viernes, 9 de enero de 2015

LAS DEFENSAS

Todos los que lo han estudiado reconocen que nuestro sistema inmunitario es uno de los más complejos y fascinantes del organismo. Mientras que desde hace tiempo es bien conocido el funcionamiento de otros sistemas corporales, hace relativamente poco que científicos y médicos han llegado a entender la estructura básica y las funciones de nuestro sistema de defensas.

La inmunología, el estudio del sistema inmunitario, es uno de los campos de investigación del cuerpo humano más dinámicos hoy en día, porque, entre otros importantes motivos, se relaciona estrechamente con las técnicas antiedad.
El sistema inmunitario está compuesto por órganos y conductos linfáticos ( timo, bazo, amígdalas, ganglios), células blancas sanguíneas ( linfocitos, neutrófilos, monocitos, et…) células especializadas (macrófagos, etc.) y “factores especializados del suero”.

Los órganos del sistema inmunitario. La glándula timo
El timo, la principal glándula de nuestro sistema inmunitario, está compuesta por dos lóbulos blandos de color gris rosáceo que cuelgan por debajo de la glándula tiroides y por encima del corazón.
El timo es responsable de muchas funciones del sistema inmunitario, entre las que se incluye la maduración de los linfocitos T, un tipo de célula blanca sanguínea responsable de la “inmunidad mediada celular”, que es sumamente importante en la resistencia a la infección por bacterias similares al moho, hongos, parásitos y virus. Y es igualmente esencial en la protección frente al desarrollo del cáncer y las alergias.

Si existe un nivel bajo de estas hormonas es la sangre estaremos ante un bajón en las defensas y un incremento de la susceptibilidad a la infección. Es habitual que este nivel sea muy bajo en los ancianos, en pacientes de sida, en personas propensas a las infecciones, o cuando hay un exceso de estrés.

Los conductores linfáticos fluyen paralelos a las arterias y venas, evacuando los productos de desecho de los tejidos y transportando la linfa a los ganglios linfáticos, que son los que la filtran. Las células responsables de filtrar la linfa son los macrófagos, células grandes que engullen y destruyen partículas extrañas, incluidas bacterias y restos celulares.
Los ganglios linfáticos también contienen linfocitos B, células blancas sanguíneas capaces de iniciar la producción de anticuerpos como respuesta a la presencia de virus, bacterias, fermentos…
Si mejoramos la circulación de la linfa mejoraremos su función. Lo lograremos mediante el ejercicio regular y la respiración diafragmática

El bazo es la mayor masa de tejido linfático del cuerpo. Además de producir linfocitos, engullir y destruir bacterias y restos celulares, es  el responsable de destruir las células sanguíneas agotadas y las plaquetas.

Todas las vitaminas y minerales que se conocen son esenciales para el normal funcionamiento de los glóbulos blancos.
Los neutrófilos, por su parte, son células que fagocitan absorben y destruyen activamente bacterias, células tumorales y detritus celulares. Y los eosinófilos y basófilos están involucradas en las situaciones  alérgicas: segregan histamina, entre otros compuestos. Los basófilos son células instaladas principalmente a lo largo de los vasos sanguíneos. Son responsables de liberar histamina y otros compuestos  implicados en las reacciones alérgicas.

Hoy ya se reconoce que la mala alimentación es la causa más frecuente de inmunodeficiencia en todo el mundo, lo cual se relaciona con carencias nutricionales graves. Se sabe que si hay déficit de nutrientes simples se deteriora  el sistema inmunitario.

Hoy sabemos con claridad que le estrés, el carácter y la actitud, así como el desborde de las emociones, son los causantes de no pocas enfermedades. La reacción al estrés es del todo individual: cada persona varía en sus percepciones y respuestas  a los diversos acontecimientos de la vida. Estas variaciones  en la respuesta muestran la amplia diversidad de las enfermedades producidas por el estrés, que aumenta las hormonas de las glándulas suprarrenales ( entre otras cosas, estas hormonas inhiben las células blancas sanguíneas y producen la regresión del timo, lo que conduce a un supresión importante de la función inmunitaria).
Es interesante comprobar que el nivel de la supresión inmunitaria que nos deja a merced de cualquier infección o enfermedad suele ser proporcional al nivel del estrés.
El sistema inmunitario funciona mejor bajo el tono del sistema nervioso parasimpático, que asume el control de las funciones corporales durante los períodos de descanso, relajación, visualización, meditación y sueño.  Durante los niveles más profundos del sueño. Durante los niveles más profundos del sueño se liberan potentes compuestos de mejora inmunitaria y las funciones defensivas se incrementan.
Entre los abundantes factores nutricionales que previenen el efecto del estrés sobre el timo destacamos las vitaminas A y C, el betacaroteno, el zinc y otros antioxidantes previenen el estrés y el deterioro que los radicales libres causan al timo, y mejoran las funciones de nuestro sistema de defensas.

El zinc es un nutriente crucial de la inmunidad; se presenta en muchos mecanismos inmunes, como la inmunidad medada celular, la inmunidad mediada de los anticuerpos, la función de la glándula timo y el efecto de la hormona  tímica.  Cuando los niveles de zinc son bajos, se reduce el número de células T, disminuyen los niveles de la hormona tímica y hay una severa carencia de muchas funciones de los glóbulos blancos, decisivos para la respuesta inmune. Todos estos efectos reversibles mediante una adecuada administración y absorción de zinc.

Montserrat A



DEFENSES
All who have studied recognize that our immune system is one of the most complex and fascinating body. While it has long been well known operation of other bodily systems, relatively recently that scientists and doctors have come to understand the basic structure and function of our immune system.

Immunology, the study of the immune system, is one of the research fields of the most dynamic human body today, because, among other important reasons, it is closely related to the anti-aging techniques.
The immune system is comprised of lymphatic ducts and organs (thymus, spleen, tonsils, lymph), white blood cells (lymphocytes, neutrophils, monocytes, et ...) specialized cells (macrophages, etc.) and "specialized serum factors."

The organs of the immune system. The thymus gland
The thymus gland of the main immune system is composed of two soft pinkish gray lobes hanging below the thyroid gland and above the heart.
The thymus is responsible for many functions of the immune system, including the T-cell maturation is included, a type of white blood cell responsible for "cell mediated immunity", which is very important in resistance to infection by bacteria Similar to mold, fungi, parasites and viruses. And it is equally essential in protecting against the development of cancer and allergies.

If there is a low level of these hormones is the blood we face a downturn in the defenses and increased susceptibility to infection. It is usual that this level is very low in the elderly, in patients with AIDS, in people prone to infection, or when there is excess stress.

Nodes conductors run along the arteries and veins, removing waste products from the tissues and carrying lymph to the lymph nodes, which are the filter. The cells responsible for filtering the lymph are macrophages, large cells that engulf and destroy foreign particles, including bacteria and cellular debris.
The lymph nodes also contain B lymphocytes, white blood cells capable of initiating the production of antibodies in response to the presence of viruses, bacteria, yeasts ...
By improving lymph circulation will improve its function. We will achieve regular exercise and diaphragmatic breathing

The spleen is the largest mass of lymphatic tissue of the body. Besides producing lymphocytes, engulf and destroy bacteria and cellular debris is responsible for destroying the blood cells and platelets out.

All vitamins and minerals that are known are essential to the normal functioning of white blood cells.
Neutrophils, meanwhile, are cells that actively phagocytose and kill bacteria absorbed, tumor cells and cell debris. And eosinophils and basophils are involved in allergic conditions: secrete histamine, among other compounds. Basophils are mainly installed along cells of blood vessels. Are responsible for releasing histamine and other compounds involved in allergic reactions.

Today it is recognized that poor nutrition is the most common cause of immunodeficiency worldwide, which is related to serious nutritional deficiencies. It is known that if there is a deficit of simple nutrients the immune system deteriorates.

Today we know clearly that stress, character and attitude, as well as overflowing emotions are causing quite a few diseases. The reaction to stress is of any individual: each person varies in their perceptions and responses to various life events. These variations in response show the wide variety of diseases caused by stress, which increases the hormones of the adrenal glands (inter alia, inhibit these hormones white blood cells and produce regression thymus, leading to a suppression important in immune function).

Interestingly, the level of immune suppression that leaves us at the mercy of any infection or disease is usually proportional to the level of stress.
The immune system works best under the shade of the parasympathetic nervous system, which takes control of bodily functions during periods of rest, relaxation, visualization, meditation and sleep. During the deepest levels of sleep. During the deepest levels of sleep powerful immune enhancing compounds are released and the defensive functions are increased.
Among the abundant nutritional factors that prevent the effect of stress on the thymus include vitamins A and C, beta carotene, zinc and other antioxidants prevent stress and the damage that free radicals cause the thymus, and improve the functions of our system defenses.

Zinc is a crucial nutrient immunity; occurs in many immune mechanisms, such as cell medada immunity, antibody-mediated immunity, the function of the thymus gland and the effect of thymic hormone. When zinc levels are low, the number of T cells is reduced, decreased levels of thymic hormone and there is a severe lack of many functions, the immune response critical to white blood cells. All these reversible effects through proper management and absorption of zinc.


Montserrat A