sábado, 17 de enero de 2015

VICTOR GRIPPO Y EL ARTE DE TRANSFORMAR LAS COSAS

Analogía 1977 la patata es la metáfora de la conciencia
En el Museo de Arte del Banco de la República, en Bogotá,
una retrospectiva sobre la obra del argentino , referente del arte conceptual latinoamericano. Este artículo ha sido escrito por Maria Alejandra Toro. El tiempo (08/12/2014)

Unas patatas conectadas a unos electrodos hacen funcionar un reloj digital. Con el paso de los días, la energía que estas producen irá disminuyendo, hasta que se pudran por completo.
Corresponden a la obra Tiempo 1991), concebida por el fallecido Victor Grippo , una de las 39 piezas  de Transformación, muestra retrospectiva acerca  del artista que se exhibe en el Museo de Arte del Banco de la República.
Grippo hizo parte del Grupo de los Trece, que en los 70  promovió el denominado Arte de  sistemas, que marcó lo que sería el rumbo del arte conceptual en Argentina, desde el Centro de Arte de Comunicación (CAyC)-

Es por esto que, hoy en día, Grippo está presente en todo lo referente a las primeras manifestaciones del arte conceptual en Latinoamérica, junto con nombres como Jacques Bedel, Alfredo Portillos y Jorge Glusberg, entre otros.

Transformación fue curada por Alicia Chillida –licenciada en Historia del Arte y magíster en filosofía y recoge las obras más importantes del artista, en una cronología que va desde los  años 70 hasta el 2001, un año antes de su muerte. En esta, se observa cómo su formación como químico le permitió configurar un arte que mezcla la ciencia y la metafísica con objetos cotidianos como mesas, sillas, fríjoles o papas y otros más  elaborados, como soluciones químicas y matraces.

Cuenta Nidia Olmos, viuda del artista,  que su interés por la naturaleza se remonta a su infancia y que aumentó cuando empezó a estudiar bioquímica. A lo anterior, se le sumó una sensibilidad por las artes y la poesía, que está presente en su obra.

Patats: representa la energía y la putrefacción
Es por esto que  -explica Chillida- en esta muestra se hace énfasis en la palabra escrita, con textos escritos por él y anotaciones que  acompañan a las piezas expuestas. Así sucede con Tiempo, que además de mostrar aspectos  como la putrefacción, reflexiona acerca de esta noción desde la literatura, particularmente desde un fragmento de Demonios, de Fiódor Dostoyevski, que trata acerca del tiempo como una idea “extinguirá en la mente”.

Como muchos artistas, Grippo comenzó explorando la pintura. Es por esto que, una de las primeras obras que se ven en la sala contrasta con el blanco de la sala y de las piezas en general, son dos cuadros llenos de color que representan, pictóricamente, el mundo de los mecanismos y de los sistemas,  que posteriormente llevó más allá del lienzo.

Grippo, quien nació en Junín, al noreste de la provincia de Buenos Aires, desarrolló su carrera desde los 70, en una época compleja para Argentina en los ámbitos político y social. Eso lo hizo cuestionarse sobre lo que sucedía en su país, y en el mundo  en general, aún después de la dictadura.
Es por esto que, en cada una de sus piezas, además de estar presentes aquellos elementos que eran de su interés, existe un mensaje político, una inquietud o una inconformidad. Tal es el caso de la comida del artista (puerta amplia-mesa estrecha), que fue hecha el mismo año en que  el expresidente Carlos Menen sancionó una ley que buscaba controlar la inflación y que afectó la economía de muchas familias, incluyendo a los artistas.

Luego de explorar el uso de materiales  orgánicos y químicos, Grippo trabajó el yeso, sin abandonar del todo  materiales como los hilos o metales como el plomo para hacer obras en donde se  percibe un interés por la física y el movimiento, y que en la exposición están acompañados por bocetos y dibujos preliminares de estas.
Estos últimos dan la sensación de estar en su taller en buenos Aires, el cual, cuenta Olmos, hoy en día permanece tal y como cuando él lo habitaba. “Están intactas las mesas, las bibliotecas y estanterías  repletas de herramientas y elementos de todo tipo, además de innumerables “hallazgos” encontrados en el barrio”.

Si bien la obra de Grippo está cargada de simbolismos y metáforas, “su comprensión es accesible, porque parte de lo más humilde para dirigirse a lo simbólico y elevado”, señala la curadora, refiriéndose al uso de los fríjoles o las patatas, presentes en todos los sectores de la sociedad.

Montserrat A

VICTOR GRIPPO TRANSFORM AND THE ART OF THINGS
In the Art Museum of the Bank of the Republic in Bogotá, a retrospective on the work of Argentine concerning the Latin American conceptual art. This article was written by Maria Alejandra Toro. The time (12/08/2014)

Some potatoes connected to electrodes operate a digital clock. With the passage of time, the energy they produce will diminish, until they rot completely.
Correspond to the work time (1991), designed by the late Victor Grippo, one of the 39 pieces of Transformation, retrospective about the artist on display at the Art Museum of the Bank of the Republic.
Grippo became part of the Group of Thirteen, which in the 70 promoted the so-called art systems, which marked what would be the course of conceptual art in Argentina, from the Center for Communication Arts (CAyC) -

That is why, today, Grippo is present in everything related to the first manifestations of conceptual art in Latin America, with names like Jacques Bedel, Alfredo Portillos and Jorge Glusberg, among others.

Transformation was curated by Alicia Chillida -Graduated in Art History and MA in philosophy and collects the most important works of the artist, in a timeline that goes from the 70s until 2001, a year before his death. In this, we see how his training as a chemist allowed to configure an art that blends science and metaphysics with everyday objects such as tables, chairs, beans or potatoes and more elaborate, such as chemical and flasks solutions.

Account Nidia Olmos, widow of the artist, his interest in nature goes back to his childhood and grew when he began studying biochemistry. To this, he added a sensitivity for the arts and poetry, which is present in his work.

That is why in this sample Chillida explains the emphasis is on the written word, with texts written by him and annotations that accompany the exhibits. So with time, further showing aspects like putrefaction, discusses this notion from literature, particularly from a fragment of Hell, Fyodor Dostoyevsky, which is about the time as an idea "will extinguish in the mind".

Like many artists, Grippo began exploring painting. That is why one of the first works that are in the room contrasts with the white of the room and parts are generally two boxes full of color representing pictorially, the world of the mechanisms and systems that subsequently led beyond the canvas.

Grippo, who was born in Junín, northeast of the province of Buenos Aires, developed his career since the 70s, in a complex era for Argentina in the political and social spheres. That made him question about what was happening in their country, and the world in general, even after the dictatorship.
That is why, in each of its parts, besides being present those items that were of interest, there is a political message, a concern or disagreement. Such is the case of food artist (wide-mesa narrow gate), which was made the same year the president Carlos Menem passed a law that sought to control inflation and affected the economy of many families, including artists .

After exploring the use of organic and chemical materials, Grippo worked plaster, without completely abandoning materials such as wires or metals like lead to works in which an interest in physics and movement is perceived, and that exposure are accompanied by sketches and preliminary drawings of these.
The latter give the feeling of being in his workshop in Buenos Aires, which has Olmos, remains today as when he lived. "They are intact tables, libraries and shelves full of tools and items of all kinds, plus countless" findings "found in the neighborhood."

While the work of Grippo is loaded with symbolism and metaphors, "understanding is accessible, because part of the humblest to address the symbolic and high," says the curator, referring to the use of beans or potatoes, present in all sectors of society.


Montserrat A