miércoles, 4 de enero de 2017

NIÑO FOBIA, UNA NUEVA CORRIENTE SOCIAL

Cuando vamos a un restaurante, o a la playa o de vacaciones lo primero que miramos es que no hayan niños cerca, por el ruido, los lloros etc… cualquier cosa que pueda distorsionar el placer que puede producir ese momento especial del cual solo podemos disfrutar los fines de semana o un semana al año si de vacacione se trata. Pero no es un caso o situación aislada, cada vez, más personas, reaccionan de la misma manera y piden otro tipo de entorno para disfrutar. Este es el tema de este post.

Llevar a la familia al restaurante supone a veces enfrentarse a gestos de recelo, acierto desprecio de otros comensales e incluso a excusas por parte del servicio de que no hay mesa, aunque el local esté medio lleno.

Algunos establecimientos ni se molestan en disimular y lo dicen abiertamente: los menores no son bien recibidos. “Debido a las características del local y para poder mantener un ambiente tranquilo, rogamos que tanto los bebés como los niños  no sean incluidos en sus reservas. Gracias”. Así de claro lo plasman en páginas web de algún restaurante pero cuando buscas hoteles también aplica dicho mensaje. Ya hay hoteles donde no admiten niños. La oferta turística sólo para adultos está en apogeo y cada vez hay más demanda no sólo entre los británicos y alemanes el mercado tradicional de este sector sino también entre los españoles.

No hay niñofobia alguna, sino que determinados recintos se han especializado en un nicho de mercado. Igual que existen hoteles  naturistas o para gays, también los hay sólo para adultos y tenemos 120 establecimientos de este tipo en toda España.
Mientas surgen webs especializadas en este tipo de oferta, proliferan los blogs que cubren la demanda contraria, es decir, locales family friendly donde los chiquillos son bien acogidos. “considero que los clientes son los niños, más incluso que los padres. Tú vas al restaurante donde tu hijo se siente cómodo y, si lo encuentras, las familias solemos ser muy fieles. Buscamos sitio que nos hagan la vida fácil: que tengan trona, cambiador, un cubilete con lápices…” Aunque las cosas estén cambiando en los últimos años todavía queda mucho camino por recorrer para igualarnos con el resto de Europa, donde la mentalidad es muy diferente. En muchos países europeos, los restaurantes, hoteles y museos están adaptados para los críos, que tienen sus mesas, su espacio y sus juegos nada más llegar. No se trata de un servicio extra, sino de la oferta habitual. En España, todavía predominan los lugares estrechos, sin cambiadores y , por supuesto, sin zonas de esparcimiento para los más pequeños. Sin embargo, hay muchos padres hartos de acudir a estos sitios de comida rápida que aspiran a encontrar otro tipo de locales que ofrezcan alimentos más saludables. De hecho, a la demanda de restaurantes más bien, de calidad. Y , por eso, no deseo ir sólo a guetos familiares con  aparca niños en los que a los pobres les endilgan un plato de pasta insípida o unos fritos congelados como menú infantil”.

Trucos para que no te den la comida.
·        Explicaciones y normas: A los niños hay que contarles previamente dónde van a ir y ponerle unas normas claras. No se pueden improvisar pautas en el restaurante. Y convienen explicar las consecuencias siempre en positivo de cumplir o no esas normas: “si te comes todo, después vamos al parque”.

·        Evitar espacios pequeños: Por una cuestión de comodidad tanto propia como de los otros comensales. Si los niños se ponen algo pesados es más fácil gestionarlo si hay espacio.

·        Pedir opinión: Cuando se trata de comer con chavales, mejor consensuar la propuesta y que la elección sea compartida. A la hora de pedir, conviene tener en cuenta su opinión.

·        En caso de pataleta… las temidas perras con llantina incluida no son fáciles de gestionar, pero en caso de que se den en un restaurante mejor sacar fuera al niño, calmarlo y volver a entrar. Por solidaridad con los otros comensales y para evitar una situación tensa en público.

·        Horarios razonables: No se trata de comer a las 13 horas, pero tampoco de empezar a las 15.30.Los niños con hambre suelen ponerse algo impertinentes y eso puede suponer un mal comienzo de almuerzo.

·        Alternativas de ocio. Cuando los más pequeños acaban de comer y no se pueden levantar de la mesa, hay que tener plan B. Un cuaderno y unas pinturas o unas pegatinas pueden ocupar ese rato hasta que los mayores terminan de comer.

·        Negociación constante. Muchas veces las apetencias de mayores y niños no coinciden. Las ganas de comer fuera de los padres quizá no son las mismas que las de los hijos . Se les puede motivar acordando que después del restaurante serán ellos los que elijan que hacer –dentro de unos límites, claro-. Todo con tal de comer en paz.

Montserrat A

NIÑOFOBIA, A NEW CURRENT SOCIAL
When we go to a restaurant, or the beach or on vacation the first thing we look at is that there are no children nearby, noise, crying etc ... anything that might distort the pleasure that can produce that special moment which can only enjoy the weekends or one week a year if HOLIDAY is. But it is not an isolated case or situation, more and more people react the same way and ask other settings to enjoy. This is the topic of this post.

Take the family to the restaurant sometimes it means confronting gestures of suspicion, contempt success of other diners and even excuses by the service no table, although the room is half full.
Some properties do not even bother to hide and say it openly: the children are not welcome. "Due to the characteristics of the premises and to maintain a calm, please both babies and children are not included in your reservation. Thank you". So of course it reflected in some restaurant websites but when you are looking for hotels also applies the message. Already there are hotels where not allowed children. The adults-only tourism is booming and there is increasing demand not only among the British and German traditional market in this sector but also among Spaniards.

No niñofobia some, but certain precincts have specialized in a niche market. Just as there are gay naturists or hotels, there are also adults-only have 120 such establishments throughout Spain.
Lie arise websites specialized in this type of offer, proliferation of blogs covering the opposite demand, ie local family friendly where kids are welcome. "I think that customers are children, even more than parents. You go to the restaurant where your child feels comfortable and, if you find, families tend to be very loyal. We look site to make life easy: they have high chair, changing table, a cup with pencils ... "Although things are changing in recent years there is still a long way to go to match us with the rest of Europe, where the mentality is very different . In many European countries, restaurants, hotels and museums they are adapted to the kids, who have their tables, their space and their games they arrive. This is not an extra service but the usual offer. In Spain, still they dominate the narrow places, without changing tables and, of course, no recreational areas for the little ones. However, there are many sick parents attend these fast food places aspiring to find other places that offer healthier foods. In fact, the demand for restaurants rather quality. And so, I do not want to go only to families with parked children ghettoes where the poor saddled them a plate of tasteless pasta or fried frozen as children's menu. "

Tips for you do not get the food.
• Explanations and standards: Children must first tell where they will go and put clear rules. You can not improvise guidelines in the restaurant. And agree explain the consequences always positive to comply or not these rules: "if you eat it all, then we go to the park".

• Avoid small spaces: As a matter of comfort both own and the other diners. If the kids get something heavy is easier to manage if space permits.

• To obtain advice: When it comes to eating with kids, better agree on the proposal and that the choice be shared. When ordering, it should take into account their opinion.

• If the dreaded tantrum ... llantina included bitches are not easy to manage, but if they occur in a better restaurant take out the child, calm him down and re-enter. Solidarity with the other diners and to avoid a tense situation in public.
• Reasonable Schedule: It's not about eating at 13 hours, but not to start the 15.30.Los hungry children usually get something impertinent and that can be a bad start lunch.

• Leisure alternatives. When the little ones just eat and can not leave the table, you have to have plan B. A notebook and a few paintings or stickers can fill that time until the biggest finish eating.

• constant negotiation. Often the desires of adults and children do not match. The desire to eat outside parents maybe are not the same as those of children. They can motivate agreeing that after the restaurant will be they who choose to do-within limits, of course. Just to eat in peace.


Montserrat A