sábado, 16 de agosto de 2014

LAS FIBRAS DEL MISTICISMO MEXICANO

El estado de Chiapas es uno de los destinos más interesantes
y místicos de México. Posee la tercera parte de la flora mexicana, 80% de las especies de árboles tropicales del país y nada menos que 56 grupos lingüísticos. Pero, sobre todo, allí se protege una antigua e invaluables tradición textil.

Chiapas se puede recorrer por la ruta Colonial que atraviesa la cordillera central. La principal ciudad de esta ruta es San Cristóbal de las Casas, que está localizada en los altos en el valle Jovel y cuya arquitectura combina fachadas barrocas con diseños neoclásicos y moros. La urbe vibra en torno a la plaza donde están la catedral y el palacio municipal, rodeados por los portales comerciales y rutas ideales para caminar y perderse en el misticismo del Mundo Maya. Cerca de la ciudad hay varios pueblos reconocidos por su artesanía: san Juan chamula, Zinacantán, Magdalenas, San Andrés Larrainzar y Amatenango del Valle, entre otros.

El año pasado, el Fomento Cultural Banamex, el patronato de la colección  Pellizzi y la Sociedad de Tejedoras de Sna Jolobil, inauguraron el Centro de Textiles del Mundo Maya, rebosante de tradición, textura y color. Localizado en el antiguo convento de Santo domingo Guzmán, el museo busca ir más allá  de preservar y exhibir las colecciones textiles. Pretende , además, la convivencia de la tradición artesanal ancestral con un presente vivo, en un espacio de primer nivel que muestra la técnica y creatividad de cada pieza. En la vieja capilla del exconvento se encuentra la fabulosa tienda de la Sociedad de Tejedoras de Sna Jolobil.

La mayoría de elementos exhibidos son huipiles o blusas cuadradas adornadas con motivos y colores característicos de cada región. La vestimenta indígena representa los gustos, costumbres e identidad de quien la porta. El arte textil permanece vivo porque la técnica básica continúa, solo que ahora integra nuevos materiales, colores y motivos que surgen de la imaginación de las tejedoras. El universo simbólico de los tejidos nos habla de la vida cotidiana las fiestas y los rituales: los diseños representan la cosmovisión maya, sus ideas sobre la belleza y sus conceptos sobre el más allá.
El clima de cada zona determina el uso de colores y materiales para los rebozos, huipiles, bolsas, fajas, enredos ( faldas), cobijas o paños para la cabeza. Por ejemplo, en San Juan Chamula, donde  hace frío, se usa mucho la lana y el color negro; pero en San Andrés Larráinzar, donde hace mucho calor, se usa el algodón en prendas tan delgadas que parecen gazas. A estos insumos  se suma el ixtle, la fibra del maguey que se obtiene al machacar la hoja logrando filamentos muy resistentes, el cual se emplea para las típicas mochilas chiapanecas.

Todavía se utilizan mucho los tintes naturales: el rojo proviene de la grana cochinilla, un insecto que vive en el nopal y cuando muere se pone a secar, se muele y se obtiene un polvo. Las hojas de añil se hierven, se fermentan y trituran para lograr diversos matices azules. También se hace uso de tintes químicos y materiales que no son naturales.
Para el tejido maya se utilizan dos tipos de tela: de cintura y pedal. El primero es un instrumentos prehispánico muy sencillo que consta de seis palos y permite combinar los hilos para lograr gran variedad de acabados. La parte de arriba se ata a un poste ( o árbol) y la parte inferior, a la cintura de la tejedora. El telar de pedal fue introducido por los españoles, aunque es de origen asiático.

En los alrededores de San Cristóbal se encuentran muchas comunidades mayas dignas de visitar, especialmente en los días de mercado o en festivales. San Juan Chamula es un pueblo indígena Tsotsil que tiene una autonomía única dentro de México, lo cual implica que solo las autoridades locales pueden ejercer su mando dentro del lugar.
La iglesia es parada obligada. Por su carácter místico y el arraigo de sus tradiciones, no se permite tomar fotos ni notas y los visitantes debe mostrar respeto en su vestimenta y comportamiento. El recinto está tapizado con ramas de pino y le han quitado todas las bancas y altares. Los santos católicos rodean la iglesia finamente ataviados con espejos para  evitar el mal de ojo. Al recorrer la iglesia se escuchan cantos y voces en idiomas indígenas diversos. San Juan Chamula tiene un tercio de la población indígena del estado y uno de los grupos indígenas más grandes de la zona. La vestimenta típica consiste en trajes negros de lana para los hombres y en blusas bordadas de satín, generalmente rosadas o moradas y enredos de lana negra para las mujeres. Sobresalen los chujes o abrigos de manga larga.

Cubren sus cabezas con el mochibal negro, que es muy antiguo y consiste es un rebozo con borlas rojas que sirven de amarre para protegerse del frío o en forma cuadrada para cubrir la cabeza del Sol. Aquí, las ovejas son sagradas y son protegidas como cualquier otro miembro de la familia. A su muerte se guarda luto.
Por el arraigo y autenticidad, el estado de Chiapas es una ventana hacia el pasado con varios de sus matices: la diversidad indígena, la mezcla con lo español y la miles de manifestaciones modernas que conviven con las costumbres ancestrales. Fuente: Avianca Marcella Echevarría.

Montserrat A


FIBERS OF MEXICAN MYSTICISM
The state of Chiapas is one of the most interesting and mystical destinations of Mexico. It has a third of the Mexican flora, 80% of tropical tree species in the country and no less than 56 language groups. But above all, there an old and valuable textile tradition is protected.

Chiapas can be explored by the Colonial route through the central mountains. The main city on this route is San Cristóbal de las Casas, which is located in the high in the Jovel Valley and whose architecture combines baroque facades with neoclassical and Moorish designs. The city vibrates around the square where the cathedral and the municipal palace, surrounded by commercial portals and paths ideal for walking and getting lost in the mysticism of the Mundo Maya are. Near the city there are several villages renowned for their craftsmanship: San Juan Chamula, Zinacantán, Cupcakes, San Andrés and Amatenango Larráinzar Valley, among others.

Last year, the Fomento Cultural Banamex, the board of the Society Pellizzi and Sna Jolobil Weavers collection, Textiles inaugurated the Center of the Maya World, full of tradition, texture and color. Located in the former convent of Santo Domingo Guzman, the museum seeks to go beyond preserving and displaying the textile collections. Also aims coexistence of ancestral craft tradition alive with this in a upscale space showing the technique and creativity of each piece. In the old chapel of the former convent of the fabulous store Weavers Society is Jolobil Sna.

Most elements are displayed huipil blouses or square decorated with motifs and colors characteristic of each region. The Indian garment represents the tastes, customs and identity of the person carrying. The textile art remains alive because the basic technique continues, only now integrates new materials, colors and patterns that emerge from the imagination of knitters. The symbolic universe of tissues speaks everyday feasts and rituals designs represent the Mayan worldview, their ideas about beauty and its concepts about the afterlife.
The climate of each area determines the use of colors and materials for shawls, blouses, bags, belts, tangles (skirts), blankets or cloths to the head. For example, in San Juan Chamula, where it's cold, is widely used wool and black; San Andrés Larráinzar but where very hot, cotton is used in garments that appear as thin gauze. These inputs ixtle adds, maguey fiber obtained by crushing the leaf making very resistant filaments, which is used for typical Chiapas backpacks.

Much still use natural dyes: red comes from the cochineal, an insect that lives in the cactus and when he dies is dried, milled and powder. Indigo leaves are boiled, fermented and crushed to achieve various blue hues. Use of chemical dyes and materials that are not natural is also made.
Waist and pedal: For the Maya tissue two types of fabric are used. The first is a simple pre-Hispanic instruments consisting of six sticks and combines threads to achieve a variety of finishes. The top is attached to a pole (or tree) and the bottom to the waist of the weaver. The treadle loom was introduced by the Spanish, although it is of Asian origin.

In and around San Cristobal many Mayan communities are worth visiting, especially on market days or festivals. San Juan Chamula is an indigenous Tzotzil which has a unique autonomy within Mexico, which implies that only local authorities can exercise control within the site.
The church is a must stop. For its mystical character and its deep-rooted traditions, is not allowed to take pictures or notes and visitors should show respect in their dress and behavior. The enclosure is lined with pine branches and you have removed all the pews and altars. Catholic saints surrounding the church finely dressed with mirrors to ward off the evil eye. Touring the church songs and voices are heard in various indigenous languages. San Juan Chamula has a third of the indigenous population of the state and one of the largest indigenous groups in the area. The typical attire consists of black wool suits for men and embroidered satin blouses, usually pink or purple and black wool tangles for women. Protrude chujes or coats with long sleeves.

They cover their heads with black mochibal, which is very old and is a shawl with red tassels can be tied to keep warm or square to cover the head of Sol. Here, sheep are sacred and are protected as any another family member. A mourning his death saved.
By the roots and authenticity, the state of Chiapas is a window into the past with several of its nuances: indigenous diversity, mixing with thousands of Spanish and modern manifestations coexisting with ancient customs. Source: Avianca Marcella Echevarria.


Montserrat A