viernes, 24 de marzo de 2017

MUJERES CON CORAJE: GOLSHIFTEH FARAHANI

Es hora de que hablemos de las mujeres con coraje, personalidad y fuerza que hay en el mundo. No blogueras, it girls, etc… mujeres que luchan por sus ideales, su libertad y que son capaces de enfrentarse a sus propias costumbres culturales por luchar por sus derechos y libertades profesionales, personales y sociales.
No todas somos europeas o americanas. Hay mujeres que pertenecen a países muy restrictivos en cuanto a las libertades de la mujer y que cualquier pasito hacia la protesta les puede suponer la muerte.

Golshifteh hace siete años que vive desterrada de su país, Irán, desde donde aún recibe amenazas de muerte por sus desnudos reivindicativos o por el simple hecho de aparecer sin velo en las pantallas. Es actriz y ha estrenado Altamira con Antonio Banderas y en breve Piratas del Caribe, trabajos que hace para poder continuar haciendo cine independiente y poder así, serlo.
Hay un poema del sufí Farid al-Din Attar (siglo XII) que relata la reacción de tres mariposas frente a la llama de una vela. La primera se limita a acercarse y asegura: “Sé de amor”. La segunda roza suavemente el fuego con las alas y afirma: “sé cómo el amor puede quemar”. Y la tercera se lanza al corazón mismo de la luz y se consume, conociendo así el amor verdadero. Cuando le preguntas a Farahani por su espíritu desafiante, se compara a la mariposa temeraria. La intérprete siempre se ha opuesto a las injusticias y a la violencia contra las mujeres. Como relataba a principios de enero a la publicación india The Hindu, con 16 años se afeitó la cabeza para no llevar velo. De día acudía a clase tocada con pañuelo, pero al caer la tarde se transformaba en su alter ego masculino, Ameer, y salía  a la calle a jugar al baloncesto.

En el teatro empezó a los 6 años y el cine a los 14. Al cumplir 25 se convirtió en la primera actriz iraní en rodar en Hollywood tras la Revolución Islámica. Cuando se estrenó Red de Mentiras, ella fue retenida en su país retirándole el pasaporte. Los censores le reprochaban el atrevimiento de actuar sin velo y pasear a rostro descubierto en la alfombra roja del estreno en Nueva York. Tras meses de interrogatorios y presiones, periodo en el que se le impidió viajar a Londres a rodar la superproducción El príncipe de Persia, Golshifteh se escapó del régimen de los ayatolás durante la promoción de la película About Elly.
Desde entonces vive en Francia, y su curriculum adquiere cuerpo con la alternancia de proyectos independientes y grandes producciones.

“He vivido mi vida en el exilio, pero los dictadores me hicieron el mayor regalo, porque al perder mi país, gané el mundo . Estoy muy agradecida por todas las cosas horribles a las que me sometieron, ya que me dieron la oportunidad de acceder a un universo mayor. Y en esta libertad nadie puede arrebatarme Irán”.
Habla desde el dolor y el conocimiento de causa. A partir de que se instalara en Francia han sido muchos los juicios públicos  a los que se ha sometido. En 2012 la actriz mostró uno de sus pechos en un vídeo promocional para los premios Cesar. La campaña destacaba a diversas estrellas emergentes del cine francés exhibiendo diferentes partes de su físico, en una metáfora de su compromiso en cuerpo y alma con el Séptimo Arte.

El furor y la controversia que despertó su aparición a lo Libertad guiando al pueblo, de Delacroix, fue tal que días después de la emisión su padre recibió la llamada de un oficial de la Corte Suprema de la República Islámica amenazándole con llevarle los pechos de su hija en una bandeja en caso de que a Golshifteh se le ocurriera regresar a Irán. Su padre es un director de teatro curtido como disidente tanto bajo el régimen del Sha como en el de Jomeini, pero no pudo resistir la presión y acabó ingresando en el hospital.
“La gente de mi país vive asustada, porque este régimen es terrible. Pero cualquier movimiento supone sacrificios, hay una causa y un mensaje mayores en mis actos. A pesar de todo, sé que no tocarán a mi familia, porque muchos hijos de los dictadores están en contra de sus padres. De modo que si quieren aplicar leyes en que las acusaciones a los hijos sean pagadas por su progenitores, tendrán que ejecutar a sus propios vástagos. Irán no está tan mal. No es Corea del Norte, concluye Farahani.

Desde que la actriz dejó su país, hace ya siete años, se ve con sus padres en tierras extrañas. Uno de los últimos encuentros tuvo lugar en Goa, en Enero. Y es que, siempre que es rodajes se lo permiten, Golshifteh pone rumbo, preferiblemente, a destinos donde la gente haya renunciado a vivir en sociedad. “Solía ir mucho a la India y ahora visito Brasil y Australia. Nadie te pregunta de dónde procedes  o a qué te dedicas, ni siquiera cuál es tu nombre. Aprendí las mayores lecciones de mi vida de personas que no eran importantes en la sociedad, sin techo y pastores del desierto. Voy donde la humanidad es un gran valor”.

Una de sus vías de escape es la música. Siempre le acompaña un hang, instrumento de percusión que toca en la calle. “Es mi vida paralela, bastante ajena del glamour de las alfombras rojas”, explica.

Así se cuenta la historia , con sacrificio, voluntad y tesón.  Fuente: yodona.

Montserrat A.


WOMEN WITH COURAGE: GOLSHIFTEH FARAHANI
It is time for us to talk about women with courage, personality and strength in the world. Not bloggers, it girls, etc ... women who fight for their ideals, their freedom and who are able to face their own cultural customs by fighting for their professional, personal and social rights and freedoms.
Not all of us are European or American. There are women who belong to very restrictive countries in terms of the freedoms of women and that any step towards protest can lead to death.

Golshifteh has been banished from her country for seven years, Iran, from where she still receives death threats for her bare claims or for the simple fact of appearing without veil on the screens. She is an actress and has premiered Altamira with Antonio Banderas and soon Pirates of the Caribbean, works that she does to be able to continue making independent cinema and to be able thus, to be it.
There is a poem by the Sufi Farid al-Din Attar (12th century) that relates the reaction of three butterflies to the flame of a candle. The first is limited to approach and assures: "Be of love." The second gently brushes the fire with the wings and says, "I know how love can burn." And the third is thrown into the very heart of the light and consumed, thus knowing true love. When you ask Farahani for his defiant spirit, he compares to the reckless butterfly. The interpreter has always opposed injustice and violence against women. As she reported in early January to the Indian publication The Hindu, at age 16 she shaved her head so she would not wear a veil. During the day he attended a class played with a handkerchief, but by evening he became his male alter ego, Ameer, and went out to play basketball.

In the theater she started at age 6 and the cinema at age 14. At age 25 she became the first Iranian actress to shoot in Hollywood after the Islamic Revolution. When Red de Lies was released, she was detained in her country by withdrawing her passport. The censors reproached him with the audacity to act without veil and walk with his face uncovered on the red carpet of the premiere in New York. After months of interrogations and pressures, when he was prevented from traveling to London to shoot the blockbuster The Prince of Persia, Golshifteh escaped from the ayatollahs' regime during the promotion of the film About Elly.
Since then he lives in France, and his curriculum acquires body with the alternation of independent projects and great productions.

"I lived my life in exile, but the dictators made me the greatest gift, because when I lost my country, I won the world. I am very grateful for all the horrible things they submitted to me, as they gave me the opportunity to access a larger universe. And in this freedom no one can take Iran from me. "
It speaks from the pain and the knowledge of cause. Since he settled in France have been many public trials to which he has submitted. In 2012 the actress showed one of her breasts in a promotional video for the Cesar Awards. The campaign highlighted several emerging stars of French cinema exhibiting different parts of their physique, in a metaphor of their commitment in body and soul with the Seventh Art.

The furor and controversy that aroused his appearance to Freedom guiding the people of Delacroix was such that days after the broadcast his father received the call of an officer of the Supreme Court of the Islamic Republic threatening to take the breasts of his Daughter on a tray in case Golshifteh could think of going back to Iran. His father is a theater director tanned as a dissident under both the Shah and Khomeini regimes, but he could not resist the pressure and eventually entered the hospital.
"The people of my country are scared, because this regime is terrible. But any movement involves sacrifices, there is a greater cause and message in my actions. In spite of everything, I know that they will not touch my family, because many children of dictators are against their parents. So if they want to enforce laws in which accusations of children are paid by their parents, they will have to execute their own offspring. Iran is not so bad. It is not North Korea, Farahani concludes.

Since the actress left her country, seven years ago, she sees her parents in strange lands. One of the last encounters took place in Goa in January. And is that, whenever it is shooting allow it, Golshifteh sets course, preferably, to destinations where people have given up living in society. "I used to go a lot to India and now I visit Brazil and Australia. Nobody asks you where you come from or what you do, not even what your name is. I learned the greatest lessons of my life from people who were not important in society, homeless and desert shepherds. I go where humanity is a great value. "

One of its escape routes is music. He is always accompanied by a hang, a percussion instrument that plays in the street. "It's my parallel life, quite alien to the glamor of red carpets," he explains.

Thus history is told, with sacrifice, will and tenacity. Source: yodona.


Montserrat A