domingo, 14 de junio de 2015

EL CEREBRO SERA EL REFLEJO DE LO QUE COMA

Dietas ricas en frutas, verduras, granos enteros, nueces, aceite de oliva, leguminosas, pollo y pescado ayudan a retrasar el envejecimiento mental.

Todo indica que el secreto de la juventud  cerebral, como en tantos otros campos de la vida, también está en la buena alimentación. En eso coinciden dos recientes estudios. El primero de ellos, publicado en la revista Neurology, les hizo seguimiento a 28.000 adultos mayores de más de 40 países.

La investigación concluyó que aquellos que seguían una alimentación equilibrada tenían un 20% menos de posibilidades de sufrir un deterioro de la memoria, la atención y otras funciones cerebrales en los cinco años siguientes.

Los participantes del estudio con mejores resultados reforzaron básicamente la dieta de frutas y  verduras ( sobretodo moras y hojas ), granos enteros, nueces, aceite de oliva , leguminosas, pollo y pescado, y evitaron la carne roja, quesos, mantequilla, dulces y comida frita.
La segunda publicación fue hecha en Jama Internal Medicine, cuyo principal hallazgo fue que la dieta mediterránea, muy especialmente el aceite de oliva y las nueces, preservan la función cognitiva en personas mayores sanas.

Para el ejercicio fueron seleccionadas 115 personas a quienes se les dio un suplemento de un litro por semana de aceite de oliva extra y 147 tomaron una ración de 30 gr diaria de una mezcla de nueces, avellanas y almendras.

A otros 145 participantes les recomendaron disminuir el contenido de grasa de su alimentación. Las personas que tomaron la dieta mediterránea reforzada tenían una mejor capacidad cognitiva , los que consumieron frutos secos preservaron mejor la memoria y los que tomaron aceite de oliva lograron mejor función ejecutiva, es decir, más rápidos en sus tareas .

Carlos Cano, geriatra del Hospital San Ignacio, dice que definitivamente la mala alimentación es un factor asociado a problemas mentales como la demencia y se ve con mayor frecuencia en personas con desnutrición.

“Acabamos de hacer un estudio en Bogota en el que encontramos que un 30% de adultos mayores de la capital están en riesgo de malnutrición, que incluye desnutrición y obesidad”, explica Cano. Este estudio, recientemente publicado en Journal of Aging and Health,  demostró que existe una alta asociación entre la mala nutrición y los problemas cognitivos y deterioros  funcionales así como de los síntomas depresivos.
Esta información es muy importante como el paso inicial hacia medidas de aplicación y normas de política pública que pueden mejorar la calidad de vida en las personas mayores”, sugiere el trabajo.

El geriatra se declara defensor de la dieta mediterránea, dado que varios estudios y análisis han demostrado, además de los beneficios mentales mencionados, que reduce el riesgo de desarrollo  de algunos tiempos  de cáncer, de enfermedades cardiovasculares y de la diabetes.
La recomendación del especialista es que este régimen alimentario se incorpore toda la vida y no solamente cuando las personas se acercan a la vejez; a su juicio, es una tendencia de la que se habla cada vez más en el país.

“Deberíamos incorporar la dieta mediterránea a la colombiana, aumentando las proteínas blancas y leguminosas, y reduciendo el consumo de harinas. Por ejemplo: más pescado, huevos,, fríjoles y lentejas”, agregó Cano.

Por su parte, Leonardo Palacios, profesor de neurología de la Universidad del Rosario, dice que,  además de una dieta saludable, las personas deberían hacer alguna actividad física, dormir bien y vivir en un entorno agradable.

“El mayor valor de estos estudios es que nos ratifica que desde lo preventivo es mucho lo que se puede hacer para llegar mejor a la vejez, porque los efectos de estas dietas no se han podido demostrar cuando las personas tienen enfermedades ya instauradas”, agregó el neurólogo.

Desde el punto de vista neurológico, Palacios explica que, por lo general, después de los 55 años las funciones cognitivas e intelectuales tienden a declinar, con diferencias en la memoria a corto plazo y el tiempo en resolver  situaciones.
“la velocidad de la conducción entre unas neuronas y otras disminuye y el tamaño del cerebro también tiende a contraerse un poco por una menor cantidad de agua”, agrega.

Para concluir, Iván Darío Escobar médico internista, endocrinólogo, director del Instituto de diabetes y endocrinológica, dice que nuestro disco duro requiere ácidos grasos y sustancias esenciales que si se encuentran de forma insuficiente van a provocar un mal trabajo del mismo. Fuente: El Tiempo 20 de mayo.

Montserrat A


BRAIN WILL REFLECT  WHAT YOU EAT
Diets rich in fruits, vegetables, whole grains, nuts, olive oil, legumes, chicken and fish help slow mental aging.

Everything indicates that the secret of youth brain, as in many other areas of life, is also on good nutrition. In two recent studies that match. The first one, published in the journal Neurology, was followed up to 28,000 adults over 40 countries.

The research found that those who ate a balanced diet were 20% less likely to suffer a decline in memory, attention, and other brain functions in the next five years.

Study participants with better results basically reinforced the diet of fruits and vegetables (especially berries and leaves), whole grains, nuts, olive oil, legumes, poultry and fish, and avoided red meat, cheese, butter, candy and food fried.
The second publication was made in Jama Internal Medicine, whose main finding was that the Mediterranean diet, especially olive oil and nuts, preserved cognitive function in healthy older people.

For the year were selected 115 people who were given a supplement of one liter per week of extra virgin olive oil and 147 took a daily ration of 30 g of a mixture of walnuts, hazelnuts and almonds.

The other 145 participants recommended them to reduce the fat content of their diet. People taking the Mediterranean diet had a better enhanced cognitive ability, those who consumed nuts best preserved the memory and those taking olive oil did better executive function, that is, faster in their tasks.

Carlos Cano, a geriatrician at the Hospital San Ignacio, says poor diet is definitely a factor associated with mental problems such as dementia and is seen most often in people with malnutrition.

"We just did a study in Bogota where we find that 30% of adults over the capital are at risk of malnutrition, including undernutrition and obesity," Cano said. This study, published recently in the Journal of Aging and Health, showed that there is a strong association between poor nutrition and cognitive and functional impairment and depressive symptoms.
This information is very important as the initial step towards implementing measures and public policy rules that can improve the quality of life in older people, "suggests job.

The geriatrician defender of the Mediterranean diet is declared, as several studies and analyzes have, besides those mentioned mental benefits, which reduces the risk of developing certain times of cancer, cardiovascular disease and diabetes demonstrated.
The recommendation of the specialist is that this diet is incorporated lifetime and not only when people approach old age; in his view, it is a trend that is increasingly spoken in the country.

"We should incorporate the Colombian Mediterranean diet, increasing white proteins and legumes, and reducing the consumption of flour. For example: more fish, eggs, beans and lentils ,, "said Cano.

For his part, Leonardo Palacios, professor of neurology at the University of Rosario, said that in addition to a healthy diet, people should do some physical activity, sleep and live in a pleasant environment.

"The greatest value of these studies is that confirms us that from the preventive is much that can be done to better reach old age, because the effects of these diets have not been able to show when people are already in place disease," he added neurologist.

From a neurological point of view, Palacios explained that, usually after age 55 cognitive and intellectual functions tend to decline, with differences in short-term memory and time to resolve situations.
"The speed of conduction between a neuron and other decreases and brain size also tends to shrink slightly lower amount of water," he adds.

To conclude, Ivan Dario Escobar internist, endocrinologist, director of the Institute of Diabetes and Endocrinology, says our hard disk requires fatty acids and essential substances if they are insufficiently will generate a bad job of it. Source: Weather May 20.


Montserrat A