martes, 26 de mayo de 2015

¿HAY QUE CAMBIAR LO QUE FUNCIONA?

Podemos escuchar la expresión “si funciona, no lo toques”
muy a menudo. Mucha gente la repite como si fuera un mantra: “si funciona, no lo cambies”, afirman de forma convencida. Es una frase que pertenece al ámbito del llamado sentido común, ¿Cómo vamos a cambiar algo que va bien y que funciona? Parece lógico no hacerlo.

Pero la vida, muchas veces, no tiene nada de lógica. De hecho, las grandes innovaciones surgen del absurdo, de replantear creativamente una convención. Por ejemplo, hasta hace poco la mayoría de los teléfonos móviles tenían teclas mecánicas. Alguien en Apple pensó que si la mitad del teléfono estaba ocupado por el teclado, se impedía que la pantalla fuera mayor.

Por tanto , la solución creativa se basó en algo a priori absurdo: eliminar lo que funcionaba; es decir, eliminar el teclado mecánico y sustituirlo por teclado digital.
Innovar es cambiar. Pero no es cambiar por cambiar. Lo que funciona ahora mismo seguramente seguirá funcionando un tiempo. Pero ¿Cuánto? No lo sabemos. Vivimos en una sociedad tan líquida y sinuosa, que cada vez es más difícil saber lo que pasará mañana.

Por esa razón es importante empezar a pensar en cambiar lo que funciona. Si no lo hacemos, alguien lo acabará haciendo por nosotros. Pasó con la fotografía, con las máquinas de escribir y con muchas cosas más: lo que parecía que funcionaría para siempre de repente dejó de hacerlo. Para evitarlo, hay que cambiar nuestra forma habitual de ver las cosas. Si algo funciona, tarde o temprano tendremos que cambiarlo.

Las elecciones en muchos países, especialmente europeos, nos dan algunas pistas de cómo es posible que evolucione la política en el futuro. Es posible que, en menos tiempo del que parece, la política cambie de forma bastante radical. ¿Están los grandes partidos de todo el mundo preparados para reinventarse? No solo hay que innovar en Google, en Cirque du Soleil o Facebok. También hay que hacerlo en la administración pública, en la justicia, en los partidos políticos. Todos tenemos el deber de reinventarnos en momentos en los que lo peor que puede pasar es quedarnos quietos y no hacer nada. Innovar no tiene que ver solamente con la tecnología . Implica audacia, riesgo, aventura, superación de barreras, inconformismo y muchas cosas más.

Pero si en las empresas todavía impera el “no toques lo que todavía funciona”, nos va a ir, francamente, mal. A tiempos líquidos, liderazgos líquidos. Atreverse a cambiar lo que funciona no es un lujo ni un salto mortal innecesario: es absolutamente imprescindible si queremos que la innovación deje de ser una utopía y se convierta en una realidad.

Montserrat A


DO I NEED TO CHANGE WHAT WORKS?
We can hear the expression "if it works, do not touch it" very often. Many people repeat like a mantra: "If it works, do not change," they say so convinced. It's a phrase that belongs in the so-called common sense, how can we change something that is good and it works? It seems logical not.

But life often has nothing of logic. In fact, major innovations are the absurd, to creatively rethink a convention. For example, until recently most mobile phones have mechanical keys. Someone at Apple thought that if half the phone was occupied by the keyboard, the screen is prevented is greater.

Therefore, the creative solution based on something absurd priori: eliminate what worked; ie, remove and replace mechanical keyboard digital keyboard.
Innovation is changing. But it is not change for change. What works now probably it will run for a while. But how much? We do not know. We live in a society as liquid and sinuous, which is increasingly difficult to know what will happen tomorrow.

For that reason it is important to start thinking about changing what works. If we do not, someone will end up doing for us. It happened to photography, typewriters and a lot more: what seemed to run forever suddenly stopped. To avoid this, we must change our usual way of seeing things. If something works, sooner or later we will have to change.

The elections in many countries, especially European, give us some clues as to how it may evolve in the future policy. It is possible that in less time than it seems, political change quite radically. Are the major parties around the world prepared to reinvent itself? Not only must innovate Google in Cirque du Soleil or Facebok. Also must be done in public administration, justice, in political parties. We all have a duty to reinvent ourselves at a time when the worst thing that can happen is to stand by and do nothing. Innovation is not about technology alone. It means boldness, risk, adventure, overcoming barriers, nonconformity and much more.

But if companies still prevails "do not touch what still works," we will go, frankly, wrong. A liquid times, liquid leadership. Dare to change what works is not a luxury or a somersault unnecessary: ​​it is absolutely essential if we want innovation longer a utopia become a reality.


Montserrat A