lunes, 3 de junio de 2013

JAPON: KAMAKURA, LA CUNA DE LOS SAMURÁIS

JAPON: KAMAKURA, LA CUNA DE LOS SAMURÁIS

Templos entre montañas, senderos  que esconden el romanticismo
histórico de una época de leyenda y una atmósfera cargada de tranquilidad, definen a esta pequeña ciudad situada a tan solo una hora de Tokio.

Su historia camina de la mano de Minamoto Yoritono, fundador del primer gobierno militar de Japón. A finales  del siglo XII, tras la toma de poder de Yoritono, Kamakura se convierte en la capital del país hasta el 1333, fin de su mandato y de este periodo denominado periodo de Kamakura.  De la presencia de este gobierno, se conserva hoy una importante herencia histórica de templos y monumentos dedicados al culto zen. DAibutsu, es sin duda, el emblema de la ciudad, la estatua, tallada en bronce, fue levantada en 1252 y ha soportado bajo sus hombros terremotos, tifones e incendios . En la actualidad , se encuentra al aire libre, meditando en posición de flor de loto sobre el cielo azul, con una altura  de 13,5 metros, pero en el pasado se encontraba dentro de un templo que no pudo soportar los fenómenos ambientales. Podemos acceder al interior de la estatura, y aunque no tiene nada de particular resulta interesante curiosear dentro de su cuerpo.

Bosque de bambú Kamakura
Durante su periodo como capital imperial surgió una casta particular de guerreros, los sumaráis, caballeros que luchaban hasta la muerte por sus señores sin importarles su propia vida. Sus técnicas de lucha estaban perfectamente estudiadas así como también, cuidaban de su higiene y vestimenta para ir a la batalla. Basaban su filosofía de vida en un estricto código de valores basado en la l
ealtad, el honor y la aceptación de la muerte: el bushido ( el camino del guerrero). Morir  en la batalla reportaba honor a su familia. El fin de esta casta de valerosos guerreros llegó a finales del siglo XIX, cuando  se rebelaron contra el ejército del emperador, tras la abolición de sus privilegios, siendo completamente derrotados. Hoy en día, a los descendientes de estos samuráis se les tiene una especie simpatía entre la población japonesa, con mayor entusiasmo en las zonas más rurales. De su história , conservamos en la actualidad la práctica del Yabusame, un tipo de tiro con arco sobre caballo que consiste en, montados al galope , disparar tres flechas con punta en forma de nabo a tres blancos de madera. Este estilo de arquería nació ante la falta de habilidad de los samuráis con el arco. Si queremos disfrutar de esta práctica el mejor sitio para contemplarla es el santuario de Tsurugaoka Hachimangu, donde los maestros de este difícil arte practican ante la mirada atenta de los turistas que visitan el lugar. Para ellos, más que una técnica de combate es un enfrentamiento consigo mismo, cuyo objetivo es lograr un relajamiento físico y psíquico que libere a su espíritu de todas las ataduras. Movimientos que representan lo terrenal para llegar al misticismo de lo espiritual: ”cuando la cuerda esta estirada, el espacio que crea entre ella y el arco, representa
Templo Hase-Dera Dios Jizo
El universo, el extremo superior del arco penetra en el cielo  mientras en el inferior queda suspendida la tierra “. El mundo exterior se desvanece y lo único que saben y sienten es que respiran,  siendo este momento cuando se ven capaces de lo posible e imposible. Todo en Kamakura es tradición, creencias e historias que recorren sus caminos, llenos   de cerezos en flor, para trasladarnos a un pasado aún muy  vivo entre sus gentes que se resisten, a veces, a vivir en el país más tecnológico del mundo. Es curioso observar sus costumbres arraigadas, especialmente, entre la población  más anciana. Las mujeres, en su mayoría bajitas, pedalean incansables por los caminos  montañosos de la ciudad, protegidas por una pequeña sombrilla o caminan  encorvadas, dando muestra de la castigada y dura vida que han llevado. Los hombres  siguen regentando pequeños negocios en perfecta sintonía con las macrotiendas de la capital. Y es sorprendente ver las miles de máquinas expendedoras que recorren las calles, dispuestas una tras otra con un sinfín de productos de lo más interesantes. Otra de las curiosidades de este paraje idílico es la pasión que siente  su población por los perros, la cual es llevada hasta el extremo. Les visten a la última moda, les llevan en carritos de bebé, incluso hay cafeterías en las que existe una carta especial par ellos con diversas modalidades de comida.  Predominan los perros salchicha y el Akita inu. En esta pequeña  ciudad todo merece ser visitado puesto que la espiritualidad, el misticismo y la belleza de cada rincón necesitan ser admiradas por nuestros ojos y sentidas por nuestra alma. Una ruta de templos y santuarios budistas y sintoístas en la que las tradiciones emergen  a cada paso que damos, colmándonos de deseos, fortuna y buenaventura. Si tenemos suerte y visitamos la ciudad en fin de semana podremos disfrutar de una boda tradicional japonesa.

Todo viajero que pase por Kamakura no puede perderse la conmovedora 
Templo Hase-Dera
belleza que se perfila tras los muros del templo Hase-Dera , donde infinitas estatuas de Jizo, deidad guardián de los niños difuntos y de los viajeros, se disponen una al lado de otra como ofrendas para la protección de aquellos. Pero la majestuosidad de este lugar no termina aquí, los amantes  de la fotografía si suben a la parte más alta del templo, podrán contemplar una panorámica espectacular en la que playa y montaña se funden en un mismo ser. En la época de las guerras feudales, fue una ciudad con una posición estratégica muy codiciada, por su proximidad al mar y sus recovecos montañosos. Cabe  destacar, que sus aguas  aunque no muy bravas son muy recomendables para la práctica del surf, un deporte que gusta en la zona y cuyos aficionados no dudan en practicar. En cuanto a la comida, es aconsejable dejarnos guiar por nuestros sentidos para conocer la verdadera tradición del lugar.
TEmplo Jomyoji  Casa de Té.

El poder del agua
Cuanta la leyenda que en primavera, el agua de la cueva, donde se encuentra el templo Zeniarai Benten, tiene la cualidad de hacer que nuestro dinero se multiplique. Para ello, hemos de lavar algunas monedas, en los lavaderos con cacitos preparados para este fin y volverlas a guardar en nuestros bolsillos, esperando “la fortuna”. Guiados por senderos que parecen parar el tiempo, encontramos los árboles sagrados cercanos a estos templos, bajo los que  cuelgan los Ema, tablillas de madera en las que turistas y lugareños escriben sus deseos y los exponen para que los dioses puedan leerlos y convertirlos en realidad.

JAPAN: Kamakura, The Cradle of the samurai

Temples in the mountains, trails that hide the historical romanticism of an era of legend and a charged atmosphere of calm, define this small town just an hour from Tokyo.

Templo Ken yoji
Its history goes hand in hand Yoritono Minamoto, founder of Japan's first military government. At the end of the twelfth century, after the takeover Yoritono, Kamakura became the capital of the country until 1333, the end of his mandate and called this period Kamakura period. In the presence of this government, remains today an important historical heritage of temples and monuments dedicated to the worship zen. Daibutsu, is undoubtedly the emblem of the city, the statue, carved in bronze, was erected in 1252 and has endured under your shoulders earthquakes, typhoons and fires. Today is outdoors, meditating in lotus flower over blue sky, with a height of 13.5 meters, but in the past was inside a temple that could not withstand the environmental phenomena. We can get into the height, and although there's nothing particularly interesting to browse within your body.

During his time as imperial capital emerged a particular breed of warriors, sumaráis, knights fighting to the death for their masters without regard to their own life. Their fighting techniques were well studied and also took care of their hygiene and clothing to go into battle. His philosophy of life based on a strict code of values ​​based on loyalty, honor and acceptance of death: bushido (the way of the warrior). Dying in battle honor his family reported. The end of this breed of courageous warriors came late nineteenth century, when they rebelled against the army of the emperor, after the abolition of their privileges, completely defeated. Today, the descendants of these were samurai has a kind sympathy among the Japanese population, with greater enthusiasm in the more rural areas. From your story, we retain today Yabusame practice, a type of archery on horseback that is mounted at a gallop, firing three arrows with turnip shaped wooden three targets. This style of archery was born due to the lack of skill of the samurai with the bow. If we want to enjoy this practice the best place to contemplate is the Hachimangu Tsurugaoka sanctuary where the masters of this difficult art practice under the watchful eyes of the tourists who visit the place. For them, more than a fighting technique is a confrontation with himself, which aims to achieve physical and mental relaxation to release his spirit from all bonds. Representing the earthly movements to reach the spiritual mysticism "when the rope is stretched, it creates space between it and the arc represents
The universe, the upper end of the arc penetrates the sky as the earth remains suspended inferior ". The outside world fades and all you know and feel is that they breathe and this time when they are capable of the possible and impossible. All in Kamakura tradition, beliefs and stories that cross their paths, full of cherry blossoms, to move to a past still very much alive among the people who resist, sometimes, to live in the country's technological world. Curiously rooted customs, especially among the older population. The women, mostly petite, tireless pedal mountain roads of the city, protected by a small umbrella or walking crooked, which clearly demonstrates the punished and hard lives they have led. Men continue regentando small businesses in perfect harmony with the superstores of the capital. And it is amazing to see the thousands of vending machines that roam the streets, arranged one after another with a host of the most interesting products. Another curiosity of this idyllic place is the passion he feels its population by dogs, which is carried to the extreme. They wear the latest fashion, carry them in strollers, there are even coffee shops where there is a special letter pair them with various types of food. Predominate dachshunds and Akita inu. In this small town all worth visiting since spirituality, mysticism and beauty of every corner need to be admired by our eyes and felt by our soul. A tour of temples and Shinto shrines and Buddhist traditions that emerge at every step, filling us with desires, wealth and fortune. If we're lucky and visited the city on weekends you can enjoy a traditional Japanese wedding.

All travelers passing through Kamakura can not miss the poignant beauty is shaping up behind the walls of Hase-Dera Temple, where endless Jizo statues, guardian deity of deceased children and travelers, are arranged next to each other as offerings to protect those. But the majesty of this place does not end here, photography lovers if they rise to the top of the temple, you can admire a spectacular view on the beach and mountains that merge into one being. At the time of feudal wars, was a city with a coveted strategic location due to its proximity to the sea and mountain recesses. Remarkably, its waters are rough though not highly recommended for surfing, a sport that like in the area and whose fans will not hesitate to practice. As for the food, you should be guided by our senses to know the true tradition of the place.

The power of water
How much the legend that in spring, the water of the cave, where the temple Zeniarai Benten, has the quality to make our money grow. To do this, we have to wash a few coins in the laundry with scoops prepared for this purpose and re-save them in our pockets, hoping to "fortune". Guided by paths that seem to stop time, we find the sacred trees near these temples, under the Ema hanging, wooden tablets where tourists and locals write their wishes and expose them for the gods can read them and make them a reality