miércoles, 7 de mayo de 2014

MUJERES POLICIAS EN AFGANISTAN

Pari Gul
MUJERES POLICIAS EN AFGANISTAN
En algunas ocasiones hemos hablado sobre las mujeres  que
viven en países con culturas no aperturistas a lo que concierne a las libertades y derechos de las mujeres; por lo menos, no como nosotras lo entendemos. China, Países Árabes etc… pero estas situaciones no están relacionadas ni con la economía ni, a veces, con la cultura propiamente dicha.
Hoy hablamos sobres esas mujeres que viven en Afganistán y se juegan la vida más que los hombres; las mujeres policía.
Por qué digo que se juegan la vida más que los hombres, bien en cuanto os escriba parcialmente el artículo de la revista Yo dona del dia 3 de Mayo escrito por Sally Williams lo entenderéis.

Son necesarias por solo ellas pueden cachear a sus congéneres, pero ponen su vida en peligro: sufren agresiones, son insultadas e incluso, a veces, violadas.

… La agente Pari Gul está destinada en un puesto de control en carretera calve a la entrada de Kabul, Afganistán. Su trabajo consiste en dar el alto y registrar a las mujeres que van en coche y le parecen sospechosas. A sus 28 años tiene marido y 3 hijos pequeños. No son pocos los miembros de la familia que piensan que está mal de la cabeza: cada vez que empieza su turno se enfrenta a la muerte en multitudes de frentes.
El cometido de las policías afganas consiste en hacerse cargo de las tareas que no pueden realizar los hombres.
En el mundo segregado y estrictamente religioso del país, las mujeres solo pueden ser cacheadas por ellas. Los Talibanes lo han aprovechado para cometer una serie de atentados en los que los varones se han vestido con ropas femeninas para ocultar armas o entrar en la ciudad.
Cinco días a la semana Pari Gul monta guardia en el puesto  de control policial…” observando cuidadosamente los vehículos”…
“Esta carretera no es segura”, dice por boca de Saman Basci, nuestro traductor. A finales de diciembre, Pari Gul se encontraba a algo más de 1,5km de un coche bomba de los talibanes que explosionó en Camp Phoenix- un campamento militar de la OTAN…
No hace mucho tiempo, prosigue, los talibanes dispararon también contra ella desde el hotel que se encuentra enfrente.
El día antes de encontrarnos, la teniente Bibi Negarah  ( la oficial con más alto rango en la conservadora provincia de Helmand, murió tras recibir un disparo en el cuello de un hombre montado en una motocicleta mientras caminaba cerca del cuartel general en Lashkar Gah. Su predecesora, Islam Bibi, fue asesinada dos meses antes, cuando se dirigía a su empleo, en lo que los talibanes calificarían de campaña contra las mujeres que trabajan, especialmente aquellas que ocupan puestos considerados prominentes.
La teniente Malalai Kakar, oficial de más alta graduación de Afganistán y madre de 6 hijos, fue asesinada por los talibanes mientras conducía su propio vehículo cuando iba de camino al trabajo.
“En este trabajo hay peligro y amenazas”, ha reconocido la coronel Jamila Bayaaz, jefe de la policía del distrito 1 en Kabul. De 50 años y madre de  5 hijos, la situación de las agentes en Afganistan es espantosa. “ Es una oportunidad, no solo para mí, sino también para todos las mujeres  de aquí, subraya.” ¿No te asusta ser la siguiente?”, le pregunto a Pari Gul. “Sé que con este trabajo mi vida no es segura y que estoy en peligro, pero nunca volveré atrás”, dice.
Las mujeres empezaron a servir en las fuerzas afganas de policía en 1967, durante el reinado de  Mohammed Zahir Shah, el último monarca de Afganistan. Cuando los talibanes tomaron el poder en 1996, se les prohibió trabajar, con la excepción de médicas y enfermeras…
A las mujeres se las anima en la actualidad a alistarse en la policía con anuncios en radio y televisión .  Las cifras han aumentado, pero por el momento son solo 1700, 1% de la Policía Nacional afgana y muy por debajo del objetivo de 5000 establecido por el presidente Hamid Karzai para finales de 2014. Tres regiones no cuentan con ninguna. La razón es que están vetadas en las zonas ultraconservadoras de Nuristán, Panjshir y Badghis.

En el plano puramente cultural no resulta apropiado que las mujeres se mezclen con hombres, así que de no haber policías de sexo femenino en una comisaría, a ellas les resultaría increíblemente complicado presentarse a denunciar un delito”, pone de manifiesto Elizabeth Cameron, asesora política y jurídica que trabaja para Oxfam Afghanistan. Este es un país en el que la violencia doméstica, las agresiones sexuales y los asesinatos  de honor son endémicos. Lo que es menos conocido es que cerca del 15% de estos actos registrados en el país entre 2011 y 2013 fueron cometidos por policías, de acuerdo con la comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán.
Se necesitan mujeres policías para registrar casas ( en la parte más conservadora de la nación, realizar cacheos en cárceles y aeropuertos, resolver conflictos familiares, inspeccionar escuelas de niñas, salones de belleza y otros lugares donde trabajan féminas. Otra área en la que su figura resultó clave fue en las elecciones presidenciales celebradas el pasado mes de abril. Solo se permite depositar el voto una vez que tanto hombres como mujeres han sido cacheados.

Las creencias culturales que provocan que haya tanta necesidad hacen que al mismo tiempo también su reclutamiento sea extremadamente difícil. Si se alistan son criticadas y repudiadas. “Prostituta es una palabra que se oye por todas partes. Las agentes de policía sufren acoso y agresiones de compañeros y superiores, que solicitan sus favores sexuales a cambio de promocionarlas, según se ha informado en algunas provincias”, explica Cameron.

El coronel Najibullah Samsoor. El coronel Samsoor tiene seis hijos y le gusta pensar de sí mismo que es un hombre moderno. En su condición de jefe de la zona emplea a ocho agentes femeninas ( hay 308 hombres) y ha montado instalaciones solo para ellas: una oficina con una cama, una estufa, un ordenador y un grifo para asearse. Un letrero en la puerta dice “Sala especial para las mujeres policía del Distrito 9. No entrar sin permiso”. Además, los servicios poseen cerradura.
El PD9 es prácticamente un escaparate de la igualdad de sexos si se compara con otros espacios policiales. “ Se trata de una de las áreas que tienen mayor éxito, porque el jefe es de mente muy abierta”, afirma Valeria Elefterie.

Hace unos cinco años,  cuando Hameed residía en su ciudad natal de Kandahar, una zona conservadora del sur en la que la influencia de los talibanes es grande, recibía cartas de noche, es decir, amenazas de muerte que deslizaban por debajo de la puerta de su casa. “Iban dirigidas a mi marido y decían “no permitas que tu mujer trabaje para la policía o vamos a matarla a ella, o a matar a tus hijos”, explica.
Por su parte, Lela, de 21 años, simplemente necesita el dinero. Tiene cuatro hermanos, su madre murió de cáncer de mama hace 18 meses y su padre es un herrero que se ha quedado sin trabajo. Gana casi 160 euros al mes porque es una cadete recién ingresada .  Cuando salga de la Academia de Policía de Kabul como NCO (Non-commissioned Officer, o agente auxiliar) al cabo de seis meses de formación recibirá una paga de alrededor de 217 euros al mes.

Los agentes auxiliares han de saber leer y escribir, y tener un diploma que acredite que han cursado el bachillerato. Pueden llegar a convertirse en policías al cabo de un período de aprendizaje de dos meses en el centro de formación de la ciudad, pero el puesto más alto al que Lela puede aspirar es el de teniente. Para alistarse como mero patrullero ni siquiera hace falta saber leer. El servicio está interesado en ofrecer mayores oportunidades y quiere atraer a los licenciados universitarios, para los que existen fórmulas de acceso por la vía rápida a los puestos más altos de la carrera ( hay 11 mujeres coroneles y dos generales). Sin embargo, el vivero de nuevas reclutas es extraordinariamente reducido porque las chicas representan solo un 19% de los estudiantes universitarios.

Me encuentro con Masuma Novave, de 38 años, en un hotel del centro de Kabul. Es una de la veintena de agentes que siguen aquí un curso de cinco días sobre prevención y reacción en casos d violencia contra las mujeres organizado por Hawca y financiado por el Fondo de Población de Naciones Unidas… Novave destaca , entre otras cosas por ser la única mujer policía en vestir aquí  de uniforme.

Trabaja en planificación y seguridad en el cuartel general de la Policía de Kabul. Se alistó hace 23 años e incluso trabajó bajo el régimen talibán. “Al principio me quedé en casa, pero luego encontraron nuestras direcciones. Nos necesitaban para cachear a las mujeres”, relata. Volvió durante 18 meses y después lo dejó. “La situación se tornó demasiado difícil y peligrosa”, añade. Al principio, cuando los talibanes llegaron al poder, anunciaron que todas las mujeres debían cubrirse el rostro con un velo negro. Más tarde decidieron que todas debían usar el burka. Si una mujer se lo levantaba, por ejemplo, lo justo para contar el dinero con que pagar al frutero, la azotaban. Novave tiene un hijo, nacido poco tiempo después de que su marido ( también policía) fuera asesinado, hace 21 años. Estuvieron casados durante seis meses. Él también quiere ser policía, pero ella no lo va a permitir. “Es demasiado peligroso”afirma.

Montserrat A.


POLICE WOMEN IN AFGHANISTAN
Sometimes we talked about women who live in countries with no aperturistas cultures regard to the freedoms and rights of women; at least not as we understand it. China, Arab countries etc. ... but these situations are not related to the economy or not, sometimes the culture itself.
Today we talk on those women living in Afghanistan and play life more than men; women police.
Why do I say that life is play more than men, partly well as you write the magazine article I donâ the day May 3 written by Sally Williams will understand.

They are necessary for only they can cache their peers, but they put their lives in danger are assaulted, insulted and even are sometimes raped.
…Gul Pari,  The agent is aimed at a checkpoint at the entrance to calve Kabul, Afghanistan road. Your job is to stop and search women ranging in car and look suspicious. At 28 she has a husband and 3 small children. There are few family members who think it's wrong of her head every time he starts his turn faces death in multitudes of fronts.
The role of the Afghan police is to take over the tasks that men can not do.
In the religious world and strictly segregated country, women can only be cached by them. The Taliban have exploited to commit a series of attacks in which the men were dressed in women's clothes to hide weapons or enter the city.
Five days a week Pari Gul stands guard at the police checkpoint ... " carefully observing the vehicles ' ...
" This road is not safe ," says Saman Basci by mouth , our translator . In late December , Pari Gul was at just over 1.5 km of a car bomb exploded in the Taliban - Camp Phoenix a military camp of NATO ...
Not long ago , he continues, the Taliban also fired her from the hotel which is opposite .
The day before we met , Lieutenant Negarah Bibi ( the highest ranking official in the conservative province of Helmand, died after being shot in the neck of a man riding a motorcycle while walking near the headquarters in Lashkar Gah . His predecessor, Islam Bibi , was killed two months earlier, on his way to his job , as the Taliban qualify campaign against working women , especially those in positions considered prominent.

Malalai Kakar Lieutenant , highest ranking officer in Afghanistan and mother of 6 children , was killed by the Taliban while driving his own car on his way to work.
"In this work there is danger and threats ," acknowledged the Colonel Jamila Bayaaz , police chief of the 1st district in Kabul. 50 year old mother of 5 children , the status of agents in Afghanistan is appalling. "It's an opportunity not only for me but also for all the women here , he stresses . " Are not you afraid to be next? " , I ask Pari Gul . "I know this job is not secure my life and I'm in danger , but never coming back ," he says .
Women began serving in the Afghan police forces in 1967 during the reign of Mohammed Zahir Shah, the last king of Afghanistan. When the Taliban took power in 1996 , they were forbidden to work , with the exception of doctors and nurses ...
A women are now encouraged to join the police with advertisements on radio and television. The numbers have increased, but at the moment are only 1700 , 1% of the Afghan National Police, and well below the 5000 target set by President Hamid Karzai for the end of 2014 . Three regions have none . The reason is that they are vetoed in the ultra-conservative areas of Nuristan , Panjshir and Badghis .

"On a purely cultural level is not appropriate for women to mix with men, so I have no female police officers in a police station, they would find it incredibly difficult submitted to report a crime," reveals Cameron Elizabeth advises political and legal working for Oxfam Afghanistan. This is a country that domestic violence, sexual assault and honor killings are endemic. What is less known is that about 15% of these acts recorded in the country between 2011 and 2013 were committed by police, according to the Independent Human Rights Commission of Afghanistan.
Female officers are required to record houses (in the most conservative part of the nation, performing strip searches in jails and airports, resolve family conflicts, inspect schools for girls, beauty salons and other places where females work. Another area in which the figure key was turned in the presidential elections last April. allowed just casting a vote once both men and women have been cached.

Cultural beliefs that cause you have less need to make their recruitment while also extremely difficult. If you are criticized and repudiated ready. "Prostitute is a word that is heard everywhere. The police harassed and aggression from peers and superiors, requesting sexual favors in exchange for promoting them, as has been reported in some provinces, "says Cameron.

Col. Najibullah Samsoor. The Colonel Samsoor has six children and likes to think of himself as a modern man. As a leader in the area employs eight female officers (men's 308) and mounted facilities just for them: an office with a bed, a stove, a computer and a faucet to wash. A sign on the door says "special room for women police District 9. No trespassing." In addition, services have lock.
The PD9 is practically a showcase of gender equality compared to other police areas. "This is one of the areas that are most successful, because the boss is very open minded," says Valeria Elefterie.

About five years ago, when Hameed resided in his hometown of Kandahar, a conservative area south where the influence of the Taliban is large, received letters at night, ie death threats slid under the door his house. "They were addressed to my husband and said" do not let your wife you work for the police or going to kill her, or kill your children, "he explains.
Meanwhile, Lela, 21, just need the money. He has four brothers, her mother died of breast cancer 18 months ago and his father is a blacksmith who has lost his job. Earn almost 160 euros per month because it is a newly entered cadet. When you exit the Kabul Police Academy as NCO (Non-commissioned Officer, or auxiliary agent) after six months of training will receive pay around 217 euros per month.

Auxiliaries must be literate, and have a diploma attesting that have completed high school. They can turn into police after a learning period of two months in the training center of the city, but the highest position you can hope is Lela lieutenant. To enlist as a mere patrol do not even need to read. Service is interested in providing greater opportunities and want to attract college graduates, for which there are formulas for quick access to the highest offices of the race track (there are 11 women and two colonels general). However, the breeding ground for new recruits is dramatically reduced because girls represent only 19% of college students.

I meet Novave Masuma, 38, in downtown Kabul. It is one of the dozen agents who are here on a five-day course on prevention and response in cases d violence against women organized by HAWCA and funded by the Fund for the United Nations Population ... Novave highlights, among other things for being the only policewoman in uniform dress here.

Work planning and security police headquarters in Kabul. He enlisted 23 years ago and even worked under the Taliban regime. "At first I was at home, but then found our way. We needed to frisk women, "he says. He returned for 18 months and then left him. "The situation became too difficult and dangerous," he adds. Initially, when the Taliban came to power, they announced that all women should cover their face with a black veil. Later they decided that they should all wear the burqa. If a woman picked him up, for example, just to have the money to pay orchard, flogged. Novave has a son, born shortly after her husband (also a policeman) was killed 21 years ago. They were married for six months. He also wants to be a cop, but she will not allow. "It's too dangerous," he says.


Montserrat A.