martes, 14 de julio de 2015

LOS ARBOLES ( TALADOS) NO DEJAN VER EL BOSQUE.

Algunos países están haciendo esfuerzos estimables para detener el ritmo de tala pero la superficie global de bosques sigue disminuyendo. Ahora, el cambio climático obliga, con urgencia, a darle la vuelta al proceso de desforestación reforzando las estrategias exitosas de recuperación y generalizándolas en todo el planeta.

Cierto que el ritmo de desforestación de las masas forestales parece haber disminuido y que en algunas partes se ha detenido, pero esto no basta. El problema es que, como ocurre en tantos otros aspectos del medioambiente, encontrar una solución global y sostenible es difícil por la diversidad y complejidad de los factores que concurren.
Obviamente el principal es el ser humano. Sin embargo, y a diferencia de épocas anteriores, las tecnologías agroforestales disponibles actualmente están en condiciones potenciales de arrasar por completo en unos meses unos ecosistemas que han tardado millones de años en formarse.

La extrema pobreza juega en contra de la naturaleza, ya que el desespero de la gente empuja a agotar hasta el último recurso disponible.  En 2004 el huracán Jane golpeó especialmente a la República Dominicana y a Haití. La mitad de la isla La Española que corresponde a la Republica Dominicana, es menos pobre que Haití,  y conserva la mayor parte del bosque tropical intacto. La otra mitad de la isla, la que pertenece a Haití, está desforestada en un 98%. “Una organización asistencial fundada por Estados Unidos, plantó numerosos árboles en Haití durante un período de dos décadas con el fin de reponer los que se habían perdido. Sin embargo,  casi todos volvieron a cortarse, en su mayor parte por personas que viven en la pobreza extrema, para quienes la fabricación de carbón es la única fuente de sustento”.

En el otro extremo del nivel económico de quienes empuñan el hacha se ubican las grandes corporaciones madereras mundiales, siempre ávidas de invertir en nuevas áreas forestales para aumentar sus beneficios. Paradójicamente encabezan esta práctica empresas de países como Finlandia, un ejemplo a seguir en campos como en la educación y la innovación pero desde luego no en éste.
Y entre ambos extremos, una amplísima y variada legión de furiosos cazadores de árboles. Desde los nativos que recurren a la tala para ampliar los terrenos de cultivo, a los especuladores de cuello blanco que recalifican terrenos; del implacable avance del cemento, hasta la actividad de las diversas industrias extractivas que operan en los bosques, o los destruyen para despejar el terreno. Sumémosles el acoso de incendios, tanto fortuitos como provocados por la mano del hombre, sin olvidar la progresión de nuevas plagas que se extienden al amparo de la globalización.

Ambientalistas, científicos, profesionales de la silvicultura y organizaciones públicas y privadas de todo el mundo y que operan en toda la Tierra, colaboran cada vez más con sectores que hasta ahora eran  reacios a implicarse en el combate por la preservación de los bosques. La combinación de movilizaciones, campañas de sensibilización de los consumidores y una constante actividad  en el seno de foros  internacionales y parlamentos, comienza a superar los ingentes obstáculos  y obteniendo logros reales.

El pasado mes de junio se publicaba un trabajo elaborado por el denominado Grupo de científicos Concienciados, en realidad un informe  destinado a la preparación del próximo congreso Mundial del clima, que se celebrará en Lima . El documento recoge las diversas estrategias seguidas y realza los esfuerzos exitosos de 17 países para reducir los procesos de desforestación tropical, entre ellos Brasil, México, El Salvador, costa rica y Guyana.
Destaca el caso de Brasil, el país que  pose mayor cantidad de selva tropical y que, en los últimos seis años ha reducido la desforestación en más de dos tercios gracias a una combinación de iniciativas para crear áreas protegidas en la Amazonia, moratorias sobre la compra de soja o carne producidas en tierras deforestadas y programas  internacionales que incentivan económicamente la recuperación de los bosques.
Desgraciadamente, el balance de África sigue siendo muy negativo, como en el caso de América latina y el Caribe en su conjunto.
En cuanto a los países desarrollados hay que tener en cuenta que a veces se contiene la desforestación a expensas de otras zonas del mundo. En la comunidad Autónoma de Cataluya, por ejemplo, y según datos recientes del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña, mientras que se producen al año 500000 metros cúbicos  de madera, el consumo asciende a dos millones de metros cúbicos.

Las razones para la protección de la masa forestal son obvias, están interrelacionadas y se retroalimentan. La masa forestal de la tierra es a pesar de todo todavía inmensa y en condiciones normales tiene capacidad de  absorber y retener inmensas cantidades de dióxido de carbono, de modo que los árboles son esenciales en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, las talas masivas y los incendios lo liberan a la atmósfera, en un proceso similar al que produce el uso de combustibles fósiles.

Otra razón es su capacidad de garantizar la biodiversidad; los bosques, especialmente los bosques primarios, y las selvas tropicales, son el escenario en el que viven miles de especies que sin ellos desaparecerían.
Además, millones de árboles suman miles de millones de hojas, que transpiran inmensas cantidades de agua, formando un vapor que acabará nutriendo de agua a las nubes. Esta lluvia resultante hará posible a su vez el desarrollo de los árboles, como de la vida en general. Un ciclo de signo contrario se observa cuando la desforestación impide que las raíces que  retienen la tierra cumplan su función, aumentando así la frecuencia de inundaciones y avalanchas y, en el mejor de los casos, ocasionando el empobrecimiento del suelo. Existen otras razones para el conservacionismo, incluyendo las que son de índole moral espiritual o estético, tan validas como las anteriores y en todo caso complementarias. “Tenderse en la noche bajo estas sequoias era como tenderse en un templo no construido por la mano del hombre, un templo más grandioso que el que ningún arquitecto podría, bajo ningún concepto, construir. Confío en la permanencia de estos bosques de árboles gigantes sencillamente porque sería una vergüenza para nuestra civilización dejar que desaparecieran . Son monumentos por sí mismos”.

En la década de 1990 la deforestación consumía anualmente 16 millones de hectáreas de bosque, lo que implicaba que era  responsable del 17% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Se calcula que en la actualidad es del 10%. Los niveles de dióxido de carbono atmosférico son los más alto desde, al menos, los últimos 200000 años.

Los países más pobres reprochan con frecuencia a los países ricos que mientras estos los han talado históricamente en sus procesos de desarrollo, pretenden que ellos los conserven. Como dijo  un ministro de un país sudamericano, ”somos como esos indigentes que piden limosna mientras están sentados en un baúl lleno de oro”. Pero mientras que las talas salvajes acaban por matar la gallina de los huevos de oro, a medio y largo plazo la conservación de los bosques y las selvas tropicales rinden más frutos y de manera sostenible. El turismo ecológico y la venta de servicio ambientales a las empresas farmacéuticas que practica Costa Rica son un buen ejemplo. Fuente: integral

Montserrat A


CUT DOWN TREES ,CANNOT SEE THE FOREST
Some countries are doing estimable efforts to stop the pace of logging but the global forest area continues to decline. Now, climate change forces, urgently, to turn the process of deforestation reinforcing successful recovery strategies and generalizing worldwide.

True, the rate of deforestation of forests seems to have diminished and in some parts has stopped, but this is not enough. The problem is that, as in so many other aspects of the environment, finding a comprehensive and sustainable solution is difficult because of the diversity and complexity of the factors behind.
Obviously the main thing is the human being. However, unlike previous times, agroforestry technologies currently available are potential conditions to raze completely within a few months ecosystems that have taken millions of years to form.

Extreme poverty plays against nature, as the despair of people pushing to exhaust every last resource available. In 2004 Hurricane Jane hit especially the Dominican Republic and Haiti. Half of the island of Spanish that corresponds to the Dominican Republic, is less poor than Haiti, and retains most intact tropical forest. The other half of the island, which belongs to Haiti is deforested by 98%. "A relief organization founded by the United States, planted numerous trees in Haiti for a period of two decades in order to replace those that were lost. However, almost all returned to cut, mostly by people living in extreme poverty, for whom the production of coal is the only source of livelihood. "

At the other end of the economic status of those who wield the ax timber large global corporations, always eager to invest in new forest areas to increase their profits lie. Paradoxically practice leading companies from countries like Finland, an example to follow in areas such as education and innovation, but certainly not in this one.
And in between, a wide and diverse legion of angry hunters trees. Since the natives who use logging to expand farmland, speculators white collar requalified land; the relentless advance of cement to the activity of the various extractive industries operating in forests, or destroyed to clear land. Add harassment fire, both accidental and caused by human hands, not to mention the progression of new pests that extend under globalization.

Environmentalists, scientists, forestry professionals and public and private organizations worldwide and operating in all the earth, increasingly collaborate with sectors that were previously reluctant to engage in the fight for the preservation of forests. The combination of mobilization, awareness campaigns for consumers and an ongoing activity within international forums and parliaments, begins to overcome huge obstacles and winning real gains.

Last June, a paper prepared by the so-called Group of scientists published Aware is actually a report for the preparation of the next World Climate Conference to be held in Lima. The document describes the various strategies followed and enhances the successful efforts of 17 countries to reduce tropical deforestation processes, including Brazil, Mexico, El Salvador, Costa Rica and Guyana.
It highlights the case of Brazil, the country that pose greater amount of rainforest and in the last six years has reduced deforestation in more than two-thirds through a combination of initiatives to create protected areas in the Amazon, moratoriums on purchase soy or meat produced on deforested land and international programs that encourage economic recovery of forests.
Unfortunately, the balance of Africa remains very negative, as in the case of Latin America and the Caribbean as a whole.
As for the developed countries must take into account that sometimes deforestation is contained at the expense of other areas of the world. In the Autonomous Community of Catalunya, for example, according to recent data from the Forest Technology Centre of Catalonia, while produced annually 500,000 cubic meters of wood, consumption amounts to two million cubic meters.

The reasons for the protection of forests is obvious, they are interrelated and feed. Forest land mass is nevertheless still huge and normally has the ability to absorb and retain massive amounts of carbon dioxide, so that trees are essential in the fight against climate change. However, the massive logging and fires release it to the atmosphere, similar to that produced using fossil fuels process.

Another reason is its ability to ensure biodiversity; forests, especially primary forests and rainforests, are the setting in which thousands of species live without them disappear.
In addition, millions of trees totaling billions of leaves that exude huge amounts of water, forming a vapor that eventually nourishing water clouds. This resulting rain in turn will enable the development of the trees, like life in general. A cycle of opposite sign is observed when deforestation prevents the roots hold the soil fulfill their function, thereby increasing the frequency of floods and landslides and in the best of cases, causing soil depletion. There are other reasons for conservatism, including those that are spiritual or aesthetic moral, as valid as above and around complementary case. "Lie at night under these sequoias it was like to lie in a temple not built by human hands, a great temple which no architect could, under any circumstances, build. I trust in the permanence of these forests of giant trees simply because it would be a shame to let disappear our civilization. They are monuments for themselves. "

In the 1990s deforestation consumed annually 16 million hectares of forest, which meant he was responsible for 17% of emissions of greenhouse gases. It is estimated that at present is 10%. The levels of atmospheric carbon dioxide are the highest since at least the past 200,000 years.

Poorer countries often accuse rich countries such as the historically have cut their development processes, are intended to preserve them. As a minister of a South American country, "we are like those poor people begging while sitting on a trunk full of gold," he said. But while logging wild eventually kill the goose that laid the golden eggs, medium and long-term conservation of forests and rainforests yield more fruits and sustainably. Ecotourism and the sale of environmental services pharmaceutical companies practicing Costa Rica are good examples. Source: Integral


Montserrat A