lunes, 29 de septiembre de 2014

RELATO ZEN BUDISTA: EL ARTE DE LA ESGRIMA

Un joven se presentó a un  maestro de esgrima para ser
su alumno. El maestro aceptó y dijo: “A partir de hoy, tu irás cada día a cortar troncos en el bosque y a buscar agua al río”. Esto fue lo que el joven hizo. Pasados tres años, se dirigió al maestro y le dijo: “yo he venido para aprender esgrima y hasta ahora ni siquiera pasé la puerta del Dojo”.

“Muy bien –le dijo el gran maestro pues hoy tu entrarás. Sígueme.  Y desde este momento, tú haces toda la marcha alrededor de la sala, pisando cuidadosamente el borde del tatami pero sin traspasarle jamás”.

El discípulo practicó el ejercicio durante un año, lo cual lo encolerizó hasta tal punto que se dirigió al maestro y le gritó:
“No he aprendido nada del arte por el cual vine, así que me voy”.

“No –dijo el maestro- hoy voy a continuar enseñándote. Ven conmigo”.

El maestro llevó al joven frente a una montaña y, seguidamente al borde de un enorme precipicio. El tronco de un árbol estaba haciendo de puente sobre el vacío.
“Pues bien, pasa para el otro lado”, dijo el maestro al discípulo.

Mirando al abismo, lleno de miedo y vértigo, el joven estaba paralizado. En ese momento llega un ciego que, tanteando con su bastón, sin rechistar, pasa caminando tranquilamente el frágil pasaje.

No fue preciso más para que el joven perdiera el miedo y a su vez pasará rápidamente al otro lado.

Al llegar al otro lado, siente la voz de su maestro que le grita: “Tu dominaste el secreto del esgrima: abandonar el ego, no temer a la muerte, ser indiferente a las circunstancias adversas. Cortando troncos, desarrollaste la musculatura, marchando con atención por el borde del tatami perfeccionaste tu equilibrio, y mira, hoy tu comprendiste el secreto de la vida, creo que serás entre todos el más fuerte. (relato budista)

Montserrat A


BUDDHIST ZEN STORY
A young man at a fencing master appeared to be his student. The teacher agreed and said: "From today, you are going every day to cut logs in the forest and fetch water from the river." This was what the young man did. It last three years, the teacher turned and said: "I have come to learn fencing and even went so far door Dojo".

"Very well, 'said the great teacher because today you will enter your. Follow me. And from this moment, you make all the fly around the room, carefully stepping on the edge of the mat but never to pierce. "

The disciple exercise practiced for a year, which angered him so much that the teacher turned and shouted:
"I have not learned anything from the art by which I came, so I'm leaving."

"No said the teacher will continue teaching you today. Come with me. "

The teacher took the boy in front of a mountain and then the edge of a huge cliff. The tree trunk was doing bridge the gap.
"Well, going the other way," the teacher said to the disciple.

Looking into the abyss, full of fear and vertigo, the young man was paralyzed. At that moment, a blind, groping with his cane, without question, calmly walks by the fragile passage.

It was more accurate for the young lose their fear and turn quickly jump to the other side.

Upon reaching the other side, feels his master's voice shouting, "Your secret you dominated the fencing: drop the ego, not fear death, be indifferent to adverse circumstances. Cutting logs, you develop muscle, marching with care and perfected over the tatami your balance, and look, now you understood the secret of your life, I think it will be the strongest among all. (Buddhist story).


Montserrat A