miércoles, 6 de marzo de 2013

EL PODER DE LA MUJER: SUS PATRONES


EL PODER DE LOS PATRONES INTERNOS DE UNA MUJER

La doctora, psiquiatra y analista junguiana Jean Shinoda Bolen ha escrito el siguiente artículo que me ha parecido interesante ajustándose a  muchas realidades de mujeres. 

Todos tenemos interiorizados ciertos modelos de comportamiento que marcan nuestra forma de ser. Algunos son culturales, otros son míticos. Las mujeres albergan en su psique los patrones de las diosas griegas clásicas. Conocer su idiosincrasia permite actuar con mayor conciencia y libertad.
Toda mujer tiene un papel fundamental en el desarrollo de la historia de su propia vida. Como psiquiatra, he oído cientos de historias personales y me doy cuenta de que existen dimensione míticas en cada una de ellas. Algunas mujeres vienen a verme como psiquiatra, cuando están desmoralizadas o no funcionan; otras, cuando perciben sabiamente que están atrapadas en una situación que necesitan entender y cambiar. En cualquiera de los dos casos, me parece que necesitan la ayuda de un terapeuta para aprender cómo ser mejores protagonistas o heroínas en las historias de su propia vida. Y para conseguirlo, tienen que tomar opciones conscientes que moldeen sus vidas.
Estos  poderosos patrones internos o arquetipos son responsables de las principales diferencias entre las mujeres. Por ejemplo, algunas necesitan la monogamia, el matrimonio o los hijos para sentirse realizadas, y sufren y se encolerizan cuando la meta está más  allá de su alcance. Se diferencian marcadamente de otro tipo de mujer, la que valora al máximo su independencia cuando se centra en lograr metas que son importantes para ella, o de la que busca intensidad emocional y nuevas experiencias, y cambia de una relación o un esfuerzo creativo a otro. También existen mujeres que buscan la soledad y consideran que la espiritualidad es lo que más importa. En definitiva, lo que llena a un tipo de mujer puede no tener sentido para otro, dependiendo de cuál sea la diosa que está activa en ella. Es más, existen  muchas diosas en una sola mujer. Cuanto más complicada es, más probable es que haya muchas diosas activas en ella. Y lo que es satisfactorio para una parte de sí misma puede ser irrelevante para otra.
El conocimiento de las diosas proporciona a las mujeres medios de entenderse a sí mismas y de entender sus relaciones con hombres y mujeres, con sus padres, amantes e hijos. Estos patrones también revelan qué es motivador (incluso irresistible), frustrante o satisfactorio para unas y no para otras.
Gran parte de lo que sé proviene de ser mujer desempeñando papeles de mujer: ser hija, esposa y madre. Mi conocimiento aumentó también a través de conversaciones con amigas y en grupos de mujeres.
Las mujeres nos vemos reflejadas en la experiencia de otra mujer y nos hacemos conscientes de algún aspecto de nosotras mismas del que no os dábamos cuenta previamente, así como de lo que tenemos en común.
Me di cuenta de las desigualdades y de la discriminación contra las mujeres y aprendí que las pautas culturales determinadas por los hombres premiaban o castigaban a las mujeres por abrazar o rechazar los papeles estereotipados.
Descubrí que se produce una nueva profundidad de comprensión cuando se ponen juntas las dos perspectivas.
La perspectiva junguiana me ha hecho consciente de que las mujeres están influidas por poderosas fuerzas internas o arquetipos. Y la perspectiva feminista me ha permitido comprender cómo las fuerzas externas, o estereotipos los papeles a los que la sociedad espera que la mujer se adapte, refuerzan algunos patrones de diosas y reprimen otros. Como  consecuencia, yo veo a cada mujer como una “mujer intermedia”: impulsada desde dentro por arquetipos de diosas y desde fuera por estereotipos culturales.
Una vez que la mujer se vuelve consciente de las fuerzas que incluyen en ella, obtiene el poder que ese conocimiento proporciona. Las diosas son fuerzas poderosas e invisibles que moldean la conducta e influyen en las emociones. Deméter ( la diosa maternal), Perséfone ( la hija), Hera ( la esposa), Afrodita  ( la amante), Artemisa ( la hermana y rival), Atenea ( la estratega), Hestia ( la mantenedora del hogar)… cuando una mujer sabe  qué diosas son las fuerzas dominantes dentro de ella, adquiere autoconocimiento sobre la fuerza de ciertos instintos, las prioridades y las capacidades, y también las posibilidades de encontrar un propósito personal a través de las opciones que toma y que otras personas pueden no estimular.
Cada mujer posee dones “otorgados por la diosa”, que ha de aceptar con agradecimiento y sobre los que tiene que aprender. Cada mujer también tiene riesgos “otorgados por la diosa”, que debe reconocer y superar para cambiar . No puede retirarse a vivir un patrón determinado por el arquetipo de una diosa subyacente hasta que es consciente de que dicho patrón existe y de que trata de realizarse a través de ella.

saludos

THE POWER OF A WOMAN internal standards

The doctor, psychiatrist and Jungian analyst Jean Shinoda Bolen has written the following article that I found interesting realities of adjusting to many women.

We all have internalized certain behavior patterns that mark our way of being. Some are cultural, some are mythical. Women in their psyche harbor patterns of classical Greek goddesses. Know your idiosyncrasies can act with greater awareness and freedom.
Every woman has a fundamental role in the development of the history of his own life. As a psychiatrist, I have heard hundreds of personal stories and I realize that there are mythical sizing each. Some women come to see me as a psychiatrist, when demoralized or do not work, others perceive wisely when they are trapped in a situation they need to understand and change. In either case, I think they need the help of a therapist to learn how to be better players and heroines in the stories of their lives. And to do so, they must take conscious choices that shape their lives.
These powerful internal patterns or archetypes are responsible for the main differences among women. For example, some require monogamy, marriage or children made to feel and suffer and get angry when the goal is beyond your reach. They differ markedly from other women, who value full independence when it focuses on achieving goals that are important to her, or are looking for new experiences and emotional intensity, and changes of a relationship or a creative endeavor to another . There are also women who seek solitude and believe that spirituality is what matters most. In short, what fills a kind of woman may not make sense to another, depending on which is the goddess who is active in it. Moreover, there are many goddesses in one woman. The more complicated, the more likely there will be many goddesses active in it. And what is satisfactory for a portion of itself may be irrelevant to another.
Knowledge of women goddesses provides means understand themselves and to understand their relationships with men and women, with their parents, lovers and children. These patterns also reveal what is motivating (even irresistible), frustrating or satisfying for some and not for others.
Much of what I know comes from being a woman playing female roles: being a daughter, wife and mother. My knowledge also increased through conversations with friends and groups of women.
The women we see reflected in the experience of another woman and we become aware of some aspect of ourselves that we gave the account previously, as well as what we have in common.
I realized inequalities and discrimination against women and learned that certain cultural patterns of men rewarded or punished women to embrace or reject stereotypical roles.
I discovered that there is a new depth of understanding when put together the two perspectives.
The Jungian perspective has made me aware that women are influenced by powerful internal forces or archetypes. And the feminist perspective has allowed me to understand how external forces, or stereotypical roles to which society expects women suits, reinforcing certain patterns of goddesses and repress others. As a result, I see every woman as a "middle woman" driven from within by goddess archetypes and without by cultural stereotypes.
Once the woman becomes aware of the forces that include it, you get the power that knowledge gives. The goddesses are powerful and invisible forces that shape behavior and influence emotions. Demeter (goddess maternal), Persephone (the daughter), Hera (the wife), Aphrodite (the lover), Artemis (the sister and rival), Athena (the strategist), Hestia (the household maintainer) ... when a woman goddesses know what are the dominant forces within it, becomes self on the strength of certain instincts, priorities and capacities, and also the chances of finding private ends by making the choices that other people can not stimulate.
Every woman has gifts "granted by the Goddess", which is to accept with gratitude and on which you have to learn. Each woman also has risks "granted by the Goddess", which must recognize and overcome to change. You can not retire to a pattern determined by the underlying archetype of a goddess until realizes that this pattern exists and that is done through it.

Regards,