miércoles, 4 de marzo de 2015

LA HIDRATACIÓN

Hay que considerar que el aporte hídrico diario total está constituido por todo lo que contiene agua: caldos vegetales, sopas, zumos, licuados, té , infusiones y alimentos como la fruta y la verduras fresca.

Nuestro organismo está compuesto por agua, el 60%. Este porcentaje va disminuyendo conforme nos hacemos mayores.
En el cuerpo, el agua se divide en tres compartimentos: el interior de las células, donde se halla la mayor cantidad, el exterior y los vasos sanguíneos.
En su composición, encontramos numerosos electrolitos, es decir, minerales cuyo equilibrio intra y extra celular es fundamental para el estado de salud.

El doctor austriaco Alfred Pischinger denominó el líquido que rodea las células matriz extracelular, y relacionó el origen de muchas enfermedades degenerativas con la acidificación provocada por la acumulación de sustancias  de desecho en este medio. Una matriz extracelular, y relacionó el origen de muchas enfermedades degenerativas con la acidificación provocada por la acumulación de sustancias de desecho en este medio. Una matriz extracelular sobrecargada de tóxicos dificulta el paso de nutrientes y oxígeno al interior de las células, impidiendo su correcto funcionamiento.
De ahí la importancia de mantener en buen estado nuestros órganos : hígado, riñones, pulmones, piel, intestinos y sistema linfático.
El medio por el que se eliminan dichos residuos es también acuoso: orina, heces, sudor y vapor de agua por medio de la respiración. En esencia, se trata de “cambiar el agua sucia por agua limpia” a través de una correcta y adecuada hidratación.

Los requerimientos reales varían en cada persona, ya que están condicionados por  factores como la edad, el estado de salud, la actividad física, la alimentación, las condiciones ambientales, el metabolismo y la constitución individual. Hay que considerar que el aporte hídrico diario total está constituido por todo lo que contiene agua: caldos vegetales, sopas, zumos, licuados, té, infusiones y alimentos como la fruta y la verdura fresca.
Las personas que orinan inmediatamente poco después de beber y tienen la sensación de eliminar la misma cantidad de líquido que deben, no deberían excederse con la ingesta de líquidos, puesto que esta condición denota una debilidad en su metabolización, y un exceso de agua podría incluso ser perjudicial, al sobrecargar inútilmente a los riñones.

Lo ideal es tomar líquidos en pequeños sorbos durante el día. Se recomienda evitar beber durante las comidas, ya que de esta manera se diluyen los jugos gástricos. Lo más adecuado es empezar las comidas con un caldo vegetal o terminarlas con una infusión, siempre en cantidad moderada. También se desaconseja beber durante la digestión. Asimismo, es saludable tomar bebidas calientes o a temperatura ambiente y evitar las frías, ya que pueden alterar las funciones digestivas y la correcta metabolización.

Podemos considerar el agua de mar como el medio ancestral que ha originado a todos los seres vivos. De hecho, su composición electrolítica es la misma del plasma sanguíneo, con la excepción del sodio . René Quinton, focalizó su interés en descubrir las virtudes terapéuticas del agua de mar para el organismo.
Con sólo tomar agua de mar isotónica por vía oral, nuestro medio interno se alcaliniza, el organismo se activa para volver a su estado de salud originario y potencia sus defensas ante las enfermedades.

El agua de mar se utiliza con éxito como coadyuvante en dietas de adelgazamiento y depurativas, y en tratamiento de diversas enfermedades como la fibromialgia; alergias, reumatismo, artrosis…

Antes de tomar agua de mar es recomendable isotonizarla. Rebajarla con agua normal es especialmente importante para las personas con hipertensión o las que siguen una dieta baja en sodio. Las personas con enfermedades renales deben consultar con su médico antes de tomarla.
En las dietas depurativas, se puede tomar un vaso una hora antes de cada comida. Como mantenimiento, será suficiente un vaso al día, preferiblemente en ayunas.

En general se recomienda dedicarle un fin de semana, para no tener compromisos de trabajo y poderlas combinar con paseos al aire libre, meditación, yoga o simplemente descanso.
Durante estos días limitaremos el aporte calórico habitual y aumentaremos la ingesta de líquidos.
Evitaremos comidas que requieran esfuerzo digestivo, como por ejemplo los alimentos grasos, o los que dejan más residuos, como los que están compuestos por un alto porcentaje de proteínas, y por supuesto cualquier alimento de origen animal. Este tipo de dieta sólo se deberá seguir durante un par de días ya que no es una dieta equilibrada.

En caso de que queramos aprovechar para vaciar completamente los intestinos de residuos fecales, podemos tomar un vaso de agua de mar hipertónica, zumo de aloe vera o extractos de plantas que tengan una acción laxante suave.
Antes de emprender estos dos días de depuración, es importante considerar la estación del año para elegir correctamente los alimentos y preparados que nos ayuden a adaptarnos a la temperatura exterior.
Por esta razón durante el invierno tendrán que predominar verduras de raíces, como nabo, cebolla y remolacha y especias caloríficas como la canela y el jengibre. En cambio durante el verano será conveniente consumir frutas, ensaladas y alimentos frescos en general.
Para realizarlas exponemos a continuación tres posibilidades que deberán adaptarse a cada persona y circunstancias:
1.      Dos días de semi ayuno a base de líquidos. Esta es la forma más potente de limpieza, especialmente si se acompaña con enemas. En este caso debemos reducir al máximo de actividad física y dedicarnos al descanso.
2.      El primer día se hará un semi ayuno y el segundo día una dieta depurativa. Esta combinación es ideal para quienes realizan un ayuno o semi ayuno por primera vez.
3.      Dos días de dieta depurativa. Esta modalidad es más recomendable para quienes no han realizado nunca un ayuno, o bien no lo toleran , o tienen que permanecer activos.


DIETA DEPURATIVA PARA INVIERNO
·        En ayunas: Tomar un vaso de agua tibia con verde de trigo, una pizca de pimienta negra, cúrcuma y jengibre en polvo.
·        Desayuno: Leche de avena templada con copos de avena, compota de manzana y canela.
·        Media mañana: infusión de salvia. Manzana al horno.
·        Comida: caldo vegetal con jengibre, miso y algas. Arroz integral con hojas de kale al vapor.
·        Merienda: infusión de diente de león.
·        Cena: Puré de calabacín, nabo, cebolla tierna y coliflor. Brócoli al vapor con semillas de sésamo negro.
Semi ayuno para invierno
·        En ayunas: tomar una infusión de salvia, lavanda, semillas de hinojo, malvavisco y diente de león.
·        Desayuno: leche de avena templada.
·        Media mañana: infusión de salvia.
·        Comida: Caldo vegetal con jengibre, miso y algas. Licuado de hojas de kale, remolacha y zanahoria.
·        Merienda: infusión de manzanilla amarga.
·        Cena: caldo de cebolla y tomillo.

Dieta depurativa para verano
·        Durante el día: tomar un litro y medio de agua de mar isotónica.
·        En ayunas: tomar un vaso de agua con el zumo de medio limón
·        Desayuno: Té verde con menta. Pan de centeno con aguacate. Gelatina de agar-agar con zumo de manzana.
·        Media mañana: Batido con agua, papaya y ciruelas pasas.
·        Comida: Ensalada de diente de león, rúcula, endibia, remolacha, zanahoria y germinados La ensalada se puede acompañar con dos galletas de arroz integral hinchado. Sopa de melón.
·        Merienda: licuado de manzana, zanahoria, limón y una cucharada sopera de verde de trigo.
·        Cena: Gazpacho con trocitos de cebolla, pepino y tomate frescos.

Semi ayuno para verano
·        Durante el día: tomar por lo menos un litro y medio de agua de mar isotónica.
·        En ayunas: tomar un vaso de agua de coco con verde de trigo
·        Media mañana: zumo de pomelo y naranja
·        Comida: sopa de sandía y pepino
·        Merienda: limonada
·        Cena : licuado de manzana, apio y zanahoria.

Fuente: cocina vegetariana.

Montserrat A