viernes, 9 de septiembre de 2016

HIKIKOMORIS: AISLAMIENTO EXTREMO

Está claro, que hoy en día, y debido a las nuevas
tecnologías y hábitos, nuestro comportamiento ha cambiado acoplándose a nuevos ambientes y exigencias sociales y culturales.  Quizás por este motivo, aparecen diferentes comportamientos desconocidos para nosotros o mejor dicho trastornos de comportamiento nuevos en la sociedad creados por fobias o bien por las nuevas tecnologías por su individualismo a la hora de la acción.

Pero aquí os dejo una breve descripción de hikikomori para poder entrar en el tema y poder explicar las situaciones que se dan en nuestro país.
Hikikomori ? literalmente "apartarse, estar recluido": es decir, "aislamiento social agudo") es un término japonés para referirse al fenómeno social que las personas apartadas han escogido abandonar la vida social; a menudo buscando grados extremos de aislamiento y confinamiento, debido a varios factores personales y sociales en sus vidas. Fuente de Wikipedia
Viven recluidos durante años en su habitación por voluntad propia. Víctimas de este trastorno empiezan a ser detectadas en España. Los psiquiatras aseguran que el mundo digital ha agravado la patología.

Os explico un caso real de este trastorno: Había conseguido un empleo, su primer empleo con un sueldo aceptable, dentro de lo que cabe. Le despidieron y tuvo que regresar al domicilio familiar. Intentó buscar un nuevo empleo y poco a poco se fue quedando en casa, jugando a la Play, chateando por Facebook… y , poco a poco, se fue encerrando en vida: dejó de salir a la calle, dejó de salir al salón, dejó de husmear en la cocina y asomarse a la ventana, dejó de asearse y de hablar con la familia.
Su madre, desesperada ante la imposibilidad de arrastrar a su hijo adulto a la vida social, acabó por dejarle la comida junto a la puerta. Solo si tenía hambre, él la abría para recoger el plato helado. Cuando se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, pero aquel día , el chico, no sabía si era de día o de noche. Sin saberlo, se convirtió en un hikikomori de España: un trastorno de aislamiento extremo surgido en Japón hace décadas y que ahora ha llegado a nuestro país. El joven vive en 10 metros cuadrados desde hace un año.
La visión que tiene de su habitación es la cama , la televisión y la mesa con el ordenador y el flexo. Ropa y más cosas por el suelo. La persiana está cerrada y no se sube nunca.
En el 2014, sólo en Cataluña se registraron 164 casos según el estudio dirigido por investigadores del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona y publicado en International Journal of Social Psychiatry. No es un cifra desmesurada, pero si alarmante, máxime teniendo en cuenta la cantidad de personas que pueden haber desarrollado la enfermedad sin estar diagnosticadas.

Ellos no salen con amigos, solo habla con ellos por internet o a través de las redes sociales y foros. No se queda con ellos pero si juegan via internet en comunidad.
La madre de este chico, del que hablamos, sentía mucha vergüenza  a la hora de hablar de su hijo adolescente, consideraba su problema como un fracaso personal. Al fin me reconoció que el chico llevaba más de un año sin salir de casa. Me ofrecí a ir a su domicilio pensando que se trataría de un caos de esquizofrenia. Pero cuando empezó el tratamiento, se vio que no era un síndrome de Diógenes, tampoco era fobia social al uso y las nuevas tecnologías jugaban un papel clave.
Son niños y jóvenes los que se enceldan. El día a día de un enfermo  se desarrolla en su cuarto, sólo salen para ir al baño y en Japón incluso ni siquiera para eso. Están conectados continuamente a internet, jugando a videojuegos o viendo películas. Lógicamente, ni trabajan ni estudian y físicamente no se relacionan con nadie. En internet suelen tener una red de amigos virtuales y con la familia el contacto es instrumental: comida, limpieza y ropa. Manifiestan un escaso intercambio de sentimientos y no hablan sobre su vida interior. Habitualmente tienen síntomas depresivos intensos y crisis de ansiedad y de angustia.

El problema afecta sobre todo a varones jóvenes de los 18 a 25 años, aunque también existen casos en mujeres y entre pacientes de otras edades. Suelen darse  en el seno de familias de cierto nivel económico y el desencadenante puede ser una pérdida, el fallecimiento de algún miembro de la familia, por ejemplo, cuadros de bullying en el ámbito escolar, problemas con el profesorado,. Los padres son personas trabajadoras, los hijos a menudo con estudios y se podría hablar de familias desahogadas.

En este contexto acomodado se produce el desencadenante y es entonces cuando el chico tiende a recluirse y a rechazar el contacto con compañeros y amigos. En un primer momento, los padres intentan ser comprensivos. Asocian el problema a una crisis de la edad que terminará por pasárseles. Cuando el encierro se alarga a semanas y meses, buscan ayuda. El hijo no siente que está enfermo.
En Japón, donde cuentan con centros específicos para el tratamiento, ya existen casos cronificados y es habitual encontrar pacientes con más de cinco años de evolución de la enfermedad. Aquí, en cambio, el pronóstico es mejor, el máximo está, entre uno y dos años. El tratamiento farmacológico dura entre 3 y  6 meses máximo 12. Después de este periodo suelen llevar una vida prácticamente normal, trabajan y salen con amigo.
Siguiendo con el caso que exponía como ejemplo, el tratamiento está funcionando aunque queda mucho por delante. Inicialmente el médico se desplazaba para saber si el chico quería atenderle, si la respuesta era negativa, lo hacía por teléfono, ahora, es el chico que se desplaza a la consulta. No se pueden dar órdenes tajantes sobre cortar internet pues las reacciones pueden ser violentas, por tanto, esta parte debe ser poco a poco y bien planificada para que no se sienta limitado en su deseo pero si que vaya acortando el tiempo.
Cualquier persona con hijos que se de cuenta de un comportamiento parecido al que hemos descrito, deberían ponerse en contacto con un buen especialista para obtener la ayuda necesaria y no enquistar situaciones difíciles.

Montserrat A



HIKIKOMORI: EXTREME ISOLATION
It is clear that today, due to new technologies and habits, our behavior has changed being coupled to new environments and social and cultural requirements. Perhaps for this reason, they appear different behaviors unknown to us or rather new behavior disorders in society created by phobias or new technologies for their individualism when action.
But here I leave a brief description of hikikomori to enter the subject and explain the situations that occur in our country.
Hikikomori (? or literally "fall away, to be held" ie "acute social isolation") is a Japanese term for the social phenomenon that people apart have chosen to abandon the social life; often seeking extreme degrees of isolation and confinement due to various personal and social factors in their lives. Source Wikipedia

Live they held for years in his room willingly. Victims of this disorder begin to be detected in Spain. Psychiatrists say the digital world has aggravated the condition.
I explain a real case of this disorder: I had gotten a job, her first job with an acceptable salary, within what fits. He was fired and had to return to the family home. He tried to find a new job and gradually was staying at home, playing Play, chatting on Facebook ... and little by little, was locking up on life: he stopped going out to the street, he stopped going out to the hall, left snooping in the kitchen and look out the window, stopped washing and talking with family.

His mother, desperate it impossible to drag her adult son to social life, eventually let the food by the door. Only if he was hungry, he opened it to pick up ice cream dish. When he woke up one morning after a fitful sleep, but that day, the boy did not know whether it was day or night. Unknowingly she became a hikikomori of Spain: a disorder of extreme isolation emerged in Japan for decades and has now come to our country. Young lives in 10 square meters a year.

The vision you have of your room is the bed, television and table with computer and flexo. Clothing and more things on the floor. The shutter is closed and never rises.
In 2014, only in Catalonia 164 cases were recorded according to the study led by researchers at the Institute of Neuropsychiatry and Addictions of the Hospital del Mar in Barcelona and published in the International Journal of Social Psychiatry. It is not an excessive figure, but if alarming, especially considering the amount of people who may have developed the disease without being diagnosed.
They do not go out with friends, just talk to them online or through social networks and forums. It does not stay with them but if they play in community via internet.
The mother of this boy, we talked, I felt very embarrassed when talking about his teenage son, considered his problem as a personal failure. I finally recognized that the boy had more than a year without leaving home. I volunteered to go home thinking it would be a chaos of schizophrenia. But when he started treatment, it was found that was not a Diogenes syndrome, social phobia nor was the use and new technologies played a key role.

Children and youth are those enceldan. The daily life of a patient develops in his room, just go to the bathroom and even in Japan even for that. They are continuously connected to the Internet, playing video games or watching movies. Logically, neither work nor study and physically are not related to anyone. In Internet usually have a network of virtual friends and family contact is instrumental: food, cleaning and linen. They show scant exchange of feelings and not talk about their inner life. Usually they have severe depressive symptoms and panic attacks and anxiety.
The problem affects mostly young men from 18 to 25 years, although there are also cases in women and among patients of other ages. Usually occur within families of certain economic level and the trigger can be a loss, death of a family member, for example, pictures of bullying in schools, problems with teachers ,. Parents are working people, often children educated and could speak of 'vented families.

In this context it accommodated the trigger occurs and that is when the guy tends to seclude and to reject contact with colleagues and friends. At first, parents try to be understanding. They associate the problem to a midlife crisis that eventually pasárseles. When the closure is extended to weeks and months, they seek help. The child does not feel sick.
In Japan, where they have specific treatment centers already exist chronified is common to find cases and patients with more than five years of disease progression. Here, however, the prognosis is better, the maximum is between one and two years. Drug treatment lasts between 3 and 6 months maximum 12. After this period tend to lead a normal life, work and go out with friends.
Following setting out the case as an example, the treatment is working but much remains ahead. Initially, the doctor moved to see if the boy wanted to serve, if the answer was no, he did it by phone, now, he is the guy who moves to the query. You can not give orders to cut internet sharp because the reactions can be violent, therefore, this part should be gradually and well planned to not feel limited in their desire but if you go by shortening the time.

Anyone with children who realizes a similar behavior to that described above, should contact a good specialist to get the necessary help entrench rather difficult situations.

Montserrat A