sábado, 10 de enero de 2015

EL KRILL: TANTO EN TAN POCO

El krill es un pequeño crustáceo  que vive en las frías aguas del Océano Antártico. En el ecosistema, este diminuto camarón forma parte de uno de los últimos eslabones de la cadena alimentaria. Es el  alimento básico de los grandes cetáceos, focas y pingüinos y se nutre de plancton. El Krill vive en grupos que pueden alcanzar los 30000 ejemplares por metro cúbico y se caracteriza por llevar en su interior un fotóforo, órgano que le proporciona luminiscencia.
El aceite que se extrae de su cola está compuesto mayoritariamente de ácidos grasos omega 3 (EPA y DHA), astaxantina y vitaminas A, D, E y colina.

Los omega 3 son ácidos grasos esenciales, nuestro organismo no puede producirlos, por tanto se tienen que introducir a través de la dieta. Estos lípidos cumplen numerosas funciones fisiológicas.
Forman parte de la vaina de mielina, estructura que permite la trasmisión de las señales nerviosas. Ayudan a retrasar el deterioro en enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o la esclerosis múltiple. Se ha demostrado su eficacia en el trastorno del déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños. Para el correcto desarrollo neurológico del bebé es importante un aporte extra de estas grasas durante el embarazo y la lactancia. Respecto al sistema cardiovascular son muchos los beneficios que los omega 3 aportan: reducen la hipertensión, fluidifican la sangre evitando la formación de trombos y ayudan a bajar colesterol, triglicéridos y transaminasas.
Su acción antiinflamatoria es de gran utilidad en el tratamiento de enfermedades como el Chron, artritis reumática, colitis y psoriasis, entre otras.

El aceite de krill tiene varias ventajas respecto a los omega 3 procedentes de otros pescados:
·         Las grasas polinsaturadas como los omega 3, son inestables y fácilmente oxidables. En el krill encontramos la ya citada astaxantina, pigmento que le confiere su característico color anaranjado y protege sus grasas. Tienen una acción antioxidante 10 veces superior a la de otros carotenoides y 65 veces más que la vitamina C. Asimismo  protege al organismo del estrés oxidativo. Es especialmente beneficiosa para la vista, tonifica el sistema inmunitario, es antiinflamatoria, anticancerígena y protege la piel de los rayos ultravioleta.
·         Los ácidos  grasos del krill se presentan en forma de fosfolípidos, mucho más biodisponibles respecto a los triglicéridos de los aceites de otros pescados.
·         Hoy en día, a causa de la contaminación ambiental, en los mares se encuentran metales pesados como el mercurio, el cadmio y el plomo. Estas partículas nocivas se almacenan en el tejido graso de sus habitantes. Por la ley natural del “pez grande se come al chico”, los peces de mayor tamaño como los atunes son los que más metales pesados acumulan. Aunque los aceites de pescado que encontramos en el mercado están sometidos a un proceso de depuración, algo siempre queda. El krill , al ser el más pequeño de todos, nos garantiza menor contaminación.
·         El aceite dekrill contiene pequeñas cantidades de omega 6 y 9, que optimizan su absorción.

Dosis y precauciones
El aceite de krill se comercializa generalmente en perlas. La dosis mínima de mantenimiento es de 500mg  diarios, que puede llegar hasta 4g/día, según el caso y siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud. Se recomienda tomar las perlas con las comidas para mejorar su asimilación y evitar que repita.
En caso de intervención quirúrgica se debe suspender la suplementación con aceite de krill dos semanas antes y dos después de la operación para evitar el riesgo de hemorragias. Los pacientes que toman fármacos antihipertensivos, anticoagulantes y los que padecen enfermedades hepáticas deben consultar a su médico antes de tomar el aceite de krill. Las personas alérgicas al marisco o a los crustáceos deben evitar su uso.

Montserrat A


KRILL: so far so
Krill is a small crustacean that lives in the cold waters of the Southern Ocean. Ecosystem, this tiny shrimp is part of one of the last links in the food chain. It is the staple food of the great whales, seals and penguins and feeds on plankton. The Krill live in groups that can reach 30,000 copies per cubic meter and is characterized by carrying within it a headlight, a body that provides luminescence.
The oil extracted from its tail is composed mainly of omega 3 fatty acids (EPA and DHA), astaxanthin and vitamins A, D, E and choline.

Omega-3s are essential fatty acids our body can not produce them, so you have to enter through the diet. These lipids fulfill numerous physiological functions.
Part of the myelin sheath, a structure that allows the transmission of nerve signals. Help slow the deterioration in neurodegenerative diseases such as Parkinson's and multiple sclerosis. It has proved effective in the disorder attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) in children. For proper neurological development of the baby is important an extra intake of these fats during pregnancy and lactation. Regarding the cardiovascular system are many benefits that omega 3 provide: reduced blood pressure, thin the blood preventing thrombus formation and help lower cholesterol, triglycerides and transaminases.
Its anti-inflammatory action is useful in treating diseases such as Crohn, rheumatoid arthritis, colitis and psoriasis, among others.

Krill oil has several advantages over other omega-3s from fish:
• Polyunsaturated fats like omega 3 are unstable and easily oxidized. In the krill are the aforementioned astaxanthin pigment that gives it its characteristic orange color and protects your fats. Have an antioxidant action 10 times higher than that of other carotenoids, and 65 times more than vitamin C. Also protects the body from oxidative stress. It is especially beneficial for the eyes, tones the immune system, inflammatory, anticancer and protects the skin from ultraviolet rays.
• krill fatty acids are in the form of phospholipids more bioavailable compared to triglycerides other fish oils.
• Today, because of environmental pollution in the seas are heavy metals such as mercury, cadmium and lead. These harmful particles are stored in the fatty tissue of its inhabitants. For the natural law of "big fish eat the boy," the larger fish like tuna are most heavy metals accumulate. Although fish oils found in the market are subject to a process of purification, something always remains. The krill, being the smallest of all, we guarantee less pollution.
• The dekrill oil contains small amounts of omega 6 and 9, which optimize absorption.

Dosage and precautions
Krill oil is generally marketed in pearls. The lowest maintenance dose is 500mg daily, which can reach 4g / day, depending on the case and always under the supervision of a health professional. It is recommended that the beads with meals to improve their assimilation and prevent recurrence.
If surgical intervention should be discontinued krill oil supplementation two weeks before and two after the operation to avoid the risk of bleeding. Patients taking antihypertensives, anticoagulants and those with liver disease should consult their doctor before taking krill oil. Allergic to shellfish or shellfish should avoid its use.


Montserrat A