viernes, 31 de julio de 2015

ENZIMAS: LAS AUTENTICAS CATALIZADORAS. QUIZÁS LA CHISPA DE LA VIDA?

No podemos pasar por alto el papel que ejercen los enzimas en el organismo, la salud y el antienvejecimiento. Estas “Chispas de la vida”, como las definió uno de los mayores  especialistas en enzimas, son unas moléculas proteínicas energizadas.
Las enzimas son necesarias prácticamente para todas las actividades bioquímicas que se llevan a cabo en el organismo: la digestión de los alimentos, la estimulación del cerebro, el suministro de energía a las células, y la reparación de tejidos, órganos y células.
Aunque hubiera suficientes vitaminas, minerales, agua y demás nutrientes, la vida, tal como la conocemos, no sería posible sin enzimas.

Las enzimas actúan como catalizadores, es decir, su principal función es acelerar o retrasar los cientos de miles de reacciones químicas que se efectúan en el organismo y que controlan los procesos vitales. Si no fuera por esta acción catalítica, la mayor parte de esas reacciones serían demasiado lentas para sostener la vida. Las enzimas no se agotan en las reacciones que ellas mismas propician. Hay un tipo de enzima para cada función específica en el organismo. Su estructura química sólo le permite  a cada una iniciar una reacción en determinada sustancia, o en un grupo de sustancias químicas estrechamente relacionadas, pero no es otras.
Por ejemplo, las enzimas digestivas se encargan de descomponer las partículas de alimentos para que puedan almacenarse en el hígado o en los músculos. Otras transforman después esa energía almacenada en sustancias que el organismo utiliza en función de sus necesidades.
Así, el hierro se concentra en la sangre gracias a la acción de las enzimas; algunas enzimas de la sangre hacen que ésta coagule para que se produzca la cicatrización.

Una enzima puede convertir el fósforo dietético en hueso.
Además, promueven la oxidación de la glucosa para crear energía para las células. También protegen la sangre del material de desecho nocivo porque lo transforman en sustancias que el organismo puede eliminar sin dificultad.

Los expertos clasifican las enzimas en dos grupos: digestivas y metabólicas.
Las enzimas digestivas se secretan a lo largo del tracto gastrointestinal y descomponen los alimentos para que los nutrientes sean absorbidos en el torrente sanguíneo y utilizados en diversas funciones corporales. Existen tres categorías principales de enzimas digestivas: amilasa, proteasa y lipasa.

La amilasa,presente en la saliva y en los jugos pancreáticos e intestinales, degrada los carbohidratos. Hay una clase distinta de amilasa para cada tipo específico de azúcar. Por ejemplo, la lactasa degrada el azúcar de la leche (lactosa),;  la maltasa, el azúcar de la malta (maltosa); y la suerosa, el azúcar de caña y de remolacha (sacarosa).
La enzima proteasa, que se encuentra en los jugos estomacales, pancreáticos e intestinales, ayuda a digerir las proteínas. Y, finalmente, la lipasa, presente  tanto en los jugos estomacales  y pancreáticos como en las grasas de los alimentos, contribuye a la digestión de las grasas.
Las enzimas metabólicas catalizan las diversas reacciones químicas llevadas a cabo en el interior de las células, como la producción de energía y la desintoxicación. Estas enzimas dirigen todos los órganos, tejidos y células del organismo; son los obreros que construyen el organismo a partir de las proteínas, los carbohidratos y las grasas.
Las enzimas metabólicas se encuentran en la sangre, los órganos y los tejidos. Cada tejido del organismo posee un conjunto específico de enzimas metabólicas. Dos enzimas metabólicas de inmensa importancia son el superóxido dismutasa (SOD) y su compañera, la catalasa. El SOD es un antioxidante que protege a las células atacando a un radical libre común, el superóxido (el superóxido dismutasa se está haciendo famoso como antioxidante).
La catalasa degrada el peróxido de hidrógeno, un producto metabólico de desecho, y libera oxígeno para que lo utilice el organismo.
Aunque el organismo produce enzimas, también las pude obtener en los alimentos. Sin embargo, las enzimas son extremadamente sensibles al calor.  Incluso una temperatura moderada (48ªC o más) destruye gran parte de las enzimas de los alimentos, que deben comerse crudos para obtenerlas. Sólo así, o tomando enzimas en suplemento, se evita que se agoten las enzimas propias del organismo, con lo que se reduce el estrés al cual está sometido el cuerpo.
Por ejemplo, el aguacate, la papaya, la piña, el plátano y el mango son frutas con alto contenido de enzimas. Los brotes de semillas germinadas constituyen la fuente más rica. La papaya verde y la piña son magníficas fuentes de enzimas.
La lipasa, una enzima que degrada las grasas, se encuentra en muchos alimentos grasos. De hecho, la grasa de los alimentos que sólo se expone a la lipasa pancreática ( la que produce el organismo) en los intestinos no se digiere igual de bien que la grasa que primero se somete a la acción de la lipasa de los alimentos en el estómago. La lipasa del páncreas digiere la grasa en un medio altamente alcalino , mientras que la lipasa de la grasa de los alimentos actúa en un medio más ácido (el estómago).
El superóxido dismutasa (SOD) se presenta de manera natural en diversos alimentos, como la hierba de cebada, bróquil, col de Bruselas, col, hierba de trigo y verduras de hoja verde.

Los científicos han demostrado que a medida que envejecemos disminuye la capacidad de nuestro organismo de producir enzimas. Además, se vuelve más difícil la absorción de los nutrientes, se acelera la degeneración de los tejidos y aumentan las enfermedades crónicas.
La ingesta de enzimas en suplemento nos garantiza que seguiremos aprovechando todos los nutrientes de los alimentos que consumimos.

Enzimas en casa
Nosotros mismos podemos preparar nuestras propias enzimas digestivas. Basta con dejar secar semillas de papaya y sazonar los alimentos con ellas tras molerlas con un molinillo de pimienta. Les añaden un sabor parecido a la pimienta.

Enzimas en forma de suplementos
Muchas de las enzimas que se comercializan son enzimas digestivas procedentes de diversas fuentes naturales, porque lo científicos no han conseguido fabricar enzimas sintéticas. La mayor parte de los productos enzimáticos provienen de enzimas animales, como pancreatina y pepsina, que ayudan a digerir los alimentos cuando han llegado a la parte inferior del estómago y el tracto intestinal. Algunos laboratorios fabrican suplementos utilizando enzimas extraídas del aspergillus, una clase de hongo, que inician su tarea predigestiva en la parte superior del estómago. Todos esos productos se utilizan básicamente para ayudar en la digestión de los alimentos y la absorción de los nutrientes, en especial de las proteínas. Existen diferentes enzimas proteolíticas que se encuentran en suplementos: pepsina,  tripsina, renina, pancreatina y quimotripsina.
Las enzimas antioxidantes superóxido dismutasa (SOD) y catalasa se comercializan en forma de suplemento dietético.
En herbodietéticas, parafarmacia y tiendas especializadas se venden enzimas en tabletas, cápsulas, polvos y líquidos, y pueden combinarse o tomarse individualmente. Es muy conveniente que cualquier suplemento enzimático que se tome tenga todos los grupos enzimáticos principales: amilasa, proteasa y lipasa. Las enzimas digestivas se deben tomar después de las comidas, a menos que se esté consumiendo alimentos procesados y /o cocidos, en cuyo caso es preferible tomarlas durante las comidas. Fuente: integral

Montserrat A


ENZYMES AUTHENTIC CATALYSTS. PERHAPS AS LUCK WOULD HAVE IT?
We can not overlook the role played enzymes in the body, health and aging. These "sparks of life", defined as one of the leading specialists in enzymes, protein molecules are energized about.
Enzymes are needed for virtually all biochemical activities taking place in the body: the food digestion, stimulation of the brain, the power supply to the cells, and repair of tissues, organs and cells.
Although there was enough vitamins, minerals, water and other nutrients, life as we know it would not be possible without enzymes.

The enzymes act as catalysts, ie, its main function is to accelerate or delay the hundreds of thousands of chemical reactions that take place in the body and that control life processes. If it were not for this catalytic action, most of these reactions would be too slow to sustain life. Enzymes are not exhausted in the reactions themselves conducive. One type of enzyme for each specific function in the body. Its chemical structure only allows each initiate a reaction in particular substance, or a group of closely related chemicals, but not others.
For example, digestive enzymes are responsible for breaking down food particles so they can be stored in the liver or muscles. Other then that transform energy stored in substances that the body uses depending on your needs.
Thus, the iron is concentrated in the blood through the action of enzymes; some enzymes of the blood clot makes it so that healing occurs.

An enzyme can convert dietary phosphorus in bone.
They also promote the oxidation of glucose to create energy for cells. They also protect the blood of harmful waste material because transformed into substances that the body can be removed without difficulty.

Experts enzymes classified in two groups: digestive and metabolic.
Digestive enzymes are secreted along the gastrointestinal tract and break down food so that nutrients are absorbed into the bloodstream and used in various bodily functions. There are three main categories of digestive enzymes: amylase, protease and lipase.

Amylase present in the saliva and pancreatic and intestinal juices, degrades carbohydrates. There is a different kind of amylase for each specific type of sugar. For example, lactase degrades the milk sugar (lactose) ,; maltase, malt sugar (maltose); and suerosa, sugar cane and beet sugar (sucrose).
The enzyme protease, which is in the stomach, pancreatic and intestinal juices, helps digest proteins. And finally, lipase present in both the stomach and pancreatic juices and fats from food contributes to the digestion of fats.
Metabolic enzymes catalyzing various chemical reactions performed inside the cells as energy production and detoxification. These enzymes run all organs, tissues and cells of the body; They are the workers who build the body from proteins, carbohydrates and fats.
Metabolic enzymes are found in the blood, organs and tissues. Each body tissue has a specific set of metabolic enzymes. Two immensely important metabolic enzymes are superoxide dismutase (SOD) and his partner, catalase. SOD is an antioxidant that protects cells attacking a common free radical, superoxide (superoxide dismutase is becoming known as an antioxidant).
Catalase degrades hydrogen peroxide, a metabolic waste product, and releases oxygen for use by the body.
Although the body produces enzymes, also I could get in food. However, enzymes are extremely sensitive to heat. Even a moderate temperature (48ªC or more) destroys much of the food enzyme, which should be eaten raw to get them. Only then taking enzymes or supplement prevents the body's own enzymes are depleted, so the stress to which the body is subjected is reduced.
For example, avocado, papaya, pineapple, banana and mango fruits are high in enzymes. Outbreaks of sprouts are the richest source. The green papaya and pineapple are great sources of enzymes.
Lipase, an enzyme that breaks down fats, found in many fatty foods. In fact, the dietary fat that pancreatic lipase is only exposed (which produces the body) in the intestines is not digested as good as the fat is first subjected to the action of lipase food in stomach. Pancreatic lipase digests fat in a highly alkaline medium, whereas the lipase fat food acts in a (stomach) more acidic medium.
The superoxide dismutase (SOD) occurs naturally in many foods such as barley grass, Broquil, Brussels sprouts, cabbage, wheatgrass and leafy greens.

Scientists have shown that as we age decreases the ability of our body to produce enzymes. In addition, it becomes more difficult absorption of nutrients, tissue degeneration is accelerated and chronic diseases increase.
The enzymes in supplement intake guarantee that we will continue using all the nutrients from the food we eat.

Enzymes home
We ourselves can prepare our own digestive enzymes. Simply let dry papaya seeds and seasoning food with them after grinding them with a pepper grinder. They add a peppery flavor.

Enzymes as supplements
Many of the enzymes marketed are digestive enzymes from various natural sources, because scientists have failed to make synthetic enzymes. Most enzyme products derived from animal enzymes such as pancreatin and pepsin, which help digest food when they have reached the bottom of the stomach and intestinal tract. Some laboratories supplements manufactured using enzymes extracted from aspergillus, a type of fungus, which begin their pre-digestive task in the upper stomach. All these products are used primarily to assist in food digestion and absorption of nutrients, particularly proteins. Different proteolytic enzymes found in supplements: pepsin, trypsin, renin, chymotrypsin and pancreatin.
Antioxidant enzymes superoxide dismutase (SOD) and catalase is marketed as a dietary supplement.
In herbodietéticas, drugstore and specialty stores enzymes are sold in tablets, capsules, powders and liquids, and can be combined or individually. It is fitting that any enzyme supplement that you take has all the major enzyme groups: amylase, protease and lipase. Digestive enzymes should be taken after meals, unless you are eating processed and / or cooked food, in which case it is preferable to take them during meals. Source: Integral

Montserrat A