lunes, 10 de junio de 2013

NUESTRO ESTADO DE ANIMO Y SU DUEÑO: NEUROTRASMISORES

NEUROTRANSMISORES: LOS DUEÑOS DE NUESTRO ESTADO DE ANIMO
Se localizan en el cerebro y son la clave de nuestra estabilidad emocional.
Su desequilibrio puede causar depresión, desgana, falta de memoria y hasta obesidad. El desarrollo de la neurociencia hoy permite conocer estas sustancias y tratar sus deficiencias.
Aunque existe la idea generalizada de que nuestro estado de ánimo se modifica a partir de situaciones externas, hay una serie de sustancias cerebrales responsables de sus cambios y alteraciones: los neurotransmisores.
Cuando los neurotransmisores se afectan, la persona entra en una situación de crisis, ya que la deficiencia de estas sustancias interrumpe la comunicación  normal entre las neuronas.
Cuando se alteran, generan distintas anomalías, fundamentalmente desórdenes nerviosos, anímicos y enfermedades de tipo psiquiátrico o psicológico, como la depresión.
Aunque hay decenas de neurotransmisores, los más importantes para la neurociencia ( ciencia que estudia el sistema nervioso central) son cinco:

SEROTONINA: Es un antidepresivo natural. Su acción influye en nuestra vida sexual y de relación, en el sueño y el despertar. Cuando aparece en niveles elevados proporciona una sensación de placer , bienestar y alegría.
Su carencia produce, principalmente, depresión, enfermedad que se traduce en un estado anímico desagradable, donde el individuo siente que sus objetivos existenciales y de vida han desaparecido, como también la voluntad y las experiencias placenteras o gratas: cunde  el desinterés  por vivir, el desánimo y el pesimismo; la vida se percibe como una carga, una pesadilla, un telón negro. Esto difiere del estado depresivo “normal” que se produce, por ejemplo, ante una pérdida ( de trabajo, pareja, etc…) y que tiene cierta profundidad y una duración limitada en el tiempo.
Los desórdenes de la serotonina traen aparejados muchas otras patologías psiquiátricas ( psicosis, esquizofrenia), trastornos como la ansiedad, fobias, obsesiones y desórdenes alimenticios, como la bulimia, etc…
No hay que olvidar que los niveles de serotonina dependen en gran parte de la cantidad asimilada de triptófano, una sustancia presente en alimentos como las anchoas, los quesos suizos, las almendras, los huevos y el jamón.; también en la cafeína , en la soja y otros cereales.
LA ADRENALINA Y LA NORADRENALINA: Nos llenan de vida. Participan en todas aquellas acciones del ser humano que signifiquen actividad, creatividad, aporte de energía, etc. Su presencia implica vitalidad, vigilia, dinamismo y entusiasmo y, cuando el organismo lo requiere, el nivel  de adrenalina en el organismo asciende.
Si por alguna causa aumenta, pueden surgir trastornos de nerviosismo que deriven en dolencias como la taquicardia, hipertensión arterial, crisis nerviosas y perturbaciones vinculadas con la ansiedad muy elevada, junto con el malestar que ésta conlleva.
En aquellos casos en que los niveles de adrenalina superan lo normal, la persona llega a una situación denominada estrés y el organismo se encuentra sometido a un esfuerzo mayor que el habitual.
Resulta muy importante impedir el aumento indiscriminado  de adrenalina, evitando someterse durante largos períodos a estados de extrema tensión. No es posible reponer la pérdida de adrenalina externamente, ya que  sólo pueden ser generados por nuestro organismo de manera total.  
LA DOPAMINA: Esta sustancia es el principal neurotransmisor que ( en equilibrio con la acetilcolina) da cabida al movimiento físico general. Otra característica importante es su capacidad para proporcionar las sensaciones de placer y satisfacción.
Si se presenta en exceso, la persona puede padecer desórdenes en los movimientos musculares. Cuando hay carencias suele presentarse un síndrome semejante al mal de Parkinson.
Como la dopamina aumenta la sensación de gratificación, estudios afirman que también está asociada a ciertos problemas de obesidad; en estos casos, la comida funciona a modo de una droga estimulante de los circuitos del placer del neurotransmisor. La práctica frecuente de ejercicios aumenta la liberación de dopamina, lo que sería una solución para contrarrestar la ingesta indiscriminada de alimentos.
LA ACETILCOLINA: Está vinculado con los ritmos del sueño, los ciclos de la fertilidad, el metabolismo y la serenidad. Constituye una sustancia reparadora, recuperadora y que regula la actividad de las vísceras. Cuando hay en exceso puede entorpecer el funcionamiento del tubo digestivo y generar cólicos, dispepsia, diarrea o dolor abdominal.
Cuando falta disminuye  la función de modular la fuerza muscular; es decir, interviene en la realización de cualquier movimiento. Cuando los niveles de este neurotransmisor se alejan de lo normal, la persona se encuentra con una sensación de “astenia”( sensación de fatiga no justificada ) sintiendo una gran disminución en su capacidad para realizar cualquier actividad.
Es importante destacar la actividad de la acetilcolina en los procesos de memoria y aprendizaje, tales como la adquisición de nuevos conocimientos. Su disminución se manifiesta claramente en las personas de edad avanzada. ¿Con qué elementos contamos para evitar este deterioro?  Ésta se puede favorecer enormemente con la estimulación intelectual, artística, artesanal o lúdica. Cuidamos la actividad de la acetilcolina, que es la “vedette” de nuestro caudal intelectual y cognitivo.
EL GABA: Cumple la función de tranquilizante natural, produciendo la sensación de serenidad. Cuando falta se produce una exaltación e incluso se puede llegar a la epilepsia. Recientes estudios han determinado que la leche contiene ciertas sustancias que favorecen la actividad de GABA. Aunque se regula de manera automática, su acción puede verse limitada a causa de la carencia de vitamina B6, que se pierde en los casos de alimentación deficiente o anemia. Durante  una situación de estrés también hay un utilización mayor de vitaminas por parte del organismo; por eso, bajo tal situación se recomienda el consumo de suplementos vitamínicos con SUPERVISION MÉDICA.

Como puede verse, la función de los neurotransmisores consiste en mantener una correcta comunicación entre las neuronas, y de su regulación dependen muchos de nuestros cambios anímicos y la salud en general.
Esta regulación es muy delicada y en general, la realiza  el organismo de manera automática y en función de las vivencias individuales Observemos entonces  que su normal funcionamiento no está determinado sólo genéticamente, ya que las circunstancias externas también inciden en la estabilidad de estas sustancias.


NEUROTRANSMITTERS: OWNERS OF YOUR MOOD

They are located in the brain and are the key to our emotional stability. The imbalance can cause depression, apathy, forgetfulness and even obesity. The development of neuroscience today allows these substances and try to know their shortcomings.
Although there is a widespread perception that our mood is changed from external situations, a number of brain chemicals responsible for their changes and alterations: neurotransmitters.
When neurotransmitters are affected, the person enters into a crisis situation, because these substances deficiency disrupts normal communication between neurons.
When you alter, generate different anomalies, mainly nervous disorders, mood and psychiatric illnesses or psychological type, such as depression.
Although there are dozens of neurotransmitters, the most important for neuroscience (the science that studies the central nervous system) are five:

SEROTONIN: It is a natural antidepressant. Your action affects our sex life and relationship, in sleep and waking. When it appears at high levels provides a sensation of pleasure, comfort and joy.
Its deficiency results mainly depression, a disease that results in a nasty mood, where the individual feels his existential and life goals have disappeared, and a willingness and experiences pleasant or agreeable: disinterest live ensues, the discouragement and pessimism, life is perceived as a burden, a nightmare, a black curtain. This differs from the depressed state "normal" that occurs, for example, before a loss (job, family, etc ...) and has some depth and a limited period of time.
The serotonin disorders bring with many other psychiatric conditions (psychosis, schizophrenia), anxiety disorders such as phobias, obsessions and eating disorders such as bulimia, etc ...
Do not forget that serotonin levels depend largely assimilated the amount of tryptophan, a substance found in foods such as anchovies, Swiss cheese, almonds, eggs and ham.; Also caffeine, in the soybeans and other grains.
ADRENALINE AND NOREPINEPHRINE: We come alive. They participate in all activities of the human being that mean activity, creativity, energy supply, etc.. Its presence implies vitality, wakefulness, dynamism and enthusiasm and when the body requires it, the adrenaline level in the body rises.
If for any reason increases nervousness disorders can arise that result in ailments such as tachycardia, hypertension, nervous breakdowns and disruptions associated with very high anxiety, along with discomfort that it brings.
In cases where adrenaline levels exceed normal, the person comes to a condition called stress and the body is subjected to a greater effort than usual.
It is very important to prevent the indiscriminate increase in adrenaline, avoiding long periods subjected to extreme stress states. Can not replace lost adrenaline externally, that can only be generated by the body in whole.
DOPAMINE: This substance is the main neurotransmitter that (in equilibrium with acetylcholine) accommodates the general physical movement. Another important feature is its ability to provide feelings of pleasure and satisfaction.
If present in excess, the person may experience muscle movement disorders. When a syndrome usually presents shortcomings similar to Parkinson's disease.
As dopamine increases the feeling of gratification, studies claim that is also associated with certain problems of obesity in these cases, food functions as a stimulant drug of the neurotransmitter pleasure circuits. Frequent practice exercises increases dopamine release, which would be a solution to counter indiscriminate food intake.
ACETYLCHOLINE: It is linked with sleep rhythms, the cycles of fertility, metabolism, and the serenity. It is a substance restorative, recuperative and regulates the activity of the viscera. When there is too much can interfere with the functioning of the digestive tract and produce colic, dyspepsia, diarrhea or abdominal pain.
When lack modulates decreases muscle strength, ie involved in performing any movement. When levels of this neurotransmitter are far from normal, the person is with a sense of "fatigue" (feeling of fatigue is not justified) feeling a great decrease in their ability to perform any activity.
Importantly, the activity of acetylcholine in learning and memory processes, such as the acquisition of new knowledge. Its decline is clearly manifested in the elderly. What elements have to avoid this deterioration? This can greatly facilitate intellectual stimulation, art, craft or fun. We care for the activity of acetylcholine, which is the "star" of our intellectual and cognitive flow.
THE GABA: Serves as a natural tranquilizer, producing a feeling of serenity. When fault occurs a celebration and you can even get to epilepsy. Recent studies have found that milk contains certain substances that promote the activity of GABA. Although regulated automatically, their action may be limited due to the lack of vitamin B6, which is lost in cases of poor nutrition and anemia. During a stressful situation, there is also an increased use of vitamins by the body, so in this situation we recommend the use of vitamin supplements MEDICAL SUPERVISION.

As can be seen, the function of neurotransmitters is to maintain proper communication between neurons, and their regulation changes depend on many of our mood and overall health.

This regulation is very delicate and in general, makes the body automatically and based on individual experiences then observe normal operation is not only genetically determined, and that external circumstances also affect the stability of these substances.