sábado, 27 de abril de 2013

ACEPTAR EL PASADO : NECESARIO PARA VIVIR EL PRESENTE


ACEPTAR EL PASADO: NECESARIO PARA VIVIR EL PRESENTE.
No tenemos poder sobre los malos recuerdos; reaparecen en ciertos momentos de nuestra vida sin que podamos hacer mucho por gobernarlos. Todos los esfuerzos por amordazar o modificar el recuerdo del pasado nos agotan y nos impiden ser felices. En cambio, reconocer qué circunstancias los desencadenan y aprender a convivir con ellos es el mejor modo de continuar nuestro propio camino.
Hay momentos que dejan en nosotros una huella indeleble. Generalmente, los recuerdos que permanecen grabados de forma más  persistente corresponden a aquellos durante los cuales nuestra atención se focalizó en algo, cuando nuestra  percepción y nuestras acciones se restringieron. Ocurre, sobre todo , cuando somos jóvenes, porque pocas cosas nos preocupan y solo pensamos en el presente.
Cuando vivimos un acontecimiento emocionalmente violento, tanto sí corresponde a un momento de sufrimiento como de felicidad, nuestro cerebro no se limita a registrar solo ese hecho. También imprime todas las señales que lo acompañan. Nuestro cerebro sirve, ante todo, a nuestra supervivencia. Es necesario que recordemos perfectamente los indicios que acompañan al placer o al peligro, a fin de acercarnos al primero y evitar el segundo.
Después, cada una de estas minucias del contexto original basta para hacer revivir en nosotros la misma experiencia emocional, sin que siempre sepamos identificarla. Grégorie siempre se siente mal cuando entra en un dúplex; no recuerda que de niño sufrió una dolorosa caída en un apartamento parecido. En cuanto a mí hazme percibir el dolor de un estuche de cuero y soy capaz de soltar una lágrima.
En materia de memoria, están los recuerdos “verdaderamente olvidados” y los “ocultos en vano”.  Es preferible no buscar demasiada información sobre los “verdaderamente olvidados”.Nos arriesgamos a recomponer recuerdos que ya no existen y atribuirles importancia, mientras que, si los hemos olvidado , es precisamente porque era escaso su valor. En cambio los “ocultos en vano” merecen que nos detengamos en ellos. Porque si hacemos esfuerzos para no pensar en un episodio de nuestra vida, es porque reviste importancia; es decir, ha despertado y despierta aún una emoción intensa que tratamos de acallar. Probablemente, este recuerdo continuará habitándonos mientras intentemos huir de él.
A pesar de ello, todos intuimos que perder una parte de nuestro pasado supone algunos riesgos. Imaginemos que alguien olvida completamente n recuerdo penoso. ¿Está dispuesto a arriesgarse a volver a vivir lo que ya ha vivido?¿Está dispuesto a perder parte de su identidad?... Entonces, ¿Cómo podemos liberarnos? la primera etapa consiste en darse cuenta de que pretender olvidar solo funciona temporalmente.  La segunda se basa en un acercamiento voluntario y tranquilo a nuestros recuerdos. La última, y quizá la más importante, consiste en crear nuevos recuerdos para que los antiguos no ocupen todo el espacio. No podemos cambiar el pasado ni las huellas que ha dejado en nosotros Pero sí podemos cambiar la parte de  nuestra historia que comienza ahora.
 
Como manejar los recuerdos
Solo hay dos maneras de afrontar el pasado: la lucha o el armisticio. La primera es violenta; el segundo es paciente. La una debilita; el otro tranquiliza. Ambos necesitan de un trabajo regular, casi cotidiano, porque cargamos permanentemente con lo que hemos vivido, lo queramos o no.
 
Identifica su origen
El mero hecho de identificar lo que desencadena los malos recuerdos permite aumentar nuestra serenidad. Sabemos entonces a qué atenernos.
 
No te fuerces a olvidar
Tratamos de alejarlos de nuestra mente con fuerza y tenacidad. Son demasiado horribles y no queremos verlos aparecer de nuevo en la superficie. “intentamos” alejarlos, porque, por más que insistamos, es imposible olvidar voluntariamente. La memoria actúa por añadidos, nunca por sustracción.
 
Acéptalos, son parte de ti
Si las cosas hubieran sido diferentes, no solo la catástrofe que ocurrió no habría tenido lugar, sino que todo lo demás habría sido idéntico.
 
Rehúyelos… solo a veces
 
No malgastes tus fuerzas
 
Mira hacia delante
Siempre es posible volver a empezar a vivir e ir hacia delante. Si has vivido acontecimientos difíciles, estos han sido importantes, por mucho que los detestes, por mucho que hubieras preferido no vivirlos.
 
Saludos
 
ACCEPT THE PAST: NEED TO LIVE THIS.
 
We have no power over the bad memories; reappear at certain times in our lives but we can not do much to govern. All efforts to muzzle or modify the memory of the past will keep us from being exhausted and happy. Instead, acknowledge what circumstances trigger and learn to live with them is the best way to go our own way.
There are moments that leave an indelible mark on us. Generally, the memories remain etched more persistent correspond to those during which our attention is focused on something, when our perceptions and our actions were restricted. It happens, especially when we are young, because few things concern us and only think about the present.
When an event live emotionally violent, so if it is a time of suffering and happiness, our brain is not limited to only register that fact. It also prints all signals that accompany it. Our brain serves primarily to our survival. We need to remember perfectly accompanying evidence to pleasure or danger to approach the former and avoid the latter.
Then each of the minutiae of the original context enough to revive in us the same emotional experience, but always know identify. Grégorie always feels bad when it comes in a duplex, not remember that as a child suffered a painful fall in a similar apartment. As for me make me feel the pain of a leather case and I am able to drop a tear.
In terms of memory, memories are "truly forgotten" and "Hidden in vain." It is preferable not find much information about the "truly forgotten." We risk reconstruct memories that no longer exist and attribute importance, whereas, if we have forgotten, it is precisely because its value was low. Instead the "Hidden in vain" deserve to dwell in them. Because if we make efforts to not think of an episode in our life, it is important because that is, has aroused and still arouses intense emotion to try to quell. Probably, this memory will continue habitándonos while he try to flee.
Despite this, all we sense that losing a part of our past involves some risks. Imagine someone completely n forget painful memories. Are you willing to risk to relive what has already lived? Are you willing to lose some of its identity? ... So how can we be free? the first step is to realize that only works temporarily forget pretend. The second approach is based on a voluntary and peaceful our memories. The last, and perhaps most important, is to create new memories for former not fill the space. We can not change the past or the traces left in us but we can change that part of our history that begins now.
 
How to handle the memories
There are only two ways of dealing with the past: the struggle or the armistice. The first is violent, the second is patient. The one weak, the other reassures. Both need a regular job, almost daily, for permanently loaded with what we have experienced, like it or not.
 
Identifies its origin
Merely identify what triggers bad memories can increase our serenity. Then know what to expect.
 
Do not force yourself to forget
We try to keep them away from our mind with strength and tenacity. They are too horrible and do not want to see them reappear on the surface. "Try" them away, because, even as we insist, is impossible to forget voluntarily. The added memory acts, not by subtraction.
 
Accept them, are part of you
If things had been different, not only the catastrophe that happened would not have happened, but everything else would have been identical.
 
refuses ... only sometimes
 
Do not waste your strength
 
Look ahead
It is always possible to start living again and go forward. If you have lived difficult events, these have been important, however much the detest, however much they'd rather not live them.
 
regards