sábado, 21 de junio de 2014

SINDROME MUNCHAUSEN: LA ENFERMEDAD DE LA FANTASIA

El Síndrome de Münchausen: la enfermedad de fantasía
El Barón de Münchausen aseguraba haber vivido extraordinarias experiencias, como un viaje a la luna o haber cabalgado sobre una bala de cañón, durante las batallas en la que participó contra los turcos, o haber visitado el interior de una ballena...
Inspirado en este excéntrico personaje del siglo XVIII, famoso por inventar fantásticas aventuras, el síndrome de Münchausen es un trastorno caracterizado por la creación o el fingimiento de enfermedades ficticias para llamar la atención. Con este fin, las personas que lo padecen son capaces de automutilarse o de inyectarse sustancias tóxicas para simular enfermedades y dolencias.

El cuadro fantástico
La motivación de quienes son diagnosticados con el síndrome de Münchausen es puramente psicológica. Es decir, se da rienda suelta a la fantasía para asumir el papel de enfermo y así recibir atención y cuidado. Éste es un rasgo distintivo que lo diferencia de otro trastorno parecido llamado simulación, en el cual, si bien la persona se finge enferma, lo hace para obtener un beneficio externo, como cobrar un seguro médico o evitar el servicio militar.
En el síndrome de Münchausen, los síntomas son fingidos o causados consistentemente y pueden ser tanto físicos como psicológicos. Además, éstos pueden aparecer en cualquier parte del organismo, y pueden ser tan variados e intensos como lo permita la imaginación o el conocimiento médico de la persona.

Veamos algunos de los síntomas comunes:
• Abscesos o erupciones generalizadas (provocados)
• Esputo con sangre (por lesiones autoinfligidas en la nariz o la garganta)
• Dolores abdominales agudos
• Diarrea o vómitos
• Hemorragias autoprovocadas por la ingestión de anticoagulantes
• Parálisis
• Síntomas producidos por la ingestión de medicamentos o la inoculación de sustancias tóxicas o virus como el HIV.

El origen de este curioso síndrome suele remontarse a la ocurrencia de ciertos sucesos en la infancia, como hospitalizaciones frecuentes y traumáticas o la existencia de un vínculo significativo con un médico. La presencia de un trastorno de personalidad de base (p.ej, narcisimo, histrionismo, etc.) también se asocia con el síndrome de Münchausen.
El inicio de este síndrome crónico se da comúnmente durante una primera hospitalización por una enfermedad real, ya sea física o psicológica. Por eso, a veces puede que la persona padezca de alguna dolencia verdadera, pero la exagera para recibir atención por ello.

Desmitificando al fabulador
Como la verdad siempre sale a la luz, hay algunas pistas que hacen sospechar la existencia de este trastorno. Revisemos cuáles son estos patrones:
• Son pacientes bastante difíciles, que no cumplen los tratamientos, son manipuladores y problemáticos con el personal médico y enfermeras, bien sea por su falta de cooperación o por cuestionarlo todo.
• La presencia de un extenso historial de hospitalizaciones e intervenciones médicas
• Conocimiento excesivo sobre los términos y los protocolos médicos
• Los síntomas no concuerdan con cuadros diagnósticos conocidos
• La persona no mejora con los tratamientos y empeora cuando es observada
Tristemente, cuando la hospitalización pasa a ser un estilo de vida, se produce un deterioro en la vida de la persona, que la hace incapaz de tener estabilidad laboral o relaciones afectivas sanas y duraderas. Una señal de esto último es que las visitas que recibe al centro hospitalario son escasas o nulas.
Estas personas, sin lugar a dudas, necesitan ayuda para salir de ese círculo vicioso autodestructivo. La terapia debe estar enfocada en hacer consciente la necesidad de afecto que subyace al trastorno, así como aprender a satisfacer sus necesidades afectivas por sí mismos y a través de relaciones personales sanas y constructivas.
Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Montserrat A

Munchausen Syndrome: Disease fantasy
Baron Munchausen claimed to have lived extraordinary experiences such as a trip to the moon or have ridden on a cannonball during the battles in which he participated against the Turks, or have visited the inside of a whale ...
Inspired by this eccentric character of the eighteenth century, famous for inventing fantastic adventures, Munchausen syndrome is a disorder characterized by the creation or pretense of fictitious diseases to get attention. To this end, the people who suffer or are capable of self-mutilation injected to simulate toxic substances diseases and ailments.

The fantastic picture
The motivation of those who are diagnosed with Munchausen syndrome is purely psychological. Ie unleash the imagination is given to assume the sick role and receive attention and care. This is a distinctive feature that differentiates it from other similar disorder called simulation, in which, while pretending sick person, it is to get an external benefit, such as health insurance receivable or avoid military service.
Munchausen's syndrome, the symptoms are feigned or caused consistently and can be both physical and psychological. In addition, they can appear anywhere on the body, and can be as varied and intense as the imagination permits or medical knowledge of the person.

Here are some of the common symptoms:
• Abscesses or generalized rashes (caused)
• Bloody sputum (self-inflicted injury in the nose or throat)
• severe abdominal pains
• Diarrhea or vomiting
• self-inflicted by Hemorrhage ingestion of anticoagulants
• Paralysis
• Symptoms produced by the ingestion of drugs or toxic substances or inoculation of viruses like HIV.

The origin of this curious syndrome is usually traced to the occurrence of certain events in childhood, such as frequent and traumatic hospitalizations or the existence of a significant link with a doctor. The presence of a personality disorder of base (eg, narcissism, histrionics, etc..) Is also associated with Munchausen syndrome.
The onset of this chronic syndrome is commonly given during a first hospitalization for a real illness, either physical or psychological. So, sometimes the person may suffer from some ailment true, but exaggerated for care for it.

Demystifying storyteller
Because the truth always comes to light, there are some clues that indicates the existence of this disorder. Let's review what these patterns are:
• They are quite difficult patients, treatments that do not meet, are manipulative and problematic with the medical staff and nurses, either for lack of cooperation or question everything.
• The presence of a long history of hospitalizations and medical interventions
• Knowledge of excessive terms and medical protocols
• The symptoms are not consistent with known diagnoses tables
• The person does not improve with treatment and worsens when observed
Sadly, when hospitalization becomes a lifestyle, a deterioration in the person's life, which makes her unable to have job stability or healthy and lasting emotional relationships occurs. One sign of this is that the visits to the hospital are insignificant.
These people, no doubt, need help to get out of that self-destructive vicious circle. Therapy should be focused on making conscious the need for affection that underlies the disorder and learn to satisfy their emotional needs by themselves and through healthy and constructive relationships.
Source: lamenteesmaravillosa.com


Montserrat A.