mundo: Brooklyn Grange, más de 10.000 metros cuadrados y 140 hileras de cultivo (lechugas, tomates, guisantes, repollo, berzas, brócoli).
 "Hemos querido dar un salto cualitativo para demostrar que se puede cultivar en las grandes ciudades y a gran escala", explica Gwen Schantz, cofundadora de Brooklyn Grange, que sirve además como centro de compostaje local. "Eso sí, con métodos de cultivo orgánicos, sin usar fertilizantes químicos... Y con una huella ecológica mínima: casi toda nuestra producción se vende y distribuye en cinco kilómetros a la redonda".
La inmensa azotea de Brooklyn Grange, sobre un edificio industrial construido hace un siglo, tuvo que se acondicionada y aislada para recibir una capa de más de 30 centímetros de tierra, con un complejo sistema de irrigación. Al cabo de dos años, los 200.000 dólares de inversión empiezan a dar sus frutos. El uso del tejado como "escuela sin techo" y las visitas "prácticas" en plena temporada (hay que meter las manos en la tierra) han servido para que la granja/tejado eche raices en la jungla de asfalto. Nada como una vista diferente y rabiosamente "verde" desde  las alturas de Nueva York...
Carlos Fresneda / Londres


I WANT TO REPORT THE IDEA STARTING BY ANNIE NOVAK, THE CREATOR OF THE GARDEN IN THE ROOF.
His idea, thought it was crazy, but he believed in his project and to show the world that the great city with its pros and cons can be compatible with agriculture and nature. I found interesting and instructive. I left links if you are interested supplement information.
Hope you like.
 Regards

Montserrat A.

Hortelana on high
(Photo: Isaac Hernandez)
The stems of cabbage and tomato plants clubs rise at the foot of Annie Novak as a suggestive "skyline" plant, with the Empire Sate and all "totems" of Manhattan tearing the sky in the distance, reminding us how close is 'civilization' ...
We are actually in Brooklyn, on the roof / Eagle Street farm, picking late harvest five stories high. The hot zinc for two years gave way to the happiness of the land, the sweat of Annie Novak and his band of volunteers, loaded with bags and bags up the stairs to "fill" the 2,000 square meters occupied by the garden on high.
"This was an inhospitable roof and sealed with tar like any other," recalls Annie Novak. "It took a lot of effort and a little imagination to turn it into what it is now. But anyone can grow on a roof: just good insulation and a handful of seeds."
Born in Chicago 28 years ago and forged as agriculture in Ghana, Annie belongs to the new generation of urban farmers immortalized in the documentary "The greenhorns". Women take the lead in this movement that is greening up from deep within American cities ...
"We pick up the baton from the generation that clamored for the return to earth (" back to the land ")," says Annie. "But we are not isolated from the world in a commune or a distant farm.'re Young and not just urban culture attracts us, but we want to be part of it and turn if possible."
"I particularly New York strip for its diversity, for his constant barrage of ideas and stimuli," says the gardener on high, surrounded by chickens, rabbits and bees on his roof-farm. "Here I lead a healthy life: as I myself cultivation, harvest sharing bike, I have a community of people with same interests ... No need to give up the city to be in contact with the earth. Should be bringing field to the asphalt. "
Most of the harvest of vegetables and edible herbs Annie distributes local restaurants in Greenpoint in Brooklyn. The surplus is sold in the same garden or local farmers markets (more than 25 in New York). During the winter the kitchen focuses on natural ("Growingchefs") and teaching "green" with a special art to spread his love of nature, large and small.
Although the group Earth Pledge styled the first grooves on the rooftops of New York (with its Greening Project Gotham), the fact is that Annie pioneered large-scale, hand in hand with Ben Flanner, who has now created a stone throw's greater farm / roof of the world: Brooklyn Grange, over 10,000 square meters and 140 rows of crops (lettuce, tomatoes, peas, cabbage, kale, broccoli).
 "We wanted to make a qualitative leap to show that it can be grown in large cities and large scale," says Gwen Schantz, cofounder of Brooklyn Grange, which also serves as the local composting center. "Of course, with organic farming methods, without using chemical fertilizers ... And with a minimal ecological footprint: most of our production is sold and distributed in five-mile radius."
The vast roof of Brooklyn Grange, on an industrial building constructed a century ago, had to be conditioned and isolated for a layer more than 30 inches of soil, with a complex irrigation system. After two years, the $ 200,000 investment begins to pay off. The use of the roof as "homeless school" and visits "practices" in season (you have to put your hands in the soil) have served to make the farm / roof takes root in the concrete jungle. Nothing like a wildly different view and "green" from the heights of New York

Carlos Fresneda / London
Posted in Blog EcoHéroes of The Mundo.es (20/05/2012)