lunes, 13 de febrero de 2017

LA DIETA DEL LEON

Todos diréis, ”hemos oído de todo pero esto….” Pues bien el doctor Nagumo es el creador de “un día, una comida”, ideada para luchar contra el envejecimiento y los kilos.
El doctor cirujano Yoshinori Nagumo ideó su método con objetivos muy concretos: perder peso, luchar contra las enfermedades  que aceleran el proceso del envejecimiento y rendir más en su clínica, una auténtica obsesión en su rutina diaria. Por eso, tiene muy claro que su dieta no es apta para todo el mundo.

Las personas que están delgadas no deben seguir su restricción calórica , llenar el estómago al 60%-80% de su capacidad, tampoco deben hacerlo las mujeres que menstrúan, los niños y los adolescentes en edad de crecimiento, las personas enfermas y las embarazadas. En todos esos casos se requiere un mayor aporte nutricional siguiendo una dieta equilibrada para no caer en el sobrepeso. Una ingesta, ahora si, dividida en tres o cinco comidas durante la jornada.
Nagumo, no lo tuvo fácil. Hijo y nieto de médicos de clase modesta, aparcó sus investigaciones universitarias para ponerse al frente de la clínica de su padre en Tokio cuando éste sufrió un infarto repentino. Se cumplieron todos los tópicos : trabajaba de sol a sol, matar la ansiedad devorando platos y bebiendo al final de la jornada. Este proceso le llevó  a pesar 80 kilos con su escaso metro setenta y a sentirse mal. Sufría estreñimiento y al hacer fuerza en el baño, empecé a padecer arritmias y a sentir dolor en el pecho.

Nagumo, quiso romper con ese círculo apuntándose al gimnasio y nadando. No funcionó. Cuanto más entrenaba, más hambre tenia y más kilos engordaba. Huyó del deporte, entrando en un proceso de reflexión que le llevó a practicar una dieta radical  y discutida por algunos de sus colegas: Un día, una comida, que ha plasmado en un libro recién lanzado en España.
El primer paso, y de eso hace ahora 15 años , fue dejar de comer carne y centrarse en el pescado y las verduras. Gracias a eso olvidó las digestiones pesadas y aparcó el estreñimiento crónico. Ahí  empezó su paulatina transformación “cuando dejé de comer carne se desvaneció mi olor corporal”.
Pero para bajar peso, dio una vuelta más a la tuerca y comenzó a comer menos aplicando una vieja costumbre japonesa llamada “una sopa y otro plato”(ichiju issai). La idea es seleccionar recipientes pequeños. Un bol para el caldo, otro para el arroz. Y que el plato principal sea pequeño, da igual que esté compuesto por carne, pescado, verdura…  Mientras la comida no sobresalga de los bordes, no hay límites. Se realizan las tres comidas habituales, pero la cantidad ingerida es reducida.
Conforme bajaba volumen y kilos, el médico empezó a verse más joven frente al espejo. “Tengo la piel mucho más tersa, y he rejuvenecido tanto que en un chequeo me han dicho que la edad de mis arterias es de 26 años –ha cumplido 61-.

Tras bajar la marcha de la comida y dominar su mente y su estómago, Yoshinori Nagumo dio el salto definitivo al sistema un día, una comida. Un plan nutricional tan restrictivo que sólo está indicado para personas obesas, hombres mayores de 30 años y mujeres postmenopáusicas.
Según investigaciones recientes, el gen de la supervivencia se activa cuando pasamos hambre. En cambio, cuando estamos saciados, se pone en marcha el gen del ahorro, en pro del mantenimiento de la especie, de modo que el metabolismo acumula grasa y engordamos.
El doctor japonés, que debe de gastar voluntad de hierro, rompe con todas las normas de la nutrición moderna y arranca el día sin desayunar. Y, a poder ser, sin beber. Si tiene la garganta reseca, mastica un chicle. Y si la noche anterior fue frugal, toma una pieza de fruta con piel o un bocadillo vegetal. Llega el mediodía y Yoshinori receta no comer “por inercia”, sobre todo porque provoca somnolencia, baja el rendimiento en el trabajo…

Pero con tanta restricción calórica, el estómago empieza a rugir, se activan los líquidos intestinales y la mente lanza mensajes y alertas para que comamos y si no se come se dispara la irascibilidad. En ese momento, se dispara la sirtuina, el gen de la supervivencia. Al pasar hambre, este gen escanea los 60 billones de células que tiene el cuerpo y repara las que están defectuosas o dañadas. Esto significa que no sólo afecta a la esperanza de vida, sino que también sirve para frenar el envejecimiento.
Naguno tiene sus trucos para matar el gusanillo “hay que tener frutos secos (sin freir y sin sal). Lo que no hay que tomar son dulces porque aumentan el nivel de azúcar en la sangre, activa la hormona de la digestión llamada insulina, que convierte el azúcar en grasa y nos dispara la grasa visceral.
Evidentemente los carbohidratos no se salvan  y  deben reducirse al máximo. Hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo es un organismo vivo que almacena humedad y nutrientes que están presentes  antes de comer o beber, cuando nos despertamos. El alimento n o es necesario cuando el estómago ha sido abastecido el día anterior, y la bebida, tampoco. Pero hay diferentes hidratos de carbono. Son los que contienen más azúcares y potencian la obesidad, la diabetes, la arteriosclerosis, y sugiere eliminarlos de la dieta. Por el contrario, si sugiere consumir alimentos con fibra pues favorecen la proliferación de bacterias beneficiosas para la digestión. Fuente: Zen julio 2016. Artículo no original mío.

Montserrat A


STOMACH DIET WHEN ROARING LION
All will say, "We have heard everything but this ...." Well Dr. Nagumo is the creator of "one day, a meal," designed to fight aging and kilos.
The surgeon Dr. Yoshinori Nagumo devised his method with very specific goals: lose weight, fight diseases that accelerate the aging process and perform better in his clinic, an obsession in your daily routine. So it is very clear that your diet is not suitable for everyone.

People who are thin should not follow their caloric restriction, filling the stomach at 60% -80% capacity, not menstruating women should do, children and adolescents growing children, sick people and pregnant women. In all these cases a higher nutritional contribution is required following a balanced diet to avoid falling into the overweight. An intake, now divided into three or five meals during the day.
Nagumo, it was not easy. Son and grandson of physicians modest class, parked their university research to take charge of his father's clinic in Tokyo when he suffered a sudden heart attack. all topics were met: working from sunup to sundown, killing anxiety devouring dishes and drinking at the end of the day. This process took 80 kilos despite his little meter seventy to feel bad. He suffered constipation and straining in the bathroom, began to suffer arrhythmias and chest pain.
Nagumo, wanted to break that circle apuntándose to the gym and swimming. It did not work. The more trained, more hunger and more kilos had fattened. He fled the sport, entering a process of reflection which led him to practice a radical and discussed by some of his colleagues diet: One day, a meal, which has resulted in a book just released in Spain.

The first step, and that's 15 years ago now, was to stop eating meat and focus on fish and vegetables. Thanks to that he forgot the heavy digestions and parked chronic constipation. That began its gradual transformation "when I stopped eating meat my body odor vanished."
But to lose weight, she gave another turn to the nut and started eating less using an old Japanese custom called "a soup and another dish" (ichijū issai). The idea is to select small containers. A bowl broth, another for rice. And the main course is small, no matter it is composed of meat, fish, vegetables ... While the food does not protrude from the edges, there are no limits. the usual three meals are made, but the amount ingested is reduced.
As volume and kilos down, the doctor began to look younger in the mirror. "I have a much smoother skin, and I have rejuvenated while in a check I was told that my arteries age is 26 years -HA 61- fulfilled.
After downshifting food and master your mind and stomach, Yoshinori Nagumo system gave the final jump one day, a meal. A nutritional plan so restrictive that is only intended for obese people, men over 30 and postmenopausal women.
According to recent research, the survival gene is activated when we were hungry. Instead, when we are satiated, it starts saving the gene, for the maintenance of the species, so that the metabolism accumulates fat and get fat.

The Japanese doctor, who must spend iron will, breaks all the rules of modern nutrition and start the day without breakfast. And, if possible, without drinking. If you have a dry throat, chew gum. And if last night was frugal, it takes a piece of fruit or a vegetable sandwich skin. Midday arrives and Yoshinori recipe does not eat "inertia" especially because it causes drowsiness, low performance at work ...
But with so much caloric restriction, the stomach begins to rumble, intestinal fluids are activated and the mind throws messages and alerts to eat and if you do not eat irascibility shooting. At that time, the sirtuin is triggered, the survival gene. To go hungry, this gene scans the 60 trillion cells that the body and repairs that are defective or damaged. This means that not only affects the life expectancy, but also serves to slow aging.
Naguno has his tricks to kill the bug "must be nuts (not fried and unsalted). What not to take are sweet because they increase the level of sugar in the blood, active digestion hormone called insulin, which converts sugar into fats and shoots visceral fat.
Obviously carbohydrates are not saved and must be minimized. Keep in mind that our body is a living organism that stores moisture and nutrients that are present before eating or drinking, when we woke up. No food is necessary when the stomach has been stocked the day before, and drink, either. But there are different carbohydrates. They are those that contain more sugars and enhance obesity, diabetes, arteriosclerosis, and suggests eliminate diet. Conversely, if suggests eating foods with fiber as support the growth of beneficial bacteria for digestion. Source: Zen in July 2016. Original article not mine.


Montserrat A