jueves, 29 de agosto de 2013

LA CENSURA DE LOS DEMAS

EL ANCIANO Y EL NIÑO (la censura de los demás)
Eran un anciano y un niño que viajaban con un burro de pueblo en pueblo.
Llegaron a una aldea caminando junto al asno y, al pasar por
ella, un grupo de mozalbetes se rió de ellos, gritando:

--¡Mirad que par de tontos! Tienen un burro y, en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado. Por lo menos, el viejo podría subirse al burro.

Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo y, al pasar por el mismo, algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando al lado. Dijeron:

--¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! El viejo sentado en el burro y el pobre niño caminando.

Al salir del pueblo, el anciano y el niño intercambiaron sus puestos.

Siguieron haciendo camino hasta llegar a otra aldea. Cuando las gentes los vieron, exclamaron escandalizados:

--¡Esto es verdaderamente intolerable! ¿Habéis visto algo semejante?

El muchacho montado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado.
—¡Qué vergüenza!

Puestas así las cosas, el viejo y el niño compartieron el burro. El fiel jumento llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre sus lomos. Cruzaron junto a un grupo de campesinos y éstos comenzaron a vociferar:

--¡Sinvergüenzas! ¿Es que no tenéis corazón? ¡Vais a reventar al pobre animal!

El anciano y el niño optaron por cargar al burro sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. La gente se apiñó alrededor de ellos. Entre las carcajadas, los pueblerinos se mofaban gritando:

--Nunca hemos visto gente tan boba. Tienen un burro y, en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas.

!Esto sí que es bueno! ¡Qué par de tontos!
De repente, el burro se revolvió, se precipitó en un barranco y murió.

El Maestro dice: Si escucháis las opiniones de los demás, acabaréis muertos como este burro. Cerrad los oídos a la opinión ajena. Que aquello que los demás censuran te sea indiferente. Escucha únicamente la voz de tu corazón y no te pierdas en opiniones ajenas.

Fuente: relato extraído de la revista Mente sana.

THE OLD MAN AND CHILD
It was an old man and a boy traveling with a donkey from village to village.
They came to a village and walking along the ass, going for her, a group of lads laughed at them, shouting:

- See that pair of fools! They have a donkey and ride instead, they both walked to her side. At least, the old could ride the donkey.

Then the old man got on the donkey and moved on. They came to another village, passing through the same, some people were filled with indignation when they saw the old man on the donkey and the boy walking alongside. They said:

- It's unbelievable! What impudence! The old man sitting on the donkey and poor boy walking.

On leaving the town, the old man and the boy exchanged their positions.

Followed by road to reach another village. When people saw them, they cried scandalized:

- This is really intolerable! Have you seen anything like this?

The boy on the donkey and the poor old man walking beside him.

- What a shame!

Sunsets and things, the old and the boy shared the donkey. The faithful donkey's body had now both on their backs. Crossed with a group of farmers and they began to shout:

- Scoundrels! Do you have no heart? You're going to blow the poor animal!

The old man and the child chose to load the donkey on his shoulders. Thus they reached the next town. People huddled around them. Between the laughter, the villagers mocked crying

- We have never seen people so stupid. They have a donkey and, instead of being mounted on him, piggyback.

! Now that's good! What a pair of fools!

Suddenly the donkey squirmed, rushed into a ravine and died.

 The Master says: If you listen to the opinions of others, you'll end up dead like this donkey. Close your ears to the opinions of others. They decry what others will be indifferent. Listen only to the voice of your heart and not get lost in opinions

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