viernes, 9 de agosto de 2013

DAR APOYO SIN HERIR SENTIMIENTOS

COMO DAR UN APOYO SIN HERIR SENTIMIENTOS
A veces todos sentimos la necesidad de ayudar a quien tiene problemas,
pero no siempre sabemos cómo hacerlo, e incluso a veces el resultado es contrario a nuestras intenciones. Lo importante no es generar una dependencia , sino facilitar que sea la persona implicada quien dirija el cambio que realmente necesita.
Dar apoyo es todo un arte, ya que “ofrecer” ayuda a una persona no significa necesariamente “ser” de ayuda a esa persona. En muchas ocasiones, las buenas intenciones, por sí mismas, no son suficientes; es aconsejable, además, tener un nivel óptimo de autoconocimiento y ser conscientes de que ciertas reglas pueden contribuir  a transformar nuestra intención de ayudar, de dar apoyo, en una acción verdaderamente útil.
¿Por qué es tan importante tener un buen autoconocimiento? Porque, aunque no nos demos cuenta, nuestro deseo de auxiliar a los demás está fuertemente condicionado a veces por sentimientos personales que activamos inconscientemente ante el sufrimiento y que nos impiden lograr nuestro objetivo de ser una ayuda eficaz.
Cuando ofrecemos nuestra ayuda a alguien que está en una situación difícil, partimos generalmente de una hipótesis falsa, aquella que dice que nosotros estamos bien y él mal, cuando lo cierto es que sufrimos los dos.
También es fundamental saber que, en ocasiones, negamos o no sabemos reconocer determinados sentimientos de inferioridad; al convertirnos en personas que ayudan a los demás , logramos transformarlos en su contrario, es decir, en sentimientos de superioridad y poder. En estos casos tendemos a ver a los demás como inferiores que necesitan nuestra ayuda, de nuestra solvencia, sin darnos cuenta de que , en el fondo, lo que estamos haciendo es crearles una dependencia que nos permita sentirnos útiles, importantes y poderosos.
La ayuda que ofrecemos actúa bajo el influjo inconsciente del sentimiento de culpa. Lo que conseguimos ayudando, o más bien haciéndonos cargo de los problemas de los demás , es evitar el punzante aguijón de la voz de nuestra conciencia acusándonos de pasividad ante el sufrimiento ajeno.
 A pesar de todo, aunque es importante que nos conozcamos para ser de ayuda a los demás, aunque con las buenas intenciones no sea suficiente, es aconsejable conocer las reglas básicas que favorecerán nuestro cometido. La más importante de todas es olvidarnos de dar consejos y soluciones sin más. En su lugar, es mucho mejor hacer las preguntas idóneas para que la persona a la que pretendemos ayudar pueda orientar su mente hacia la pregunta para responderla.
ES la persona implicada quien debe hacer el verdadero trabajo dirigido hacia el cambio. Nuestra labor consiste, “simplemente”, en ofrecer un apoyo exterior que le facilite el proceso . Por eso, la mejor ayuda que podemos ofrecer es aquella que lleva a las personas a depender de sí mismas  de sus recursos para  afrontar sus problemas En este sentido, privar a una persona de la posibilidad de resolver por sí misma un problema es, en cierto modo, un atentado contra su creatividad y su necesidad de superación personal. Como decía la educadora, psiquiatra y filósofa  italiana María Montessori: “Cualquier ayuda innecesaria que damos a una persona e un obstáculo y un impedimento para su desarrollo”.

LAS CLAVES DEL APOYO POSITIVO
Da valor a las preguntas: Es más efectivo hacer preguntas que ofrecer respuestas.
Aprender a escuchar:
Piensa qué esperan de ti: No hay que lanzarse a ciegas para ayudar a una persona sin tener claro qué es lo que espera de nosotros.
Relativiza tu papel: no debemos pensar que la persona a la que queremos ayudar está desamparada y que sin nosotros no puede hacer nada.

Artículo escrito por Sergio Huguet Psicólogo y Psicoterapeuta.


HOW TO GIVE SUPPORT WITHOUT HURT FEELINGS

Sometimes we all feel the need to help those who have problems, but do not always know how to do, and sometimes the result is contrary to our intentions. The important thing is not to create a dependency, but enable the person involved who directs the change we really need.
Supporting is an art, since "offer" helps a person does not necessarily mean "being" that person help. In many cases, good intentions, by themselves, are not sufficient, it is advisable to also have an optimal level of self-awareness and be aware that certain rules can help transform our intention to help, to support, in an action truly useful.
Why is it so important to have a good self? Because even though we do not realize our desire to assist others is strongly influenced by personal feelings sometimes we activated unconsciously to the suffering and prevent us from achieving our goal of being an effective aid.
When we offer our help to someone who is in a difficult situation, usually we start a false hypothesis, one that says that we are right and he wrong, when in fact we suffer them.
It is also essential to know that sometimes we deny or not recognize certain feelings of inferiority, to become people who help others, we transform into its opposite, ie feelings of superiority and power. In these cases we tend to see others as inferiors who need our help, our solvency, not realizing that in the end, what we are doing is developing an addiction that makes us feel useful, important and powerful.
The assistance we provide unconscious acts under the influence of guilt. What we get help, or rather taking charge of the problems of others, is to avoid the searing sting of conscience accusing voice of passivity in the suffering of others.
 Nevertheless, although it is important that we know to be of help to others, even with good intentions is not enough, you should know the basic rules that will support our mission. The most important of all is to forget to give advice and solutions without. Instead, it is much better to make the questions appropriate for the person you want to help can guide your mind to the question to answer.
IS the person involved who must do the real work directed towards change. Our task is "simply" to offer outside support to supply the process. Therefore, the best help we can offer is one that leads people to rely on themselves in their resources to address their problems in this sense, deprive a person of the ability to solve a problem itself is, in a Thus, an attack on their creativity and their need for improvement. As I said the teacher, Italian psychiatrist and philosopher Maria Montessori: "Any unnecessary aid we give to a person and an obstacle and an impediment to their development."

POSITIVE SUPPORT THE KEYS
Give value to the questions: It is more effective to ask questions that provide answers.
Learning to listen:
Think about what they expect from you: Do not blindly rush to help a person without a clear idea what is expected of us.
Relativized your role: we should not think that the person you want to help is homeless and without us can not do anything.