domingo, 20 de enero de 2013

LA NATURALEZA Y NUESTROS HIJOS


ACERCANDO LA NATURALEZA AL HOGAR  Y A NUESTROS HIJOS

Aun en entornos urbanos, siempre es posible llenar nuestra casa de elementos amigables con la naturaleza. Un momento idóneo para hacerlo es la llegada de los hijos: crear con ellos espacios de juego natural, cultivar plantas y hortalizas o cuidar de pequeños animales de compañía son prácticas excelentes para que los niños vayan creciendo en contacto con un entorno vivo.
La cultura occidental se ha construido de espaldas a la naturaleza. Cerradas sobre sí mismas, nuestras viviendas se han convertido en auténticos búnkeres, que nos separan del entorno, refugios artificiales y asépticos donde nos sentimos seguros, pero que también nos limitan y atosigan.
Abrir nuestros hogares a la naturaleza puede mejorar la salud y el bienestar de toda la familia. Con niños, nuestras casas dejan de ser los espacios ordenados y pulcros que conocíamos para convertirse en lugares más caóticos, pero quizá también más llenos de vida.
Una actitud abierta, y algunas ideas, pueden ayudarnos a ofrecer a nuestros hijos ambientes de crianza y educación que satisfagan sus necesidades de contacto directo y concreto con el mundo.
¿Por dónde empezamos? Las opciones varían según el tipo de entorno y los espacios abiertos de que disponga nuestra vivienda, un pequeño terreno, un patio privado o comunitario, pero hasta en las condiciones más cerradas, conectar nuestro hogar con el medio natural, es un sueño realizable.
La primera actividad puede ser crear un espacio de juego natural para los niños, al aire libre o en una habitación que irá cambiando según su edad e intereses.
Por otro lado, los materiales naturales recogidos durante los paseos que demos con ellos ( hojas, cortezas, pequeños palos, piedras…) ofrecen una base para imaginativas creaciones y construcciones.
En un rincón destinado a huerto, incluso en una ventana con la exposición correcta, podemos cultivar plantas aromáticas. De las que se emplean en la cocina y cuyos colores, fragancias y texturas acarician los sentidos.
Aunque debemos invitarles a asumir responsabilidades según su edad, a los niños les encanta encargarse de otros seres vivos.
Mediante el contacto directo con otros seres, nuestros hijos desarrollan la capacidad de observación y empatía, además de aprender nociones básicas de física, biología, cálculo, geometría… cultivar, recoger y preparar sus propios alimentos les enseña a amar a la madre Tierra así como abrirse a un mundo no muy conocido en las grandes ciudades.

Saludos


HOME CLOSER TO NATURE AND OUR CHILDREN

Even in urban settings, you can always fill their homes with nature friendly elements. An ideal time to do it is the arrival of the children: they create natural play spaces, grow plants and vegetables or taking care of small pets are excellent practice for children to get older in contact with a live environment.
Western culture has been built back to nature. Closed on themselves, our homes have become real bunkers that separate us from the environment, and aseptic artificial shelters where we feel safe, but they also limit us and harass.
Opening our homes to nature can improve health and well-being of the entire family. With children, our homes are no longer neat landscaped areas and we knew to become more chaotic places, but perhaps more full of life.
An open attitude, and some ideas can help us offer our children upbringing and education environments that meet their needs, direct contact with the concrete world.
Where do we start? The options vary depending on the type of environment and open spaces available to our home, a small spot, a private patio or community, but even in the most closed, connect our home with the natural environment, is a realizable dream.
The first activity may be to create a natural play space for children, outdoors or in a room that will change according to their age and interests.
Moreover, natural materials collected during walks we take them (leaves, bark, small sticks, stones ...) provide a basis for imaginative creations and constructions.
In a corner garden intended, even in a window with the correct exposure, we can grow plants. Of those employed in the kitchen and whose colors, fragrances and textures caress the senses.
While we invite you to take responsibility by age, children love to take care of other living things.
Through direct contact with other beings, our children develop observation skills and empathy, and learn the basics of physics, biology, calculus, geometry ... cultivate, collect and prepare their own food taught to love Mother Earth and open to a little-known world in big cities.

Regards