martes, 8 de diciembre de 2015

STEVIA: EL EDULCORANTE MÁS PERSEGUIDO

Hace unos días leí en el periódico el Mundo un artículo
escrito por Juan Fornieles sobre la Stevia y uno de los productos más acérrimos ubicado en Lleida. (Zen. 25 de octubre de 2015).
La stevia es un edulcorante fácil de encontrar en Sur América, lugar donde yo lo conocí y que para muchas culturas es y ha sido un producto milenario utilizado sin ninguna contraindicación. Pero parece ser, que cuando llegamos al mundo “desarrollado” este producto levanta ampollas siendo prohibido su consumo de manera natural, tisanas, hojas, etc… a no ser que se haya sido refinado.  Por ello, incluyo varios fragmentos de esta entrevista-artículo porque me ha parecido muy interesante y porque ya es hora de que todos despertemos y podamos elegir libremente sin macro negocios que nos condicionen.
Pàmies Hortícules; en este vergel de Balaguer (Lleida) trasiega un payés orgulloso y decidido, Josep Pàmies, el David de la stevia.

Este agricultor catalán se ha convertido en el azote de las multinacionales del azúcar, de las compañías fitosanitarias, de las empresas agroquímicas, de las grandes farmacéuticas de las alimentarias y, cómo no, de la Administración.

Pàmies es la cuarta generación de agricultores expertos en hortalizas. Apegado a la tierra, montó junto a su hermano Miquel un pequeño imperio en torno a la lechuga, hasta que en 2000 se topó con la stevia rebaudiana, la planta dulce  originaria de Paraguay que iba a cambiar su negocio y su filosofía vital.
El payés andaba enfadado con el mundo porque sus cosechas intensivas iban de mal en peor por culpa de las plagas, del exceso de productos químicos y los precios a la baja. Investigando a través de internet se topó con la stevia de Paraguay y decidió probar suerte. Pidió semillas por correo y las plantó en su amada tierra recreando el clima tropical en un invernadero. Corría el años 2004.
La stevia es un edulcorante entre 250 y 300 veces más potente que el azúcar de caña, pero sin contraindicaciones. La planta, además, es fuente de proteínas, fibra, hierro, fósforo, calcio, potasio, zinc, vitaminas A y C. Y aún hay más: no engorda porque no aporta calorías ni grasas saturadas, ni azúcares, ni colesterol, ni carbohidratos.

Josep mimó los cultivos y comenzó su labor evangelizadora. Regaló plantas a diestro y siniestro y escuchó a sus amigos y clientes que tomaban las hojas verdes o las infusiones. Mejoraban su salud, controlaban su peso y, sobre todo, era una bendición para los pacientes diabéticos porque, según Pàmies, la stevia es  “un excelente tratamiento para esta enfermedad”, especialmente “para  los enfermos de tipo II y para un buen porcentaje de los de tipo I”. El gran problema estriba en que la legislación no permite considerar la planta de la stevia como alimento y, por tanto, sólo se puede vender como ornamental. Es más, está prohibido destacar su uso terapéutico y, por tanto, no se puede comercializar con sus hojas secas o verdes para infusión –aunque la administración mira para otro lado-. Esto cierra las puertas a su difusión y al aprovechamiento de los nutrientes y beneficios que puede aportar. Lo que sí permite la Ley es vender edulcorantes de stevia en pastillas o en formato que emula el azúcar, pero sólo tras someterla a un proceso químico.

“La organización Mundial de la Salud dice que “no”, que no se puede vender azúcar moreno de stevia, que se tiene que refinar al 95% de pureza, entonces queda blanca y no marrón, que es la que se utiliza para endulzar bebidas. Si esas bebidas usaran el original, estaríamos hablando de bebidas antidiabéticas, pero están prohibidas” denuncia Josep Pàmies.
“Esos edulcorantes que se venden hoy en día son un fraude porque hacen pasar como stevia el erititrol, que también es acalórico. Llevan un 1, un 2 o 3% de stevia y eso es un fraude al consumidor que permite el Ministerio”.

Por ejemplo, un edulcorante de mesa que luce en grande “stevia sin calorías” contiene un 2.4% de extracto de la planta. Otro, en versión pastillas, “ a base de extracto de la planta”, eleva la apuesta al 35%...
La charla con el agricultor leridano transcurre dentro de un vivero gigante, al calor de 120 tipos de plantas medicinales y miles de stevias que lucen largos brotes y que apuran el verdor que decaerá a partir de Noviembre.
El poder edulcorante de esta planta es impresionante: “En hoja fresca es siete veces mayor que el azúcar. Cuando se deshidrata es 80 veces superior”. Es tan potente que, al principio, siempre te pasas de frenada y las bebidas están demasiado dulces para el gusto habitual al azúcar.

Como el cultivo es ecológico –se abona con restos de conchas del mar y otros abonos naturales-, no hay ni que lavarlas. Está riquísima, su sabor es un cruce entre el anís, el regaliza y el paloduz de nuestra infancia. “la planta es un regulador de las puntas de azúcar”. De hecho, un gigante farmacéutico suizo “ha pedido decenas de patentes de la stevia para su uso médico, una de ellas para evitar que los deportistas de largas distancias tengan pájaras”, prosigue  Pàmies.
En su libro titulado Una dulce revolución se pueden encontrar la lista de propiedades terapéuticas ampliada como :
Antimicrobiana, antibacteriana, antifúngica, tiene un potente efecto dérmico, combate la ansiedad, reduce el deseo de comer y regula la glucosa en sangre…

Lo cierto es que aunque hay publicaciones científicas que mencionan sus bondades, no existen investigaciones concluyentes que hayan sido avaladas por grandes medios como Lancet o el British Journal of medicine. En España ha habido médicos que han querido estudiar en pacientes el efecto de la stevia, pero sus iniciativas han sido frenadas por “los comités éticos” y “ las farmacéuticas”, según asegura Josep Pàmies. 
“Esto lo frenan para evitar que la gente sepa las propiedades medicinales que tiene la planta. Si estuviera en los herbolarios y fuera legal, hundiría los negocios farmacéuticos de la diabetes, la hipertensión, el colesterol… es una planta que es un peligro público para las farmacéuticas. Es una vergüenza que a nivel político esto no cambie”.

Pero el caballero de l stevia tiene más frentes abiertos. Afronta expedientes sancionadores por vender la planta seca, inspecciones de Sanidad cada dos por tres y un juicio por impulsar la marihuana como herramienta terapéutica.

Informaciones jurídicas
·        Juan Creus, abogado en Madrid y propietario de un cultivo de stevia en Cáceres, ha plantado cara jurídica al sistema y está pleiteando para que la UE admita que la hoja seca es un alimento. Algo que ya sucede en Japón, Brasil, EEUU o Paraguay.
·        El Reglamento Europeo de Nuevos Alimentos 285/97 establecía que su ámbito no incluía los productos que se consumían habitualmente en cualquier país de la UE antes de su entrada en vigor (1997). Resulta que en el estado de Baviera, una empresa (Mens ur Natur) llevaba decenios  comercializando con la hoja seca de stevia, hasta que las autoridades se lo prohibieron. El asunto llegó al Tribunal contencioso de Munich y al de Baviera, quienes dieron la razón a la compañía, considerando que la planta dulce es un “viejo alimento” y , por tanto, legal . Biostevera pidió en 2014 a la Subdirección de Promoción de Seguridad Jurídica Alimentaria del Ministerio de Sanidad que reconozca que la stevia es un “viejo alimento” en España. Todavía no hay respuesta.
·        Pero en todo problema no resuelto siempre existen brechas que se aprovechan creando una competencia desleal como por ejemplo empresas alemanas que aprovechan sus ventajas legales para comprar la producción a agricultores españoles como Biostevera y revender sus productos con gran margen, amparándose en que sus hojas cumplen la ley. Una paradoja que el IFOAM (Comisión Europea de Alimentos Ecológicos) ya puso de manifiesto en 2012.

Montserrat A


Stevia: the sweetener most wanted
A few days ago I read in the newspaper the World, an article written by John Fornieles on Stevia and one of the staunchest products located in Lleida. (Zen. October 25, 2015).
Stevia is a sweetener easy to find in South America, where I met many cultures and that is and has been an age-old product used without any restriction. But it seems that when we got to the "developed" world product raises blisters being banned consumption of natural, herbal teas, leaves, etc ... unless it has been refined. Therefore, I include several fragments of this interview-article because I found interesting because it's time we all wake up and can choose freely without macro money that condition us.
Pàmies Hortícules; in this garden of Balaguer (Lleida) forces a proud and determined peasant, Josep Pàmies, the David of stevia.

This Catalan farmer has become the scourge of multinational sugar, phytosanitary companies, agrochemical companies, large pharmaceutical of food and, of course, of the Administration.
Pàmies is the fourth generation of farmers in vegetable experts. It earthbound, rode with his brother Miquel a small empire around lettuce, until in 2000 was met with stevia rebaudiana, sweet plant native to Paraguay that would change your business and your life philosophy.
The peasant walked angry at the world because their intensive crops went from bad to worse because of pests, excess chemicals and prices down. Researching through the Internet came across Paraguay stevia and decided to try. He asked seeds by mail and planted in his beloved land recreating the tropical climate in a greenhouse. It was the year 2004.

Stevia is a sweetener 250 to 300 times more potent than sugar cane, but without contraindications. The plant also is a source of protein, fiber, iron, phosphorus, calcium, potassium, zinc, vitamins A and C. And there's more: not fattening because no calories or saturated fat or sugar, or cholesterol, or carbohydrates .

Josep spoiled crops and began his evangelical work. He gave plants right and left and listened to their friends and customers who took green leaves or infusions. Improving their health, controlling weight and, above all, was a boon for diabetic patients because, according Pàmies, stevia is "an excellent treatment for this disease," especially "for sufferers of type II and for a good percentage of the type I ". The big problem is that the law does not distinguish stevia plant as food and therefore can only be sold as ornamental. Moreover, it is forbidden to emphasize its therapeutic use and therefore can not trade with dry or green infusion administration although the look leaves other side. This closes the doors to its dissemination and utilization of nutrients and benefits it can bring. What the law does allow is to sell stevia sweeteners in pill or format that emulates the sugar, but only after subjecting it to a chemical process.

"The World Health Organization says" no ", you can not sell stevia tan, you have to refine 95% pure sugar, then it is white and not brown, which is used to sweeten beverages . If those drinks will use the original, we are talking about anti-diabetic drinks but are prohibited "complaint Josep Pàmies.

"Those sweeteners sold today are a fraud because posing as the erititrol stevia, which is also calorie-free. They carry a 1, 2 or 3% of stevia and this is consumer fraud which allows the Ministry ".

For example, a tabletop sweetener that looks big "no-calorie stevia" contains a 2.4% extract of the plant. Another, in tablets version, "based on plant extract" ups the ante to 35% ...
Chat with the farmer Lleida set within a giant nursery, heat 120 types of medicinal plants and thousands of stevias that look long shoots and greenery that will decay rush from November.
The sweetening power of this plant is impressive: "In fresh leaf is seven times greater than sugar. When dehydrated is 80 times higher. " It is so powerful that, at first, provided you spend braking and drinks are too sweet for regular sugar taste.

As cultivation is ecological He remains payable with sea shells and other natural fertilizers, it goes without washing. It's rich, it tastes like a cross between anise, liquorice and paloduz of our childhood. "Plant is a regulator of sugar tips". In fact, a Swiss pharmaceutical giant "has asked dozens of patents for medical use stevia, one to avoid long distance athletes have pájaras" continues Pàmies.
In his book entitled A sweet revolution can find the list of extended therapeutic properties as:
Antimicrobial, antibacterial, antifungal, has a powerful effect dermal, combat anxiety, it reduces the desire to eat and regulates blood glucose ...

The truth is that although there are scientific publications that mention its benefits, there is no conclusive research that has been endorsed by major media such as Lancet and the British Journal of Medicine. In Spain there have been doctors who wanted to study in patients, the effect of stevia, but their efforts have been slowed by "ethics committees" and "drug" as says Josep Pàmies.
"This will slow down to prevent people know the medicinal properties of a plant. If I were in herbalists and outside legal, sink the pharmaceutical business of diabetes, hypertension, cholesterol ... it is a plant that is a public danger for pharmaceutical. It is a shame that at the political level does not change. "

But the gentleman l stevia has more fronts. Facing disciplinary proceedings to sell the dried plant health inspections every now and judgment to boost marijuana as a therapeutic tool.

Legal Information
• Juan Creus, Madrid lawyer and owner of a crop of stevia in Caceres, planted face legal system and is pleading for the EU to admit that the dry leaf is food. Something that happens in Japan, Brazil, USA or Paraguay.
• The European Novel Foods Regulation 285/97 established that its scope did not include the products commonly consumed in any EU country before its entry into force (1997). It turns out that in the state of Bavaria, a company (Mens ur Natur) took decades to market the dried stevia leaf, until authorities banned it. The matter went to litigation Court of Munich and Bavaria, who gave the name to the company, whereas the fresh plant is an "old food" and therefore legal. Biostevera asked in 2014 to the Office for the Promotion of Food Safety Law of the Ministry of Health to recognize that stevia is an "old food" in Spain. Still no answer.
• But every problem do not always resolved gaps exist that take advantage creating unfair competition such as German companies use their legal advantages to buy production Spanish farmers as Biostevera and resell their products with great margins, relying on its leaves meet the law. A paradox that the IFOAM (European Commission Organic Food) and revealed in 2012.

Montserrat A