jueves, 14 de agosto de 2014

ARTISTA COLOMBIANO PEDRO RUIZ: LA TERRIBLE BELLEZA

Este artista colombiano siente, piensa y ama el arte. Su
obra aborda el deterioro de la naturaleza y una preocupación por su maltrato, pero a la vez el amor como la máxima expresión del ser humano.

El concepto de “mundo reencantado”,  que se refiere principalmente al hombre y a la naturaleza, puede resumir la vida y obra del artista bogotano Pedro Ruiz, nacido en 1957. Las  preocupaciones existenciales y estéticas de este inquieto artista, son simultáneamente sus pasiones.
Es un estudio pequeño, con bella luz natural, lleno de bocetos, pinturas en proceso y otras terminadas, Ruiz dice que pintar no es un trabajo, “ es mi vida”, afirma sin titubear, con la certeza de una persona que valora nuestros ancestros precolombinos y que se enorgullece de ser colombiano. Pretende, de hecho, reivindicar con su trabajo de cultura de su país frente a sociedades más avanzadas.

Su éxito se debe posiblemente a que “es una obra que le llega al corazón de la gente”. Así lo afirma el artista, quien considera que lograr establecer una comunicación con todo tipo de público es un  logro importante y es el motivo por el cual ha tenido tanta repercusión. “Es una obra sincera que abre una nueva mirada sobre Colombia, el mundo y el universo, y que ha generado el interés del público”, sostiene.

A este artista todo le ha llegado en momentos diversos y por distintos canales. “Nada ha sido fácil y gratuito, pero todo me ha llegado de una manera espontánea”, dice el autor de pinturas que contagian con una mirada y en las que convergen lo alquímico, la humanidad, la materia, la energía y el espíritu de lo sagrado, a la vez que están impregnadas de fuertes y terribles realidades.
A la hora de la verdad, todo en Pedro Ruiz es cuestión de corazón. Como su proyecto Love is In the Air, en el que pinturas de gran formato con avionetas que surcan bellos cielos azules son en realidad aviones que fumigan y aluden a la destrucción de la naturaleza, o también, en las que hay una serie de escenas en campos cubiertos de bellas flores rojas: amapolas, las “flores malditas”.
Todo tiene su dosis de realidad.

El artista dice que Oro: Espíritu y naturaleza de un territorio fue el arranque de su interminable creatividad. Todo lo que admira está incluido en dicha serie que resume, en 30 pequeñas piezas que requieren de una lupa para ser observadas, la historia colombiana, con una precisión tanto plástica como conceptual. El significado del oro, no como material sino como valor espiritual, es el eje de toda la secuencia. Desfila en las pinturas todo lo que somos: bellas palmeras, jaguares, mariposas azules, canoas con papagayos y bogas solitarios; pero también una treintena de piraguas que cargan los valores más característicos y dolorosos del país.
Sobre esta serie, el artista afirma: “Quería mostrar una Colombia amable. La obra parte de la idea de enseñar una imagen de la inocencia de un país del que se tiene una imagen muy complicada fuera de nuestras fronteras”.

Luego viene la serie titulada Desplazamientos donde la gente carga, en pequeñas canoas, todo su propio territorio.Es una secuencia conmovedora que habla sutilmente de una dura realidad cotidiana.

Actualmente, Ruiz inicia una aventura con la escultura. Modela figuras y formas que posteriormente se convierten en bronces. Es un nuevo lenguaje que le obliga a estudiar. Algunas de las piezas resultantes las donó ya a la Fundación Corazón Verde.

Así mismo, tiene otros proyectos entre el tintero, como un libro de sus trabajos con 70 poemas del escritor y poeta colombiano William Ospina, o una nueva serie denominada Superhéroes, que incluye  personajes  propios de nuestra cultura, como el chamán. Fuente: Avianca Maria Cristina Pignalosa

Montserrat A


PEDRO RUIZ: TERRIBLE BEAUTY
This Colombian artist feels, thinks and loves art. His work addresses the deterioration of nature and a concern for their abuse, but also love as the highest expression of human being.

The concept of "world reencantado" which refers primarily to man and nature, can sum up the life and work of Bogota artist Pedro Ruiz, born in 1957 The existential and aesthetic concerns of this restless artist, are his passions simultaneously.
It is a small studio with beautiful natural light, full of sketches, paintings in progress and other finished, Ruiz says that painting is not a job, "it's my life," he says without hesitation, knowing a person who values ​​our ancestors Columbian and is proud to be Colombian. It aims, in fact, claim your work culture of their country against more advanced societies.

Its success is possibly because "is a work that reaches the heart of the people." So says the artist, who believes that achieving establish communication with all audiences is a major achievement and is the reason why it has had such an impact. "It is a sincere work that opens a new perspective on Colombia, the world and the universe, and has generated public interest," says.

This artist has come in all different times and through different channels. "Nothing has been easy and free, but it has come to me spontaneously," says the author of paintings infected with a look and the alchemical converging, humanity, matter, energy and spirit of the sacred, while strong, are imbued with terrible realities.
When it comes to the truth, especially in Pedro Ruiz is a matter of heart. As your project Love is In the Air, in which large paintings with planes that ply beautiful blue skies are actually planes fumigate and refer to the destruction of nature, and also, where there are a number of scenes in fields covered with beautiful red flowers: poppies, the "damn flowers." Everything has a dose of reality.

The artist says Gold: Spirit and nature of a territory was the start of his endless creativity. All you admire is included in that series that summarizes, in 30 small pieces that require a magnifying glass to be observed, Colombian history, with both plastic and conceptual precision. The meaning of gold, not as material but as a spiritual value, is the linchpin of the entire sequence. Parade in paints everything we are: beautiful palm trees, jaguars, blue butterflies, parrots canoes and lonely rowers; but thirty canoes that carry the most characteristic values ​​of the country and painful.
On this series, the artist says: "I wanted to show a friendly Colombia. The work is the idea of ​​teaching an image of the innocence of a country that has a very complicated image outside our borders. "

Then comes a series entitled Displacements where people load in small canoes, all your own territory. Es a moving sequence that subtly speaks a harsh daily reality.

Currently, Ruiz begins an affair with sculpture. Modeling shapes and forms that are then converted into bronze. It is a new language that forces you to study. Some of the resulting pieces and donated to the Green Heart Foundation.

It also has other projects from the pipeline, as a book of his work with 70 poems of the writer and Colombian poet William Ospina, or a new series called Superheroes, including own characters of our culture, as the shaman. Source: Avianca Maria Cristina Pignalosa


Montserrat A