miércoles, 23 de diciembre de 2015

VERDURAS MULTICOLOR

Muchos vegetales  que comemos a diario tienen variedades con tonos diferentes y sorprendentes, aportándonos vitaminas adicionales. No tema cambiar el color de sus ensaladas o verduras.

Las frutas y verduras entran por los ojos antes que por la boca, por lo que su apariencia es clave a la hora de decidir su compra o no.
Las grandes superficies cuidan mucho la presentación de los vegetales que ponen a la venta, algo que desgraciadamente no garantiza que el sabor sea el que promete su aspecto externo. El color es, junto a la textura o la dureza, lo que determina el grado de maduración de la pieza, y también algo con lo que relacionamos de manera automática a cada producto de la tierra. Para los niños  las zanahorias son naranjas, los tomates rojos y las berenjenas moradas desde que aprenden a colorear, pero más allá de las variedades más comunes hay otras, cada vez menos desconocidas, que sorprenden por su tonalidad y que, quién sabe, hasta puedan ayudar a que los más pequeños de lacas dejen de rechazarlas.

No es sencillo encontrarlas en supermercados, pero cada vez hay más fruterías que se atreven a incluir en sus estantes género con un color distinto al habitual. Ya no son sólo las cebollas blanca, amarilla, roja o las manzanas y los pimientos verdes, rojos o amarillos en ambos casos, los vegetales que no llaman la atención por su variada tonalidad. En temporada no suponen una novedad las sandías amarilla, cultivadas sobre todo en la zona de Salamanca, y de un sabor algo más dulce que las rojas de toda la vida. Tampoco las judías verdes rojas Buenos Aires, que pierden el rojizo cuando son cocidas, o los calabacines amarillos o blancos, competencia cada vez más fuerte para el verde.
Aunque la aceptación de las variedades es generalmente aceptada , todavía hay un tipo de público más reacio y que prefiere las del color de siempre. Brócoli morado, que al igual que las judías destiñe al ser hervido, o berenjenas blancas también están entre la oferta actual.

Jesús Pérez, un experimentado agricultor que lleva varios años plantando en su huerto de Ávila frutas y hortalizas de colores: “lo primero que planté fueron calabacines blancos. Compré la planta por curiosidad y la verdad es que su sabor es similar al verde aunque no me convenció la dureza de su piel. Algo parecido me ocurrió con los amarillos “. En su pequeña explotación también ha cultivado tomates negros, realmente son verdes muy oscuros y cherry amarillos con resultados muy satisfactorios: “No salen dos iguales pero su sabor no tienen nada que ver con los rojos que se compran en el mercado”.
Disponer de un espacio en el que poder cultivar vegetales no está al alcance de todo el mundo, pero para los que tienen esa suerte las opciones de cambiar el color a sus comidas se multiplican. Con una simple búsqueda por internet o acudiendo a tiendas especializadas se pueden adquirir semillas o plantas de las especies mencionadas y de muchas más.

En los últimos años, con el desarrollo de las técnicas de manipulación alimenticia, los productos transgénicos han pasado a formar parte de nuestra dieta aunque sin eliminar la sombra de duda que pesa sobre ellos. El miedo a comer algo con un color distinto al que se conoce hace que a una parte de los consumidores les cueste aceptar las verduras y frutas en colores diferentes a los habituales cuando, en algunos casos, es la mano del ser humano la que ha determinado la tonalidad que hoy no se parece natural. La zanahoria sirve de perfecto ejemplo, pues hasta el siglo XVII su color más común era el morado aunque ahora sean de color naranja. Esto ocurrió cuando se cruzaron las semillas que se realizó en Holanda buscando que su hortaliza más preciada fuera naranja, el color de la casa Orange, la familia real que hoy día sigue en el trono , en la persona de Guillermo Alejandro.
La nueva zanahoria gusto a los holandeses, que no tardaron en exportarla. El naranja real fue ganando terreno a la especie original hasta convertirla en minoritaria. Sin embargo, hubo lugares en los que se continuó la plantación de la variedad morada.  
Uno de ellos es Cuevas Bajas, en la provincia de Málaga, donde la zanahoria morá es el motor económico de la localidad y un orgullo para sus agricultores, que la han recolectado de manera ininterrumpida desde hace más de 13 siglos, cuando la introdujeron los árabes asentados en la zona. A partir de este exótico alimento que no debería serlo pues es mucho más nuestro que la variedad holandesa se produce además vinagre balsámico, mermelada y hasta caviar.

Como ven los cultivos que se extinguieron y han sido recuperados, llegan a alcanzar las tiendas más exclusivas de las ciudades como productos especiales lejos de pensar que son productos de segunda categoría. Artículo escrito en su mayoría  por
Hugo Alguacil Pérez de Zen del dia 25 de octubre.

Montserrat A


MULTICOLOR  VEGETABLES
Many vegetables we eat every day are varieties with different and amazing colors, giving us extra vitamins. Do not be afraid to change the color of your salads or vegetables.

Fruits and vegetables come from the eyes before the mouth, so their appearance is key when you decide to purchase or not.
Large areas are very careful presentation of the vegetables offered for sale, which unfortunately does not guarantee that the taste is the external appearance promises. The color is, along with the texture or hardness, which determines the degree of maturation of the piece, and also something we automatically relate to each land. For children carrots are orange, red tomatoes and purple eggplants from learning to color, but beyond the most common varieties are other, less and less unknown, surprising for its tone and, who knows, until they can helping smaller lakes reject stop.

It is not easy to find in supermarkets, but there is growing greengrocers who dare to include gender in their shelves with a different normal color. Now not only they are white onions, yellow, red or green apples and red or yellow peppers in both cases, the vegetables that do not attract attention for its varied hue. In season are not a novelty the yellow watermelons, grown mainly in the area of ​​Salamanca, and somewhat sweeter than red lifelong taste. Nor red green beans Buenos Aires, losing the red when cooked, or getting stronger for green zucchini yellow or white, competition.
Although the acceptance of varieties is generally accepted, there are still more reluctant kind of audience that prefers color forever. Purple broccoli, which like the fade to be boiled beans or white eggplants are also among the current offer.

Jesus Perez, an experienced farmer who has spent several years in his garden planting Avila colored fruits and vegetables, "the first thing I planted were white zucchini. I bought the plant out of curiosity and the truth is that it tastes similar to green but did not convince me the hardness of his skin. Something similar happened to me with yellow. " In his small farm has also grown tomatoes blacks really are very dark green and yellow cherry with very satisfactory results, "There go two equal but its taste has nothing to do with the reds that are purchased in the market."
Have a space in which to grow vegetables is not available to everyone, but for those who have that sort options to change the color to your meals are multiplied. With a simple Internet search or visiting shops you can buy seeds or plants of those species and many more.

In recent years, with the development of food handling techniques, transgenic products have become part of our diet but not eliminate the shadow of doubt hanging over them. The fear of eating something in a different color to which it is known makes a consumers find it hard to accept vegetables and fruits that differ from the usual colors when, in some cases, is the human hand that has determined the key now does not look natural. Carrot serves as a perfect example, because until the seventeenth century its most common color was purple but now they are orange. This occurred when the seeds held in Holland looking your most precious vegetable was orange, the color of the House of Orange, the royal family who today still on the throne, in the person of William Alexander crossed.

The new carrot like the Dutch, who soon export. The Real Orange was gaining on the original species until it became minority. However, there were places where the purple variety planting continued.
One is Cuevas Bajas, in the province of Malaga, where the blackberry carrot is the economic engine of the town and pride for their farmers, who have collected continuously for more than 13 centuries ago when the Arabs introduced settled in the area. From this exotic food that should not be as it is much more ours than the Dutch variety is also produced balsamic vinegar, jam and even caviar.

You see the crops died and been recovered quite hit the most exclusive shops of cities as special products away from thinking they are second-class products. Article written mostly by Hugo Alguacil Perez Zen on 25 October.


Montserrat A