sábado, 1 de agosto de 2015

LIPASA: ENZIMA DIGESTIVA QUE NOS AYUDA A PERDER GRASA

No hace mucho hablamos de las enzimas en general pero hoy vamos a puntualizar en una importante aunque lo sean todas en el organismo humano. La lipasa.

La Lipasa es una enzima esencial para la digestión de sustancias grasosas (lípidos) ya sea en la dieta o como parte de un metabolismo humano normal.
El Dr. Howell, en su libro sobre nutrición de enzimas, lo dice muy claramente cuando escribe que la esperanza de vida de una persona está directamente relacionada con el agotamiento de su potencial enzimático. Y el uso de enzimas alimenticios reduce ese nivel de agotamiento y por lo tanto tiene como resultado una vida más larga, saludable y vital.
Las enzimas son proteínas que facilitan reacciones químicas en organismos vivos. De hecho, son necesarias para cada una de las reacciones químicas que tienen lugar en tu cuerpo. Todas tus células, órganos, huesos, músculos y tejidos están activados por enzimas.
Dicho esto , la lipasa es una enzima que pertenece al grupo de enzimas digestivas.  Es responsable de descomponer (hidrolizar) grasas para formar componentes más pequeños que puedan absorberse fácilmente a través de los intestinos.

Este proceso se da conforme la Lipasa funciona como catalizador durante la hidrólisis en la cual grasas y aceites sólidos se dividen en sus componentes produciendo monoglicéridos, diglicéridos, glicerol y ácidos grasos libres.

Esta enzima se produce principalmente en el páncreas excepto cuando hay enfermedades y desequilibrios digestivos como se expone más adelante. Mientras que cantidades excesivas de grasas de poca calidad en la dieta pueden ser las precursoras de padecimientos como enfermedades cardiacas, diabetes y cáncer, necesitamos tener algunas formas buenas de grasa para que cada célula y cada sistema de órganos en el cuerpo funcionen bien.

Al igual que nos preocuparnos por conseguir cantidades adecuadas de grasas saludables, debemos asegurarnos de tener buenas enzimas pancreáticas que puedan absorber esta grasa junto con muchos nutrientes solubles en agua como las vitaminas A, D, E, y K. Ese es el rol de la Lipasa. Sin esta enzima, nos quedamos con algunos de las típicas clases de malestares digestivos como la indigestión y el ardor estomacal.

La Lipasa no sólo nos ayuda a descomponer las grasas, evitando el sobrepeso y posiblemente hasta la obesidad, también tiene la habilidad de seguir todo el proceso digestivo e incrementar el valor nutricional de las grasas naturales que obtenemos de alimentos buenos y sanos. Esto es particularmente importante a la luz de que mucha gente consume menos de las cantidades óptimas de ácidos grasos esenciales y nutrientes solubles en agua, lo que significa que es más importante que nunca digerir y absorberlos lo más eficientemente posible. Además, los efectos comunes de la indigestión, como la hinchazón, el malestar abdominal y los gases que se dan al comer alimentos muy grasosos, pueden aliviarse.

Beneficios
Los beneficios de las enzimas digestivas se asocian principalmente con las actividades metabólicas.
Sirve para mantener las enzimas pancreáticas a niveles óptimos conforme envejecemos
·        Puede mejorar los síntomas de la enfermedad Celíaca
·        Puede mejorar síntomas comunes de la indigestión
·        Puede mejorar el estado nutricional general de quienes padecen fibrosis quística
·        Mejora la absorción de vitaminas y minerales de los alimentos que comemos
·        Apoya la digestión de grasas y el control del peso

Los alimentos con enzimas digestivas naturales.
Papaya
La papaya es una fuente natural de la enzima proteasa. La enzima presente en la pulpa de fruta de papaya es papaína. La papaína es también conocida como la limpieza de la enzima, ya que mejora la textura de la piel.
Sin embargo, comer demasiada papaya eleva el nivel de la papaína en el cuerpo que puede ser más perjudicial para el cuerpo. Los efectos secundarios pueden ser indigestión, náuseas, distensión abdominal y diarrea.
Kiwi
La presente enzima proteolítica en el kiwi es conocido como actinidina. Actúa como un catalizador para la digestión de proteínas. También puede causar diarrea y náuseas. Consumir sólo si no son sensibles a actinidina.

Una fruta madura o verdura recién cosechada contiene la mayor cantidad de enzimas digestivas que tendrá nunca. Solo un par de horas después de su recolecta, tiene lugar un deterioro significativo de la fruta. Si se cosecha una fruta que no está madura aún y se envía en frío a una tienda, tendrá menos del 10% de las enzimas que una fruta madura recién cosechada o verdura. Si se añade a esto las tierras sobre agotadas por la agricultura y carentes de minerales debido a la falta de tiempo entre sembrados de cosechas y falta de suficientes micro-organismos, que convierten los minerales disponibles a formas biodisponibles que pueden usar las plantas, el resultado final es cosechas que tienen mucho menos contenido nutriente y enzimas que las de hace décadas. Fuente: http://www.globalhealingcenter.net/  http://gordaodelgada.blogspot.com.es/

No hay que olvidar que para poder disfrutar de todas las enzimas que nos pueda proveer una alimento debe ser ingerido crudo ya que expuesto a una temperatura de 45ºC , la gran mayoría de ellas se destruyen, por tanto, vuelve a ser una gran idea utilizar batidos de verduras y frutas frescas para tomar entre horas. Es una solución saludable que además nos proporcionará probar cada dia un sabor diferente.

Montserrat A.